‘Promethea Deluxe vol.1’, maravilla del noveno arte

En los casi tres lustros de crítica de cómics que llevo a mis espaldas, no es difícil imaginar que me he aproximado a tebeos de toda índole, desde ejemplos magistrales del noveno arte hasta instancias vergonzosas que, sinceramente, no entiendo ni como llegaron a ver la luz en la página impresa. Entre todos ellos, entre todos esos miles de volúmenes que han pasado por mis manos en este tiempo, os puedo asegurar que pocos títulos me han llegado a sorprender hasta dejarme ojiplático como lo hizo ‘Promethea‘ cuando me acerqué a ella por primera vez hace 13 años: recuerdo de forma vívida pasear la mirada por las asombrosas planchas de J.H.Williams III y no poder dar crédito a lo que estaban viendo mis ojos a cada batir de páginas. En el tiempo que ha pasado desde entonces, la cabecera que formara parte de America’s Best Comics de Alan Moore, se ha convertido en una lectura recurrente que, tras dos o tres revisiones, sigue apareciendo esquiva a mostrar todos sus encantos, plagada como está de tantas y tantas referencias que, salvo si eres uno de los dos artistas implicados en su concepción, nunca vayas a ser capaz de aprehenderte de todo lo que aquí incluyeron.

‘Promethea’ es, ante todo, IMAGINACIÓN. Una cualidad de nuestra especie que nos ha llevado a intentar hacer realidad nuestros sueños más locos y que aquí, moldeada por el barbudo de Northampton, encuentra cotas de una altura cuasi inimaginable. De manera similar a como Michael Ende hizo en su ‘La Historia Interminable’ con Fantasía a finales de los setenta, Moore describe en ‘Promethea’ un mundo llamado Inmateria creado por la imaginación de la raza humana. En ese mundo, en el que todo es posible, habita la protagonista, una suerte de superheroína que a lo largo de los años ha ido apareciendo en diversas encarnaciones, siempre apoyándose en la febril imaginación de un humano. La última en traerla a nuestro mundo es Sophie, una universitaria que, sin saberlo, se verá envuelta en un el eterno conflicto entre el bien y el mal.

A partir de esa premisa, Moore y Williams elaboran un tebeo cuyo disfrute reta constantemente al lector tanto intelectual como visualmente. En el primer campo, el escritor rompe barreras de manera sistemática acercándonos a un mundo de fantasía que mezcla a la perfección personajes inventados por él con otros del acerbo cultural creando una lectura hojaldrada, en la que cada capa oculta muchas detrás, y con las que el guionista se va creciendo conforme avanza la historia. En el terreno visual , Williams desarrolla aquí el que cabría tachar como su mejor trabajo. Rompiendo por completo la composición de página cerrada a la que se atañen los cómics «de siempre», el artista que después convertirá a ‘Batwoman en todo un banquete para los sentidos, plantea una narrativa visual abierta de extrema belleza que se va superando a si misma en cada paso de hoja, y que por no constreñirse, no lo hace ni siquiera al sentido de lectura tradicional, improvisando en las muchas páginas dobles que pueblan el tebeo nuevos recursos que dejarán con la boca abierta a quien este acostumbrado a la simplicidad de, por ejemplo, los cómics estándares de DC o Marvel.

La conjunción de ambos terrenos deviene en una creación única, en la que Moore desata su pasión por la magia y la construcción de universos cercanos pero a la vez extraños, universos en los que todo es posible. En este sentido, incontables son los ejemplos que cabría señalar aquí conforme la serie va avanzando y trasciende sus compases iniciales, tanto de lo que el guionista llega a poner en juego con clase magistral tras clase magistral sobre el mundo de la magia, la cosmología, el tarot, la religión y todo aquello que une a dichos conceptos; como en lo que respecta a un J.H. Williams III que, insistimos, lleva a cabo un trabajo que huye de cualquier definición acomodaticia del hecho tebeístico para darse a experimentaciones en las que podremos encontrar, entre otras, viñetas elaboradas a base de fotografías; todo un número montado en formato apaisado con viñetas en widescreen; otro en el que cada página es una splash page diseñada alrededor de las cartas del tarot —ejemplo que hemos elegido como imagen intermedia de esta entrada—; dibujos imitando al estilo de animación del ‘Yellow Submarine‘ de los Beatles; páginas enteras en las que los únicos colores son el rojo y el negro; un número en el que los fondos están pintados al óleo imitando las pinceladas del impresionismo y el expresionismo…así hasta llegar al número que da cierre a la cabecera.

Leído de manera tradicional, con páginas «amarillas» alternándose con páginas «azules» es probable que el lector no perciba en ese ‘Wrapparty’ —que vendría a traducirse como «fiesta de cierre»— el asombroso planteamiento visual que los dos artistas llevan a cabo. Sólo es cuando uno se asoma a la concepción de enorme e intrincado diseño que tienen en su unión uno y otro color, cuando uno asiste incrédulo por primera vez a la composición global de los mismos, cuando tiene que rendirse a la evidencia y afirmar, como estamos a punto de hacerlo, que ‘Promethea’ no sólo es una rareza genial y brillante dentro del mundillo del cómic estadounidense, sino una OBRA MAESTRA sin parangón, un tebeo inagotable que no hace sino refrendar su condición mayestática cuando, acercándonos a él por tercera o cuarta vez, nos sigue sorprendiendo incluso más que en aquella primera instancia en que nos «voló la cabeza».

Y no podemos terminar sin aplaudir la decisión de ECC de darle a ‘Promethea’ un envoltorio tan sublime como el que siempre tienen sus ediciones de lujo: el tamaño de la reproducción, el gramaje del papel, la cubierta de géltex…todo en esta nueva edición de la serie insiste en ese mensaje de hecho singular del noveno arte que siempre acompañará a tan mayestática creación, un título que le habla de tú al ‘Sandman‘ de Neil Gaiman; que es considerado por Moore como su obra más personal y que, de no ser porque tendría que batirse en feroz duelo con ‘Watchmen‘ y ‘V de Vendetta‘, me aventuraría a calificar como lo mejor que ha llegado a parir ese curioso y huidizo personaje que es su creador.

Promethea Deluxe vol.1

  • Autores: Alan Moore y J.H. Williams III
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné con cubierta de géltex
  • Páginas: 384 páginas
  • Precio: 44 euros

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