‘Nadie’, equipo inigualable

La sola mención de sus nombres es garante de que «nos flaqueen las piernas». Y no es para menos. Carlos Trillo y Enrique Breccia son, por separado, dos de los nombres que uno diría FUNDAMENTALES para entender la historia del noveno arte. Así, sin demarcaciones geográficas ni separaciones de género. A fin de cuentas, cada uno por su lado han parido algunos de los tebeos que mejor ejemplifican hasta dónde se puede llegar en este medio, y ya sea Trillo a los guiones de obras maestras como ‘Las puertitas del Señor López‘, ya Breccia a los lápices de obras maestras como ‘Mort Cinder‘, no se puede hablar de uno u otro sin referenciar su capital importancia en el arte secuencial. Eso por separado, claro. Porque, juntos, el choque de descomunales talentos que son el argentino y el uruguayo nos dejaban lecturas del calado al que asistíamos, hace casi dos años, cuando la misma ECC que hoy nos trae este ‘Nadie‘, nos ofrecía ‘Un tal Daneri‘ y ‘Había otra vez…el lado oscuro de los cuentos infantiles‘, sendas lecturas que considerábamos entonces imprescindibles y que quedaban firmemente grabadas en nuestra memoria visual.

Comparadas con ellas, ‘Nadie’ se alza como un producto más convencional, si es que tal epíteto puede aplicársele a un tebeo nacido de ambos titanes. Quizá no tanto en lo que Trillo hilvana en los guiones de estos relatos cortos de espionaje claramente influidos por cierta creación de un tal Ian Fleming —aunque ahora pasaremos a ponderar cuánto dan de sí— como en el dibujo de un Breccia que sorprende…por su comedimiento. Acostumbrados a la furia creativa y la experimentación con la que el artista acometía la página, resulta insólito encontrar aquí unas planchas que asumen una estructura bastante ortodoxa, ya en la disposición de viñetas, ya en lo que éstas contienen. Sí, el trazo es inequívocamente Breccia, pero es uno que parece presentar a un artista contenido por exigencias externas que, sólo aquí y allá, deja ver a su auténtico y más desatado ser. ¿Quiere esto decir que haya que dejar pasar la oportunidad de acercarse a ‘Nadie’? No. Antes bien, y dejando de lado que siempre sea un gustazo acercarse a cualquier trabajo de Breccia, resulta estimulante el ejercicio de ir encontrando, de cuando en cuando, ese verdadero ser de que hablábamos, uno que se complementa a la perfección con la versión más moderada de su dibujo y que sirve perfectamente, alimón con ésta, a las exigencias del guión.

Un guión que, como decíamos, no es el de un Trillo pletórico de formas por cuanto, como muy bien apunta Álvaro Pons en su introducción —y hemos señalado arriba— la sombra de 007 sobrevuela, inquieta, lo que ofrecen las aventuras del espía anónimo al servicio de su majestad que es protagonista de estas páginas. Bien es cierto que, dada la brevedad de los relatos que aquí se recopilan, y la variedad que Trillo se apaña para introducir en éstas —por ahí aparece Fu Manchú amén de ciertas lecturas hacia realidades del momento histórico que resultan de lo más elocuentes— esas similitudes hacia el cosmos de Bond quedan rápidamente sepultadas y, tras muy pocas páginas, uno se ha olvidado completamente del flemático agente secreto y se entrega sin remisión a lo que el enigmático protagonista propone. Una propuesta que quizá no esté a la altura de los «grandes» ejemplos de uno y otro autor pero que, no obstante, deja un inmejorable sabor de boca.

Nadie

  • Autores: Carlos Trillo y Enrique Breccia
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 176 páginas
  • Precio: 20 euros

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