‘Muhammad Ali, Kinsasa 1974’, furia y contexto

Ya nos han llevado a las playas de Omaha en Normandia, a la Alemania de 1945, al 11-S y, ahora, la colección Magnum, que con tanto mimo está siendo publicada por Diábolo Ediciones, mueve sus intereses hacia el fotográfo Abbas y a las instantáneas que el iraní logró arrancar al sudoroso ambiente de una noche de 30 de octubre de 1974 que, en el mundo del boxeo, es algo más que legendaria: aquella fue la noche en la que Muhammad Ali recuperó el título por uno nocaut que nadie esperaba contra un George Foreman que besó una lona en el octavo asalto de un combate que, como queda recogido en estas muy vibrantes páginas, fue más intelectual que físico.

Mucha es la tela que hay que cortar en las casi 140 páginas que conforman ‘Muhammad Ali, Kinsasa 1974‘. Y como por algún sitio hemos de comenzar, hagámoslo por las 94 páginas de viñetas y fotografías que sirven a Jean David Morvan y Rafael Ortiz para acercarnos, hasta desde cuatro ángulos diferentes a aquella calurosa noche de octubre en la capital de Zaire. Dos de ellos corresponden, cómo no, a los púgiles, cuya trayectoria vital hasta el momento de subirse al cuadrilátero queda cubierta a lo largo de unas planchas que evitan la linealidad para hacer mucho más rico e interesante el discurso narrativo. Los otros dos, aderezos inesperados, toman forma en Abbas, el fotógrafo que sirve de narrador de todos los hechos, y en Don King, el mítico promotor de boxeo que hasta llegar a Kinsasa tuvo que recorrer senderos bastante oscuros. Y ese es parte, que no todo, del contexto al que se refiere el titular: en lugar de ofrecernos únicamente un análisis pormenorizado de los hechos que tuvieron lugar bajo los focos del ring, Morvan se pasea inquieto por las vidas de sus cuatro personajes principales y, al hacerlo, consigue que entendamos de manera mucho más precisa todo lo que rodeó a aquél legendario cruce de guantes.

Pero, como digo, ese es parte, que no todo, del amplio contexto que ofrece el álbum publicado por Diábolo ya que, finalizadas esas 94 «primeras» páginas, comienza un recorrido guiado por la compleja puesta en pie de un álbum que inicialmente iba a ser dibujado por el insigne Horacio Altuna. De hecho, como parte de ese nutrido material extra que podemos encontrar a modo de epílogo, se incluyen las portentosas planchas a color que el argentino pudo terminar antes de tener que retirarse del proyecto y dar paso a su compatriota Rafael Ortiz, un dibujante que, con un estilo completamente alejado del que habría marcado Altuna, consigue que sus páginas desprendan, cuando así tienen que hacerlo, una furia inusitada que ayuda, y de qué manera, a hacernos sentir el vibrar de las cuerdas y la lona ante los juegos de piernas de Ali y Foreman.

Arropada en un blanco y negro expresivo en grado sumo, el trazo de Ortiz mitiga sobremanera el deseo de haber asistido al despliegue que hubiera supuesto tener al autor de ‘Las puertitas del Señor López‘ al frente de un álbum que sigue sumando enteros en un proyecto, el de Magnum Photos, tan original como apasionante. En lo personal, de lo que llevamos visto hasta ahora, me quedo con la mirada hacia Henri Cartier-Bresson y, por supuesto, con lo superlativo que fue el acercamiento a Steve McCurry; pero que eso no sirva para menospreciar, ni lo que ofrecía el relato sobre Robert Cappa ni, por supuesto, la energía, vitalidad y fuerza que habita en estas páginas que hoy hemos traído y que, insistimos, recomendamos efusivamente.

Muhammad Ali, Kinsasa 1974

  • Autores: JD Morvan y Rafael Ortiz
  • Editorial: Diábolo Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 136 páginas
  • Precio: 25 euros

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