‘El fuego de Teseo’, reimaginar la mitología

Sin ninguna referencia previa sobre el mismo, más allá de lo que su título y portada parecían indicar —y lo que parecían afirmar era que nos íbamos a encontrar aquí con una puesta en escena del mito de Teseo, su amor por Ariadne, la lucha contra el Minotauro y la enésima recreación del laberinto de Minos…por cierto, que a este respecto os recomendamos encarecidamente la miniserie de Image, ‘Kill the Minotaur‘—, lo que finalmente hemos encontrado en ‘El fuego de Teseo’ nos ha dejado boquiabiertos. Y si lo ha hecho es porque la fémina que veis en la portada—disculpad que lo revelemos, pero no nos queda más remedio que hacerlo para que esta entrada pueda tener algo de sentido— no es una versión aguerrida de Ariadna, que era lo que este redactor había pensado, sino la reimaginación del héroe mitológico que, en clave XX, lleva a cabo Jerry Frissen en un álbum que, no contento con tal giro de los acontecimientos, va mucho más allá. Porque, puestos a alterar un relato de tantos siglos de antigüedad, ¿por qué no seguir abundando en cambios y trastocar el papel de Ariadne, el origen del Minotauro o la esencia del laberinto de Minos?

Así las cosas, ‘El fuego de Teseo’ se plantea como una total renovación de punta a cabo de la historia que «todos» conocemos, y Frissen no escatima en medios para que esta vuelta de tuerca a la misma se sienta tanto o más sólida que aquella en la que se mira. Para ello, no sólo se encarga de que la nueva Teseo termine siendo, a nuestros ojos, un personaje muchísimo más atractivo y cargado de personalidad que el unidimensional héroe griego, sino que rodea a una mujer que sufre y lucha por alcanzar una ansiada venganza de un corpúsculo de personajes espléndidos que, en la medida de lo posible, evitan con bastante facilidad arquetipos trillados y conforman, junto a la protagonista, elenco inmejorable sobre el que tejer un relato apasionante de principio a fin que, en la constante comparación mental que el lector conocedor de la mitología seguramente hará, nos tenga en vilo permanente por la habilidad con la que el francés esquiva, una y otra vez, cualquier equivalencia posible.

Siendo muy francos, nos habría encantado que el Gérald Parel que firma la portada de ‘El fuego de Teseo’ fuera el encargado de dar vida a las planchas que narran la historia. En su lugar, es un muy efectivo Francesco Trifogli el que tiene la responsabilidad de llevarnos a tierras de la Grecia clásica, y a fe mía que, si bien su estilo no es todo lo espectacular que la épica cuajada por Frissen demanda, sí que hay que agradecer la facilidad con la que diferencia unos personajes de otros, lo voluntariosos de unos fondos y escenarios que huyen del reductivismo de colores planos y la claridad expositiva de una narrativa que aúpa no pocos enteros a la muy notable percepción final que nos llevamos de tan estimulante lectura. No nos importaría en absoluto, siempre y cuando vinieran respaldadas por un trabajo tan sólido, asomarnos a «¿Y si?» como éste que, con mimo, habilidad y talento, replantearan en otras claves historias como las de Hércules —bueno, aquí bien podríamos citar a ‘El Héroe‘, esa obra maestra de David Rubín, ¿no?—, Ulises, Jasón o cualquiera de los héroes mitológicos. Sólo el futuro sabe si algún avispado escritor las acometerá.

El fuego de Teseo

  • Autores: Jerry Frissen y Francesco Trifogli
  • Editorial: Ponent Mon
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 112 páginas
  • Precio:25 euros

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