‘High Crimes’, thriller de mucha altura

No es nada nuevo, al menos para los que seguimos leyendo con cierto interés el Previews, dar cuenta de la inagotable miriada de propuestas que, fuera de las tres majors —a saber, DC, Image y Marvel, claro está— y del pequeño grupo de aventajadas que conforman Aftershock, Boom!, Dark Horse e IDW, aparecen mes a mes en el mercado estadounidense del cómic. Un mercado tan vasto, caleidoscópico y en ocasiones hermético, que resulta de todo punto imposible poder dar con aquellos títulos a los que, por lo menos, vale la pena darle una oportunidad. Y eso contando con que tengan una cadencia de aparición más o menos regular, porque si, para colmo, hemos de asumir recorridos tan anárquicos como el que tuvo ‘High Crimes‘ hasta que sus 12 números, los que ahora recopila Panini, hubieron visto la luz, un proceso que abarcó dos años, que no obstante fue reconocido con hasta dos nominaciones a los Eisner y que, inicialmente en digital, terminó conociendo sendas ediciones impresas por parte de Dark Horse, primero y de Image, después.

Sea como fuere, vaivenes editoriales de por medio o no, lo cierto es que el trabajo que aquí hilvanan Christopher Sebela e Ibrahim Moustafa merece los sonoros reconocimientos de los premios Eisner y nuestros más efusivos aplausos por concretar un thriller que, en las manos correctas, daría para una magnífica película de acción o, en consonancia con el color de estos tiempos que nos ha tocado vivir, para una miniserie televisiva de esas que, al menos a el que esto suscriben, hoy por hoy encandilan más que la inversión en tiempo que requieren las cabeceras de largo recorrido. Dicha condición viene dada por varios factores que hacen de esta maxiserie algo tan «cinematográfico» —y, cuidado, que nadie lea en esa cualidad notas negativas hacia aquellas series que no alcanzan dicho estatus, es simplemente que hay cómics que funcionan a la perfección como tales y otros que, además, suman vibraciones muy del séptimo arte—. Entre ellas, cabría citar el juego entre presente y pasado de la narración con unos flashbacks que van aportando la información con cuentagotas acerca de dos de los protagonistas; el ambiente a lo ‘Misión imposible‘ que, mezclado con algo de 007, impera durante toda la narración o el hecho de colocar a una muy improbable protagonista como singular y dañada heroína del entramado que tiene al Himalaya como telón de fondo.

Pero ‘High Crimes’ no se queda ahí y, aglutinando en su haber más características que la hacen una lectura estimulante y enérgica, se conforma como uno de los mejores thrillers —sin mirar a medio alguno— que nos hemos echado a la cara en los últimos años, consiguiendo Sebela ir haciendo crecer la tensión de manera constante e imperturbable hasta el potente desenlace en la cumbre del Everest y logrando Moustafa, con su magnífico hacer a los lápices, transmitir toda esa carga de energía que la lectura va sumando página tras página. De hecho, si loable es lo que consigue el guionista, más aún lo que logra el artista gráfico con unas planchas que nos trasladan con maravillosa precisión de las callejuelas y olores del Tibet al frío y la falta de oxígeno del techo del mundo. Si sois de los que gustáis de acercaros a un relato bien construido que desvela lo justo para impedir que os podáis anticipar a él, no lo dudéis, ‘High Crimes’ es compra obligada.

High Crimes

  • Autores: Christopher Sebela e Ibrahim Moustafa
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 200 páginas
  • Precio: 22 euros

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