‘Longshot. Origen’, clásico ochentero

Ya lo hemos dicho en alguna que otra ocasión: «la nostalgia vende». De hecho, si de un tiempo a esta parte lo hace tanto, es debido a que los que éramos adolescentes en los años 80 —porque si hay una nostalgia que vende más que ninguna es precisamente la de esa década— tenemos ahora la edad y el poder adquisitivo correctos para querer recuperar con denuedo aquellos instantes de una adolescencia que nunca volverá y que, guardada en nuestros recuerdos, salta como un resorte cuando se encuentra de frente con el estímulo adecuado. Y a fe mía que las páginas de Arthur Adams para ‘Longshot‘ son de ese tipo de resorte que pone todos los puntos sobre las íes y marca como correctas cuantas casillas de verificación sean necesarias.

Y, cuidado, digo «las páginas de Arthur Adams’ y digo bien porque, ya en una primera, lejana y muy pretérita lectura, no fue ‘Longshot’ uno de esos tebeos que encandilaron a mi yo de otro tiempo por mor de su guión: no es que el trabajo de Ann Nocenti sea deleznable o que entre en el amplio saco que conforman las historias de mutantes que jamás se me ocurriría volver a leer; nada más lejos de la realidad; pero lo cierto es que, a ojos de un lector veterano, y dejando de lado todo sentimiento de añoranza que puedan despertar, los artilugios sobre lo que la guionista construye el mecano que es ‘Longshot’ no están todo lo bien encajados que sería deseable, denotando las formas de la escritora muchas deudas para con Chris Claremont y el abuso indiscriminado que el «rey de los mutantes» hacía de los diálogos…por muy innecesarios que fuera éstos.

Encontrando mucho de eso en las páginas de esta nueva edición que Panini hace del clásico ochentero, donde no hay pega alguna que poner a ‘Longshot’ es en unas páginas que, a lo largo de los seis números que conforman la miniserie, no hacen sino crecer y crecer en calidad: siempre resulta sorprendente volver a estas planchas y encontrar en un Adams tan temprano casi todas las cualidades que harán de él, muy poco tiempo después, un artista tan adorado por los aficionados. Así, aquí están ya la maravillosa manera de caracterizar a los personajes, su gusto por el detalle o el dinamismo de su narrativa, valores tres que, conjugados con una excelente labor de entintado por parte de Whilce Portaccio, nos dejan ilustraciones que forman ya parte inequívoca del imaginario colectivo de los aficionados al noveno arte. ‘Nuff said!!!

Longshot. Origen

  • Autores: Ann Nocenti y Arthur Adams
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 216 páginas
  • Precio: 23 euros

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar