‘El tapiz de los dragones de té’, bello cierre

El cada vez más inabarcable panorama editorial español hace que, por más que un autor o autora calen puntualmente de manera más o menos honda en nuestras filias, sea virtualmente imposible pretender tener opción de adquirir instancias pasadas de su trabajo para, como llevamos haciendo desde siempre, acallar al monstruo del completismo que habita en el corazón de todo coleccionista. Aplicado a lo que hoy nos ocupa, tras haberme acercado a dos de sus obras a lo largo de 2019 y aún considerando que una de ellas fue lectura favorita de mi pequeña un par de años atrás, por la razón que fuera —y pensaremos que, como indicaba antes, la razón ha sido el no poder cubrir todo el terreno que a uno le gustaría— decidí que no incorporaría a los dragones de Katie O’Neill a esa parte de mi tebeoteca que, con cierta fecha de caducidad por aquello de que los niños crecen y sus intereses cambian con mayor rapidez que su estatura, lleva una década nutriéndose de aquello que he ido creyendo que podía interesarle a mi hija. Y lo digo ya, sin ningún tipo de tapujos: CRASO ERROR el mío. Un error que ha quedado puesto de relieve por ‘El tapiz de los dragones de té‘, última entrega de una trilogía a la que, insisto, no me había acercado y que en consigue algo completamente alucinante en sus 144 páginas: que sin conocer a los personajes ni a todo lo que ha transcurrido en la historia hasta ahora, caigamos rendido ante el talento de la autora para que no podamos resistirnos ante el despliegue de ternura, buenos sentimientos y belleza gráfica al que aquí podemos asistir.

De hecho, es en esto último en lo que me gustaría hincar la dentada en primer lugar, en la apabullante y delicada belleza que rezuman las planchas de O’Neill: por más que ya hubiera leído ‘Bahía Acuicornio‘ o ‘Érase una vez dos princesas‘ hay algo en la cualidad del acabado que ostenta ‘El tapiz de los dragones de té’ que no cabe ser encontrado en los citados álbumes publicados por La Cúpula. Sí, el trazo de la artista es inequívoco, pero la forma de tratar el color, caracterizado como en sus otras obras por ser un hecho muy diferenciador, encuentra en estas páginas cotas asombrosas que aportan, de manera inequívoca, notas de un poderoso candor y suman considerables enteros a la apreciación de unas páginas que son de una belleza arrebatadora.

Ahora bien, si arrebatadoramente bellas son las planchas de O’Neill, donde el lector se verá completamente arrebatado es en la imparable carga de bondad, calidez, ternura y «achuchabilidad» que envuelve a Greta y Minette, las jóvenes protagonistas y, en menor medida —pero muy poco menor ¿eh?— al fabuloso elenco de secundarios de este coming of age que es la trilogía de los Dragones de Té. Y eso por no hablar de la rabiosa imaginación de que la artista hace gala para, mezclando conceptos de aquí y allá, parir un universo rico y único que, creemos, daría muchísimo de sí si algún productor avispado se lo quisiera llevar a la pequeña pantalla en una serie de animación de esas que servidor no se perdería. Y eso precisamente es lo que os invitamos de forma encarecida a que no hagáis: perderos la oportunidad de acercaros a tres libros maravillosos —huelga decir que fue terminar éste tercero y corrí raudo a adquirir los otros dos para leer la terna como mandan los cánonesque harán las delicias de vuestros pequeños…y las vuestras también.

El tapiz de los dragones de té

  • Autores: Katie O’Neill
  • Editorial: La Cúpula
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 144 páginas
  • Precio: 21,90 euros

Oferta

Artículos destacados

Deja un comentario

Si continúas usando este sitio, aceptas el uso de cookies. Más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar