‘La Patrulla Condenada: El Peso de los Mundos’, smells like teen Robinson

Nos llega el final de la etapa que ha estado gestando el cantante (también guionista de comics) Gerard Way al frente de uno de los grupos más insólitos y estrambóticos del Noveno Arte: Doom Patrol. Este ‘La Patrulla Condenada: El Peso de los Mundos’ cierra de manera magnífica todo lo que se fue presentando en el primer volumen de esta nueva etapa, doce entregas en las que hubo tiempo para todo, pero especialmente de introducir conceptos y situaciones que recordaban sobremanera a todo el material firmado por Grant Morrison allá por los ochenta, principios de los noventa. Uno de los tebeos más lisérgicos e imaginativos que se recuerdan en el medio ha servido como base para Way que, en ningún momento, ha escondido su devoción por el guionista escocés, una influencia que se convierte en el mejor homenaje que se le puede hacer a un autor y a un momento concreto de su carrera. Esta última saga apareció con el suficiente retraso como para disminuir su duración considerablemente (pasó de doce a siete números) y tardó en ver la luz todo un año. Ahora podemos leerlo en su totalidad sin tener que esperar nada entre uno y otro por lo que la lectura se va a ver favorecida bastante.

Un relato que se sitúa justamente al final de aquel crossover que cruzaba los caminos del Universo DC tradicional con el YoungAnimalverso, donde tienen lugar estas nuevas aventuras de La Patrulla. Cuando “Las Guerras Lácteas” echaban el telón, la consecuencia más inmediata era la recuperación de su cuerpo humano por parte de Cliff Steele pero parece que la felicidad no está hecha para Robotman ya que muy pronto se dará cuenta que todos sus sueños de volver a sentirse como la persona que fue en su día no le proporcionará los sentimientos que él esperaba. Una sensación que se hace extensiva al resto de miembros de la formación, todas sus frustraciones y fantasmas personales tendrán que ser superados por cada uno de ellos, a su manera, sintiendo el peso del mundo sobre sus hombros. Way, sabedor de las piezas con las que cuenta y el resultado que le puede dar, sabe dosificar la cuota de viñeta de cada uno de los componentes del grupo, haciendo protagonistas a todos ellos por separado, estando cada número centrado en algún personaje en concreto. 

A estas alturas no vamos a descubrir lo bien que se mueve el ex cantante de My Chemical Romance en este tipo de aventuras, ya saben, puro delirio metafísico aderezado con unas gotitas de religión, muerte y destrucción. A pesar de ser un cierre bastante digno y divertido, muy coherente con todo lo anterior, no llega a sorprender de la misma manera que el primer volumen, algo que se podía esperar si tenemos en cuenta todo el revuelo que ocasionó la aparición del sello Young Animal en su día, todas esas series compartiendo universo propio llamó la atención de muchos aficionados, los mismo que esperaban este cierre y que, ahora, ya no tenían la guardia baja. Aún así no deja de ser una notable lectura que, además, cuenta con una galería de autores invitados que quita el hipo: Jeremy Lambert, Steve Orlando, Becky Cloonan, Michael Conrad, James HArvey, Evan Shaner, Nick Pitarra, Omar Francia y el añorado Nick Derington. No sabríamos decir si esta nueva encarnación de La Patrulla Condenada se puede definir como experimental, lo que sí podemos afirmar sin miedo a equivocarnos es que en sus páginas vamos a encontrar psicodelia comiquera, ramalazos Silver Age, atmósfera morrisoniana y entretenimiento de primera. Cumple con su cometido de sobra. 

[Grade — 8.50]

La Patrulla Condenada: El Peso de los Mundos

  • Autores: V.V.A.A.
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Rústica
  • Páginas: 192
  • Precio: 18,95

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