‘Karmen’, de Mallorca al cielo

Si, como servidor, soléis dar cuenta semanal de las novedades que nos llegan desde el otro lado del charco, es probable que os hayáis asomado ya a lo que Guillem March ha llegado a ofrecernos a los lectores de ‘Batman‘: la espectacular evolución que ha experimentado el estilo del artista balear en los últimos tiempos, ha venido a ponerse al servicio de los guiones de Tynion IV en un momento, el de ‘Joker War‘, que nos ha dejado algunas planchas ALUCINANTES. Bien es cierto que ya habíamos podido dejarnos asombrar por March cuando éste se hizo cargo de algunos de los números de ‘Talon‘ —aquella serie surgida a raiz de la invención de la corte de los búhos que Snyder se sacó de la chistera durante las Nuevas 52—, pero desde entonces, lo hiper-exagerado de sus maneras, tanto en lo que concierne a diseño de personajes, como en lo que respecta a angulaciones y encuadres, ha madurado hasta eclosionar en unas páginas que dejan boquiabierto sí o sí.

Entendiendo que el trabajo para DC no le permitiría apartarse de la alternancia en la cabecera del hombre murciélago —cabecera que comparte con el también excepcional arte de nuestro Jorge Jiménez— fue una sorpresa MONUMENTAL ir a darme de bruces durante este verano pasado con los dos volúmenes que, recogidos por Norma en este álbum que hoy os traemos, servían a Europe Comics —el sello estadounidense que se dedica a llevar a esas bárbaras tierras la grandeza del mundo francobelga— para publicar un tebeo en el que March, entre otras cosas, rinde un maravilloso homenaje a la tierra que lo vio nacer. Porque, simplemente pasando las páginas de ‘Karmen‘ y sin entrar aún a valorar este relato de corte fantástico, uno se apercibe rápidamente de lo mucho que se ha volcado el artista en que su Mallorca natal sea el asombroso y detallado escenario en el que se mueven las dos protagonistas principales.

En ese afán por anclar la historia «a tierra» que ya se observa desde sus primeros compases por el extraordinario realismo con el que March configura el apartamento de Cata, la sufrida «heroína» de la narración, el dibujante se deja la piel en unas perspectivas aéreas imposibles que, como arquitecto, me han dejado completamente fascinado hasta el punto de perder la noción del tiempo enfrentado a ellas. Complementando esa titánica labor de convertir a ‘Karmen’ en una suerte de guía no oficial de visita por la capital de la isla balear, March da un segundo do de pecho en unos personajes que se sienten sobrecogedoramente reales, sujetos a unas reglas físicas muy tridimensionales —hay una página en concreto, en que el personaje de Cata está cayendo desde el cielo al suelo y en la que ciertos elementos de su anatomía no podrían ser más veraces acorde a las leyes gravitatorias— y poseedores de una capacidad de expresión tan extraordinaria que resulta imposible no empatizar con ellos.

Hasta aquí todo muy bien, pero supongo que os estaréis preguntando en torno a qué diantres gira ‘Karmen’ y el porqué la portada es una mujer enfundada en un disfraz de Halloween de esqueleto. Nada de eso, por cierto: la fémina de la portada es la Karmen del título, una suerte de ángel destinado en la Tierra para acompañar a las almas recién fallecidas en la transición hacia el otro mundo que se topa con Cata, una joven que ha decidido quitarse la vida cortándose las venas y a la que le espera una auténtica odisea en ese impasse de tiempo hasta que las puertas del más allá se abran. En ese tiempo, manejado por March a placer, el artista nos narra la vida de la joven, sus miedos, inquietudes y amores y, además, nos dibuja a una Karmen que es mucho más de lo que aparenta, teniendo ocasión incluso de trazar pinceladas magníficas sobre la organización celestial a la que pertenece.

‘Karmen’ se alza, en la indivisible conjunción de sus dos mitades —guión y dibujo— y de manera muy contundente, como una de las mejores lecturas de este año y una que, sin lugar a dudas, terminará apareciendo en nuestra selección de finales de diciembre. Huelga decir que nos encantaría poder leer más —mucho más— de este particular universo que ha creado March pero, sobre todo, que, a partir de ya, abrazaremos sin ningún tipo de reparos cualquier cosa que el futuro nos depare salida de sus prodigiosas manos, ya sea una improbable continuación de este soberbio álbum, ya lo que quiera que le depare al mallorquín en tierras yanquis, ya cualquier otra empresa en la que tenga a bien embarcarse.

Karmen

  • Autores: Guillem March
  • Editorial: Norma
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 176 páginas
  • Precio: 28,45 euros en

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