‘Killraven’, orgullo de H.G.Wells

Si bien dije de él en su momento —hace ya mucho tiempo, allá por 2015 en esta reseña— que me parecía una «lectura entretenida sin más», no deja de ser representativo del sumo cariño que siempre he tenido hacia Alan Davis el que la re-lectura que le he hecho a ‘Killraven’ con motivo de esta nueva edición en la colección 100% Marvel HC de Panini sea la tercera —¿o quizás la cuarta?— ocasión en la que me acerco a la re-imaginación del clásico personaje setentero de la Marvel por parte del artista británico. Un Davis del que, en su momento, me compraba todo lo que caía en mis manos con su firma…sí, incluso los cómics que sólo lo llevaban en la portada. ¿Exageración? Para nada, que hasta llegué a adquirir los números de ‘Los caballeros de Pendragón’, una serie de Marvel UK publicada por Fórum, únicamente porque sus cubiertas eran piezas de Davis. Eran otros tiempos, sin duda. But I digress

La propuesta que nos hizo el artista a los lectores y la que, probablemente, convenció al editor de turno de La Casa de las Ideas de que era un proyecto que, al menos, había que publicar, pasaba por retomar al personaje que Roy Thomas y Neal Adams habían creado a mediados de los setenta para, partiendo de la misma premisa que entonces —la de un mundo arrasado por una invasión de los mismos marcianos que H.G. Wells había imaginado en ‘La guerra de los mundos’, esos que Orson Welles había utilizado para sembrar el pánico con su legendaria emisión radiofónica de 1938 o que Spielberg utilizaría en su asombrosa adaptación de la novela original—, actualizar la fértil iconografía parida por los legendarios creadores marvelitas y adaptarla a los gustos de los lectores contemporáneos. El resultado, como decía antes, es una lectura entretenida. De hecho, en esta tercera —¿o era cuarta?— vuelta que le he dado, me ha parecido que trascendía ese «sin más» y alcanzaba más altas cotas de entretenimiento por mano, sobre todo, de la urdimbre que teje Davis en torno a los personajes.

Porque, aunque hay acción a raudales y las secuencias en las que esta toma posesión del primer plano de la narración sirven a Davis para explayarse a placer con páginas de esas que siempre nos han hecho «babear», es en el complejo y vasto reparto de actores principales y secundarios dónde el británico da el do de pecho en ‘Killraven’: considerando que son perfectos desconocidos y que el lector medio carece de cualquier marco de referencia previo —lector medio, no el marvel zombie de turno que se bebiera en su momento, bien las historias de Thomas y Adams, bien la versión posterior de P. Craig Russell— resulta encomiable que Davis enganche con la intensidad que lo hace al lector y que, unido a ese espectacular y alucinante estilo de dibujo suyo —engalanado, como siempre, por un espectacular y alucinante entintado de Mark Farmer—, las 150 páginas del tomo se pasen como una exhalación. Que después de esta vuelta nos quedan más ganas de volver a disfrutar del tándem personaje-artista es tan obvio como que deseamos volver a encontrarnos con la mejor versión de un dibujante que, en sus últimos trabajos ha estado, como mucho, a medio gas.

Killraven

  • Autores: Alan Davis y Mark Farmer
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 152 páginas
  • Precio: 19 euros en

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