‘Érase una vez…’, estos no son los cuentos de tu infancia

No creo errar mucho en mis apreciaciones si afirmo con cierta contundencia que los coleccionistas, así en general, sin acotar a ninguna filia en concreto, somos gente agradecida. A fin de cuentas, nos pasamos la vida buscando ese escurridizo título que falta en nuestra xxxxteca (insisto, sea esta la que sea) y la alegría de encontrarlo casi siempre es proporcional a la eterna gratitud hacia quién nos lo haya terminado proporcionando. Si, ahora sí, limitamos el radio de acción de lo anterior al mundillo del noveno arte, es de recibo dar gracias a la labor mensual de todas las editoriales patrias que, semana a semana, se dejan la piel en seguir sorprendiendo a los lectores, sobre todo cuando dicha sorpresa viene en la forma de un volumen inédito firmado por algún autor de esos que nos hace temblar las rodillas. Obviamente, ese es el caso de Esteban Maroto…el GRAN Esteban Maroto cabría apostillar…y esta nueva entrega de la biblioteca que, publicada por Planeta Cómic, lleva su insigne nombre.

Pero, cuidado, que seamos agradecidos no quiere decir que nuestra capacidad crítica pueda quedar en entredicho y, en el caso de este álbum de bella portada que contiene ocho relatos dibujados en su totalidad y escritos en parte por el artífice de ‘Dax‘ o ‘5 por infinito‘, se echa en falta, y mucho, textos que hubieran contextualizado todas y cada una de las ocho miradas que Maroto hace sobre cuentos de siempre. En su lugar, sólo un sucinto prólogo y tres párrafos que preceden a una de las historias es lo que tiene que ofrecer un volumen que, a nuestro juicio, queda muy cojo en un terreno que, quizás, debería haber cuidado tanto como la exquisita calidad de impresión que presenta. A fin de cuentas, a los coleccionistas nos gusta tanto leer como saber curiosidades, anécdotas y datos de publicación original del material que cae en nuestras manos y, carentes de contexto, es imposible poder acercaros nada acerca de los relatos de ‘Érase una vez…’ más allá de nuestras impresiones personales sobre los mismos.

Éstas quedan regidas por un «Aquí hay de todo como en capilla», entendiendo de la misma que lugar hay para las que, siempre desde el punto de vista del guión, nos dejan algo indiferentes y las que, por contra, nos apasionan de principio a fin por la originalidad con la que cogen el cuento original, le dan la vuelta, y nos regalan algo completamente diferente. Con ‘Caperucita Roja‘ o ‘La bella durmiente‘ como los máximos ejemplos en este sentido, no creo necesario aclarar que donde ‘Érase una vez nunca deja indiferente es en la hermosura inabarcable del trazo de Maroto: la delicadeza con la que el madrileño desliza el lápiz y la plumilla sobre la superficie del papel, y lo intrincado y barroco pero a la vez sutil y etéreo que resultan siempre sus páginas encuentra en este álbum nuevas muestras por las que beber los vientos. Ejemplo brillante de esa dicotomía tan maravillosamente resuelta siempre que hay que hablar de Maroto, es la forma en la que el autor se asoma a ‘El lago de los cisnes‘, tomando como referencia el ballet de Tchaikovsky y enhebrando una danza en viñetas que es pura poesía visual.

Así que, sí, GRACIAS a Planeta por dejarnos asomarnos a tan bellísimas planchas; pero tirón de orejas al mismo tiempo por descuidar un aspecto que, insistimos, a nuestro juicio, enriquece sobremanera cualquier lectura.

Érase una vez…

  • Autores: Esteban Maroto
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 112 páginas
  • Precio: 25 euros

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