‘Ojos de Halcón de Jeff Lemire y Ramón Pérez’, recoger el testigo

Aunque no me guste hacerlo, porque soy de la creencia que siempre hay algo nuevo que decir cuando se revisa un tebeo, en esta ocasión no voy a poder evitar tirar de hemeroteca y citarme a mí mismo para montar las líneas que van a conformar la reseña del integral con el que Panini ha recogido la estancia de Jeff Lemire y Ramón K. Pérez al frente de ‘Ojo de Halcón‘ toda vez Matt Fraction y David Aja dejaron la colección y, al hacerlo, parieron un clásico moderno de una altura que, sinceramente, nadie se esperaba. Y si así voy a hilvanar los párrafos que encontraréis a continuación es porque, hace ya un lustro, tuvimos la oportunidad de verter todo lo que creo se podía decir sobre el ejemplar trabajo que el todo-terreno canadiense y su compatriota hacían en una cabecera que lo tenía muy cuesta arriba para poder convencer a aquellos que nos habíamos dejado encandilar por las portentosas y novedosas ideas de Fraction y Aja.

Pero, claro, contar con Lemire era, como decíamos en 2016, una oportunidad ejemplar para:

tapar muchas de las bocas que afirmaban de forma categórica que iba a resultar imposible reemplazar a Fraction. De acuerdo, la aproximación del creador de ‘Essex County’ y ‘Sweet Tooth’ difiere sobremanera de la de Fraction, y es menos dada a experimentar con las posibilidades del medio, ciñendo el guionista la originalidad de su envite a ir alternando dos tiempos diferentes: el pasado de Clint, y el presente en el que el héroe y Kate Bishop se enfrentan a las fuerzas de Hydra. El ritmo que dicha alternancia aporta a la lectura, y las muy diferentes voces que la labor de Lemire es capaz de aportar a ambas son tan meritorias que, a poco que uno se descuida, está completamente enganchado a lo que pueda pasar en la siguiente entrega.

Conforme la acción avanza, el guionista de ‘Gideon Falls‘ sigue:

(…) jugando a la exploración de dos líneas temporales distintas. Y si en el volumen anterior éstas eran pasado y presente, aquí el escritor se marca un ‘Lost’ y, mientras continuamos observando el tiempo actual, comienza a invitarnos a viajar hacia un futuro cuanto menos aciago para el héroe protagonista. De la misma manera que sucedía en el tomo anterior, el ritmo que dicha alternancia provee a la lectura es uno de las mejores cualidades que ésta atesora, y mayor sería la rapidez con la que se devoraría de no ser por la constante necesidad de pararnos a disfrutar como se debe de las planchas de Pérez, que asimismo insiste en su diferente tratamiento para cada línea temporal, optando aquí para el futuro por un trazo que lo acerca a aquél que tan bien caracteriza a su guionista.

Y es que, sin llegar a las inalcanzables cotas de genio que David Aja, si con Lemire dan en la diana, trayendo a Pérez a la cabecera:

La Casa de las Ideas hace un «Robin Hood»; en otras palabras, revienta su diana con una flecha que la atraviesa certera y sin margen para el error. El artista, al que descubríamos en 2011 gracias a la portentosa ‘Cuento de arena’, opta por aproximarse a las dos líneas en que se escinde la narración con sendos estilos completamente diferentes: para el pasado, Pérez elige un narrativa que experimenta con la página, rompiendo la estructura aviñetada clásica y sometiendo la estructura a propuestas que en no pocas ocasiones están llamadas a dejarnos boquiabiertos tanto por lo novedoso de su personalidad como por el acabado que le aportan unas muy expresivas aguadas. En lo que al presente respecta, la decisión del dibujante no puede ser más elocuente y separarse más de lo anterior, si allí se alejaba de la división tradicional, aquí la abraza sin remisión.

Pero lo realmente asombroso del trabajo del canadiense no es lo que consigue en un y otro ámbito sino:

la asombrosa fusión que se realiza de ambas personalidades en los momentos en que, por necesidades del guión, pasado y presenten se funden bajo un mismo espacio. Es en esos instantes —me presten ustedes atención a la doble página que hemos incluido para apercibirse de la espectacularidad de lo que Pérez pone en juego— donde ‘Ojo de Halcón’ brilla con mayor intensidad.

Una intensidad que se mantiene incólume con el paso de los años, y que resuena a la perfección en un conjunto sin fisuras con el conjunto ideado por Fraction y Aja hasta tal punto que os dejamos con una clara recomendación: la de agarrar los dos integrales publicados por Panini de ambas etapas y dar cuenta seguida de los dos para apercibirse, no sólo de lo mucho que las diferencia sino, sobre todo, de la inmensa cantidad de detalles que las unen. ‘Nuff said!!!

Ojos de Halcón de Jeff Lemire y Ramón Pérez

  • Autores: Jeff Lemire y Ramón K. Pérez
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 248 páginas
  • Precio: 35 euros

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar