‘Los hijos del crepúsculo’, el adiós de Darwyn Cooke

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El pasado mes de mayo conocimos la triste noticia del fallecimiento de Darwyn Cooke, que nos dejó con apenas 53 años. Su estilo de dibujo —tan dinámico, tan lleno de vida, tan próximo al cartoon— ha dejado huella en la industria del cómic americano gracias sobre a sus trabajos para DC, entre los que destacan tanto sus obras como autor completo —con la miniserie ‘DC: The New Frontier’ a la cabeza— como aquellas en las que plasmó sobre el papel los guiones de otros autores, como en su exitosa etapa al frente de ‘Catwoman’, en compañía de Ed Brubaker. Quiso el destino que su última obra fuera el volumen que hoy tenemos entre manos, ‘Los hijos del crepúsculo’, donde unió fuerzas con uno de los adalides del cómic underground, Gilbert Hernández, conocido sobre todo por la mítica cabecera ‘Love & Rockets’, que publica desde el año 1981 con sus hermanos Jaime y Mario.

‘Los hijos del crepúsculo’ le dio la oportunidad de lucir su talento por última vez, con una historia ambientada en un pequeño pueblo sudamericano a orillas del mar. Un entorno mágico que cobra vida con sus lápices, enriquecidos sobremanera gracias a la cálida paleta de colores de Dave Stewart. Es un pueblo tranquilo donde se suceden las pequeñas alegrías y tragedias de la vida cotidiana, con una extraña salvedad. Cada cierto tiempo, aparecen de la nada unas esferas luminosas que nadie comprende, y que hasta la fecha han provocado la ceguera de varios niños y la misteriosa desaparición de varios habitantes del pueblo. Un joven científico llamado Félix acude al pueblo para investigar el fenómeno, y allí se sumergirá de lleno en la vida de personajes como la voluptuosa Tito, que quiere salir del pueblo a toda costa; su amante, el impetuoso Antón; y Bundo, un anciano que perdió a su mujer y a sus hijos durante un incidente que aún no se ha esclarecido del todo. La cosa se complica todavía más con la aparición de una misteriosa joven con el cabello blanco que parece estar relacionada de algún modo con las esferas.

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Todos estos ingredientes se mezclan para crear una historia donde el misterio, la intriga y la magia irrumpen en lo cotidiano, muy en la línea de los cómics firmados por los hermanos Hernández. Con unos personajes tan humanos y una ambientación tan evocadora, el camino parece allanado para desarrollar una de esas obras que se te quedan grabadas en la memoria. Sin embargo, mediada la lectura el ritmo comienza a decaer e incluso da la impresión de que Gilbert no sabe adónde quiere llegar con su guion. La falta de respuestas satisfactorias, y el desarrollo, un tanto repetitivo, lastran este cómic con el que, a pesar de todo, Cooke pudo despedirse a lo grande, ya que sus dibujos brillan con luz propia en cada una de las páginas, en especial cuando son sus dibujos los que hacen avanzar la narración a través de los silencios y la expresividad de sus personajes.

Otra reseña en la Fancueva | ‘Los hijos del crepúsculo’, grandiosa despedida

Los hijos del crepúsculo

  • Autores: Gilbert Hernández y Darwyn Cooke
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 128
  • Precio: 14,95 euros

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