‘La peste escarlata’, hasta los genios pueden tropezar

La peste escarlata

Lo hemos alabado tantas veces y en tan diversas formas que, a estas alturas, que una crítica negativa tuviera cabida en Fancueva acerca de Carlos Giménez podría parecer algo de todo punto impensable. Y si bien el texto que vais a encontrar a continuación no podría ser calificado como estrictamente negativo, no es menos cierto que el que esto suscribe tiende a no casarse con nadie salvo su esposa y, por mucho que pueda ser doloroso tener que apuntar hacia lo irregular de ‘La peste escarlata’, creo necesario ser honesto cuando, en comparación con la práctica totalidad de su producción, esta libre adaptación de un cuento de Jack London no pasa de ser un trabajo de nivel medio si tenemos en cuenta las cotas que suele frecuentar el artista madrileño.

De tanta entidad es lo que Giménez ha ido poniendo en juego a lo largo de su trayectoria que creo que la sensación de quedarse corto con ‘La peste escarlata’ está quizás más relacionada con las expectativas personales que uno pone siempre cuando se acerca a una obra por él firmada que con la calidad intrínseca que desprenden las 96 páginas en las que, por mor de un relato futurista de corte post-apocalíptico en el que la humanidad ha sido reducida a su mínima expresión por el azote de una plaga mortal, Giménez arremete con una elocuencia algo menos sutil de lo que suele ser habitual en él contra paradigmas de la sociedad actual como «el opio del pueblo» —y no hace falta que elabore a qué me refiero con ésto, ¿no?— o ese talante revolucionario que es bandera del discurso político de cierto partido español de nuevo acuño.

El trazo de Giménez o su indiscutible habilidad para narrar y componer la página son factores que a estas alturas no pueden ponerse en tela de juicio, pero a la hora de observar los mismos en este álbum se nota cierta desgana en el hilvanado de las páginas, como si el compromiso del artista para con su creación no fuera el mismo de trabajos anteriores: reflejado en lo fragmentado del relato, sobre todo en el tramo final, si la unidad de la página es de una cualidad soberbia, al conjunto de las mismas le falta, a ojos del imberbe que esto suscribe, «un hervor». Dios me libre de querer dar lecciones de cómo contar una historia a un maestro como Giménez, pero ante la puntual laxitud de lo que aquí podemos observar creo de recibo al menos señalar que, en la tebeografía del artista, este es uno de esos títulos «sólo para completistas».

La peste escarlata

  • Autores: Carlos Giménez
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 96 páginas
  • Precio: 14,25 euros en

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