‘La última rosa del verano’, thriller con silencios

Si hay una cosa que me ha sorprendido sobre las demás de la lectura de esta ‘La última rosa del verano‘, con la que Dolmen nos presenta a Lucas Harari, eso es la tremenda abundancia de silencios que el artista parisino incluye en este peculiar thriller. De hecho, cabría afirmar que, hasta cuando la acción es reveladora y no una de las muchas planchas en las que la lectura nos invita a recorrer la mirada por las localizaciones del relato, es firme intención del autor el que sea la ausencia de diálogos la que deje paso a la claridad de su narrativa gráfica para transmitir al lector el mensaje oportuno. El trabajo que Harari hace constantemente en esta dirección posiciona al volumen como una de las lecturas más estimulantes a la que hemos tenido opción de asomarnos en lo que llevamos de año —y habrá quien piense que, con lo poco que llevamos de 2022 eso no es mucho decir, pero se equivoca—, y eso contando conque, en términos del McGuffin que va haciendo avanzar los engranajes del misterio de base, ‘La última rosa del verano’ no es, ni de lejos, un dechado de virtudes.

Antes bien, caracterizada como queda por un halo de sencillez y casualidad, la premisa que pone en movimiento los mecanismos de la historia es de las que hemos visto incontables veces en incontables filmes del género, y nada hay en su esqueleto que apunte a que el autor ha tenido la intención de innovar sobre tan intrincado y completo tejido. Por contra, nos parece incluso que el que sus mimbres sean tan obvios es más un recurso que un defecto de forma, y esa simplicidad ayuda sobremanera a que, en sus dos ritmos —ahora hablaremos de ellos—, ‘La última rosa del verano’ atrape de tal manera al lector que sea incapaz de abandonar hasta que, en una única sesión, haya consumido la totalidad de sus páginas.

Criatura bicéfala, la novela gráfica de Harari tiene, como apuntábamos en el párrafo anterior, dos ritmos muy bien diferenciados que terminan dividiendo en dos partes al volumen: el grueso del mismo, jalonado constantemente por páginas en las que «no pasa nada» y que el artista usa para ralentizar el tempo de la narración, cubre aproximadamente tres cuartas partes de las 138 páginas y sobre él, de manera pausada, se va construyendo el misterio que, llegado el momento, se resuelve, con cierto frenesí, en el último cuarto de la acción. Pero lejos de quedar un tebeo desequilibrado, el francés —de trazo simple pero efectivo y magnífico sentido de lo cromático— consigue cuadrar un relato compacto, casi sin fisuras, que, insisto, no será un alarde de originalidad, pero no veas si atrapa desde la primera a la última página.

La última rosa del verano

  • Autores:Lucas Harari
  • Editorial: Dolmen Editorial
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 138 páginas
  • Precio: 32,90 euros
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La Ultima Rosa De Verano
  • Harari, Lucas (Author)

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