‘El futuro es brillante’, de cómo sobrevivir a Tinder y no morir en el intento

Creo que, a estas alturas, podría afirmar, después de llevar 23 años de relación con la misma persona, que soy un tío «chapado a la antigua» en lo que concierne a mis ideas de relaciones con el sexo opuesto. Y aunque tengo ejemplos muy, muy cercanos de parejas surgidas por intercesión de la red de redes que han funcionado, nunca he terminado de ver con buenos ojos lo que aplicaciones como Tinder, protagonista de fondo de ‘El futuro es brillante’, ofrecen a sus usuarios, no por la app en sí, que no es más que una herramienta intermediaria que pone en contacto a personas, sino por la poca fe que así, en términos generales, tengo en la especie humana. Es más, si algo consigue Elisa Riera con su hilarante forma de presentarnos la extraña relación que tuvo con un usuario de la citada «aplicación geosocial», es reforzar mi impresión de que, salvo muy honrosas excepciones —que las habrá, de eso no cabe duda— Tinder, o cualquier otra app de contactos, es un pozo muy profundo lleno de gente con muchas y muy diversas taras.

Es probable que esta afirmación siente mal al algún lector. Demonios, es probable que si la autora llega a leer estas líneas, tenga a bien «cagarse en toda mi ascendencia», pero, entiéndanme, soy de los que piensan que para conocer gente, no son internet o derivados —y eso que algunos de mis mejores amigos, de esos que consideraría como hermanos, me llegaron a través de la world wide web— lugares idóneos. Pero, de nuevo, no es la red o la aplicación la responsable, sino unos humanos que cada vez estamos más desquiciados y no tenemos claro ni dónde está nuestra mano derecha. Y, claro, careciendo de ese mínimo conocimiento, que pretendamos conocer a otros de manera íntima, aceptando sus virtudes y, aún más, sus defectos, es, creo, pedirnos mucho en este mundo que a tanta velocidad avanza sin dar tiempo a coger, si quiera, un pequeño aliento.

El «bicho raro» que se encontró Riera, que la llevó por «la calle de la amargura» y que sirvió de catalizador para que la arista decidiera publicar toda la historia en forma de webcómic por Instagram, es de esos hombres que hacen que uno se avergüence de llevar cromosomas XY, y toda la cera que le da la autora es poca para la que probablemente se merezca. ¿Lo positivo del trance por el que Riera tuvo que pasar? Que nos ha dejado un relato tremendamente divertido y súper ameno que se lee de una sentada, provoca no pocas risotadas, y deja con una sonrisa de oreja a oreja de esas que no están pagadas. Porque sí, amigos, siempre se puede sacar algo bueno hasta de la mierda más apestosa. Riera lo sabe y ‘El futuro es brillante’ es la mejor prueba de ello.

El futuro es brillante

  • Autores: Elisa Riera
  • Editorial: Astiberri
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 128 páginas
  • Precio: 14,25 euros en

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