‘El futuro que no fue’, cáustico ingenio

Cuando un artista se las gasta como Daniel Torres suele hacer, tres años sin su presencia en las estanterías de nuestras librerías habituales, son demasiados años. Vamos, que aún diría más y afirmaría que los tres que hubimos que aguardar entre la salida de esa OBRA MAESTRA que es ‘La casa‘ y la correspondiente aparición de aquella imaginaria crónica apasionada y apasionante de un Picasso transmutado en artista de cómic que fue ‘Picasso en la Guerra Civil‘, también se nos hicieron eternos a los que habíamos caídos rendidos ante el genio que el valenciano desplegaba en el recorrido por la historia de la humanidad a través de nuestros hogares: sin nada para aliviar su ausencia más que la revisión de material previo —que, a ver, ni tan mal ¿eh?— nos ha llegado ahora, como agua de mayo —y vaya si es casualidad que haya sido en mayo cuando estamos publicando esto ¿no?—, ‘El futuro que fue‘, incursión de Torres en el universo de Roco Vargas que se salda, antes de entrar en detalles, como la lectura más ingeniosa y ácida que hemos hecho en lo que llevamos de 2021.

Dejando muy pocos títeres con cabeza, Torres construye un álbum en forma de magacín ficticio —con sus páginas de publicidad, su editorial, sus tiras cómicas y toda la pesca— en el que se incluye, en varios capítulos, una aventura de Archi Cúper, un detective privado con toda la cara de Robert Mitchum que tratará de resolver un caso en las peligrosas calles de Montebahía. Hasta ahí, todo más o menos normal ¿no? Ahora bien, si empezamos a rascar sobre la superficie de esta historia de personalidad policíaca y vamos atendiendo poco a poco a la miriada interminable de detalles que Torres mete en cada página y bocadillo de diálogo, es cuando hemos de rendirnos ante la evidencia de estar delante de una lectura inigualable: Montebahía es una urbe a medio camino entre Sao Paulo y San Francisco en un futuro en el que la humanidad vive con sus cinco sentidos abotargados por una publicidad que ha llevado a la sociedad de consumo al paroxismo más frenético. En este futuro, hay quienes, como nuestro flemático protagonista que se habla a sí mismo en tono de narración pasada mientras va haciendo lo que sea que tenga que hacer, son capaces de resistirse al «ruido» de la pub —el apócope que se utiliza para la publicidad— , mientras sus conciudadanos sucumben a la ferocidad de unas ventas que hasta son utilizadas por la policía como pena sustitutiva de una multa.

Cargado ya todo ese ambiente que Torres define de unas tintas tremendamente cáusticas y preñadas de cinismo y crítica al mundo en el que vivimos hoy, el artista también incide en darle un poquito de cera a los que están en el poder mientras va desplegando los encantos de un relato que, armado como un polar cualquiera, es de todo menos común: el vocabulario inventado con el que no paramos de toparnos a lo largo de la lectura; lo visualmente ESPECTACULAR de unas páginas que explotan con fuerza en chillonas tonalidades de color y que, ya en la portada, trazan un futuro abotargado de máquinas y edificios —asombrosa la imagen del barrio El Colón—; el experimento que es montar el álbum como una revista; lo bien que funciona el elemento policíaco propiamente dicho y el tono clásico que éste exuda…TODO en ‘El futuro que no fue’ funciona como un mecanismo de precisión que, como suele pasar con Daniel Torres, nos deja con ganas…GANAZAS…de mucho más. Esperemos que, sea lo que sea lo que tenga en cartera, no tarde tanto en regalárnoslo a los lectores.

El futuro que no fue

  • Autores: Daniel Torres
  • Editorial: Norma Editorial
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 72 páginas
  • Precio: 19.95 euros

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