‘La pequeña forastera. Siúil, a Rún’, la niña y la bestia

Mucho se ha hablado del lado oscuro de los cuentos de hadas, aunque sólo sea por el listillo de turno que siempre cuenta la anécdota de las hermanastras que se mutilan los dedos de los pies para probarse el zapatito de cristal o como el auténtico final de ‘La Sirenita’ haría llorar hasta al mismísimo Chuck Norris. Sin ser estrictamente un cuento de hadas ni llegar a niveles de la saga ‘Saw‘, una oscura sombra y un aroma a fábula  bañan la trama de ‘La pequeña forastera’, la historia de la dulce niña Shiva y su mejor amigo, una criatura de siniestro aspecto a la que llama Doctor.

Ambientada en un reino fantástico que se divide entre el interior, un lugar fuertemente protegido y aislado, y el país del exterior, donde habitan extraños monstruos, frutos de una maldición que parece transmitirse por contacto como si de una plaga se tratase, este manga es básicamente la historia de una amistad entre dos personajes que no habrían debido siquiera conocerse, pero que llegan a establecerse un vínculo cercano al de un padre y una hija. Dos extraños que deberían temerse pero a los que unen las cosas más sencillas de la vida, a los que el terror y la duda (no saben si Shiva es realmente inmune a esta maldición, o si incluso puede ser la causa o remedio de ésta). Con un halo a lo mejor de Miyazaki, por parte de un creador, Nagabe, que ya nos ha regalado alguna buena historia sobre parejas atípicas (como Nivawa y Saitô) nos lleva a un mundo tan imaginativo como aterrador. Y el viaje se intensifica todavía más gracias a un dibujo sencillamente delicioso, que con su poderoso uso de la sombra y un pronunciado contraste nos lleva a pensar en los grabados de algunas recopilaciones de cuentos clásicos. Pura fantasía, con un inteligente uso de la silueta, renunciando incluso a marcar las texturas de sus elementos, que pivota entre un estilo cálido y sencillo y otro más inquietante, pero con una diestra fluidez que consigue absorbernos de igual modo que la empatía que suscitan sus entrañables protagonistas.

Habiendo concluido con la reciente aparición de su undécimo tomo (a los que se unen una pequeña serie de volúmenes de mayor formato, también publicados por ECC,  dedicados a temas tan dispares como la hora del té o la jardinería, y orientados al público infantil), ‘La pequeña forastera’ es una obra que deja tantas preguntas como respuestas con sus inesperados giros, y cuando responde abre nuevas incógnitas que hacen replantearse a los personajes su propia cordura, en un extraño juego con conceptos éticos y filosóficos. El drama de una niña con el nombre de la diosa de la destrucción y de la transformación, y la de un hombre, si podemos llamarlo así, cuya alargada silueta podría hacernos pensar en verdugos de niños como el popular Slenderman, que oculta un alma hermosa bajo una aterradora carcasa. Este no es el cuento de la Bella y la bestia que conocemos, el que Disney nos vendió de niños: es una historia que apela al corazón, cuestionando no solo qué nos hace personas, sino cuáles son los verdaderos lazos que nos unen como miembros de un mismo género: el humano.

La pequeña forastera. Siúil, a Rún

  • Autores: Nagabe
  • Editorial: ECC
  • Encuadernación: 11 vols. rústica con sobrecubierta
  • Páginas: 184 páginas c/u
  • Precio: 8,95 euros c/u

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar