‘Tebori’, un arranque muy prometedor

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“El tatuaje japonés se hace con tebori. Para dominarlo le tienes que dedicar tu vida. Tatúas a mano, sintiendo cada incisión, midiéndola según sientas la piel, el color, el trazo… Nada de máquinas, nada desechable… El objeto tiene sentido, el ritual también, las herramientas pasan de maestro a discípulo. Y a cada punzada, a cada mano que la usa, la fortalece y le da sentido.” Con estas palabras, extraídas de los labios de uno de los personajes, se resume la filosofía en torno a la que gira la existencia del protagonista de este cómic. Yoshi es un joven japonés que se gana la vida como tatuador, oficio que comenzó a ejercer tras distanciarse de la banda de moteros de la que formó parte durante su adolescencia, junto a otros delincuentes juveniles. Sin embargo, y pese a que su maestro intente impedirlo, su trabajo como tatuador le irá acercando progresivamente a otros delincuentes más peligrosos, pertenecientes a diversos clanes yakuza.

Hay quien se tatúa por rebeldía, por imitación, o sencillamente por un gusto estético. Pero también hay personas que se tatúan para grabar una historia sobre su piel, para no olvidar nunca algo que les ha ocurrido durante sus vidas. Este último tipo de personas son las que frecuentan el estudio de Yoshi, que sirve como nexo de unión entre las historias que le van contando los diversos personajes que se dejan tatuar por él. Historias que a su vez juegan un papel importante en el desarrollo de la trama principal y que, tras este primer álbum de introducción, se irán resolviendo en las próximas entregas. Por ejemplo, tenemos la historia de un yakuza (que, por cierto, es clavadito a Bárcenas. ¿Simple casualidad?) que en su juventud participó en una cacería con un ministro corrupto. Durante la expedición, los asaltó una monstruosa criatura, una especie de demonio que mató a todos los cazadores salvo a él. También conoceremos los problemas con la ley que tuvo el maestro de Yoshi en su juventud, y a una sexy pelirroja que oculta en sus tatuajes misterios aún por desvelar.

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José Robledo y Marcial Toledano, los creadores de ‘Ken Games’, nos sumergen de lleno en el Japón contemporáneo a través del mundo de los tatuajes y del submundo de la mafia nipona. Heredera tanto en forma como en espíritu del ya mítico ‘Jazz Maynard’, esta nueva serie arranca de maravilla con un álbum cargado de acción, humor, intrigas y una sugerente ambientación asiática. El guion de Robledo tiene ritmo y personalidad, así que no tarda en dejarte enganchado a la lectura. Y en cuanto a Toledano, se luce con unas planchas llenas de dinamismo y un dibujo influenciado a partes iguales por el manga y el cómic europeo. Es imposible no comparar su estilo con el de un peso pesado como Roger Ibáñez, y aunque no llegue a un nivel tan alto, lo cierto es que no sale mal parado en la comparación.

La mayor pega de este primer volumen de ‘Tebori’ es que el protagonista, el joven Yoshi, juega un papel poco destacado en la evolución de la trama. De momento, su presencia se limita a servir como nexo entre las subtramas que van desarrollando los autores. Sin embargo, y dado que el resto de ingredientes del cómic funcionan de maravilla, me inclino a pensar que el personaje desarrollará su potencial en los dos próximos álbumes que compondrán la serie, y que a mínimo que suba un poco más el nivel, estaremos ante una de las series indispensables de este año.

Tebori Vol. 1

  • Autores: Robledo y Toledano
  • Editorial: Diábolo Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 64
  • Precio: 15,95 euros

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