‘Queen & Country Vol. 4’, la despedida de una gran serie

COB Queen and Country 4

La edición definitiva de ‘Queen & Country’ llega a su fin con este cuarto volumen que recopila las tres historias pertenecientes al spin-off titulado ‘Declassified’. En esta ocasión el protagonismo no recae sobre Tara Chace, la incombustible agente de los servicios secretos británicos que nos dejó prendados con su ingenio, arrojo y valentía a lo largo de la colección. Ahora es el turno de que otros personajes secundarios, aunque relevantes dentro de la trama principal, entren en acción. La primera de estas historias está protagonizada por Paul Crocker, el ceñudo director de operaciones que jamás duda en enfrentarse a sus superiores cuando la vida de sus subordinados corre peligro. Esta vez, sin embargo, le veremos ejercer un papel diferente, el de Escolta, antes de obtener el ascenso que lo situó al mando del equipo. La trama arranca en Berlín Occidental, en el año 1986, cuando la vida en la capital alemana estaba marcada por el inmenso muro que partía la ciudad por la mitad, herencia del periodo más turbulento del siglo XX. Desde allí viajaremos hasta Praga, cuando Paul reciba el encargo de sacar de la ciudad a un veterano agente de la KGB.

El resultado es una historia cargada de tensión y peligros, en la que además atisbamos algunos pasajes de la vida familiar de Paul. Sin duda, estamos ante uno de los personajes más carismáticos de ‘Queen & Country’, con permiso de Tara, y estaría genial que algún día Greg Rucka se decidiera a contarnos más historias suyas, ya sea en forma de cómic o de novela. El encargado de ilustrar esta primera historia es Brian Hurtt, que ya trabajó con Rucka en el arco argumental “Operación: Lucero del alba”, recogido en el primer volumen de esta edición. Hurtt realiza un trabajo excelente, en el que se nota su evolución como dibujante, donde destaca especialmente el cuidado con que recrea los escenarios.

La segunda historia de este ‘Declassified’ tiene como protagonista a Tom Wallace, quien fuera Escolta Uno en los tiempos de Tara Chace. Corre el año 1995 y Tom acaba de ingresar en los servicios secretos, tras haber participado en la guerra de Bosnia como sargento de los Comandos de los Marines Reales. Tras un lapso de dos años, lo acompañamos en una misión que le conduce nada menos que hasta Hong Kong, coincidiendo con la devolución de la soberanía al gobierno chino. Wallace deberá investigar los turbios negocios en los que parecen estar involucrados dos miembros de la delegación de dicha ciudad. Sin embargo, y aunque la trama cuenta con todos los ingredientes para crear una apasionante historia de espionaje, el resultado es un poco soso y carente de intensidad, y para colmo Wallace tampoco se muestra como un personaje especialmente carismático. En esta ocasión el dibujo corre por cuenta de Rick Burchett, que hace un buen trabajo, aunque podría haberle sacado más partido a la ambientación en una ciudad tan singular como Hong Kong.

En la última historia de este volumen, Rucka deja las labores de guion en manos de Antony Johnston, que firma una gran historia. En ella se desmarca por completo de los personajes y situaciones del resto de la colección para trasladarnos hasta Irlanda del Norte, cuando los enfrentamientos entre católicos y protestantes regaban de sangre las calles. La historia se ambienta en distintos años, comenzando con el sangriento desenlace de un secuestro perpetrado en la localidad de Armagh por parte del IRA, del cual se desencadenan todos los acontecimientos que se desarrollan en estas páginas. El protagonismo lo comparten Nicholas Poole, que es miembro del SAS, un regimiento de élite del ejército británico; Lauren Mullen, que sobrevivió a la masacre de Armagh y ha regresado a Irlanda para emprender su carrera política; y Liam Finnegan, militante del IRA Auténtico, que tras salir de la cárcel está decidido a proseguir con la cruzada que dejó a medias. Christopher Mitten es el dibujante que firma este arco, y aunque es el más flojo de los tres ilustradores que participan en este cuarto volumen, hace un trabajo decente que no desmerece el excelente guion de Johnston.

El tomo se completa con unos cuantos bocetos de Brian Hurtt y con una serie de entrevistas que el propio Greg Rucka realizó con varios de los dibujantes que han pasado por ‘Queen & Country’, entre ellos Steve Rolston, principal artífice del tono y la estética que mantuvo la colección durante su andadura. Son entrevistas donde abunda el peloteo mutuo, pero de las que se entresacan algunos detalles interesantes sobre el proceso de creación de este cómic. Con esto nos despedimos del que posiblemente sea el mejor cómic de acción y espionaje de los últimos años. O incluso décadas.

Más reseñas en la Fancueva | ‘Queen & Country’ Volumen 1, Volumen 2 y Volumen 3.

Queen & Country Edición Definitiva vol. 4

  • Autores: VV.AA.
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 296
  • Precio: 20 euros

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