‘Cara de Ángel’, extraño maridaje

Cara de Angel

‘Reliquias’ fue una de las más gratas sorpresas que nos reservó el tramo final de novedades del pasado 2014. Y lo fue tanto por lo que se refería al soberbio guión de Koldo Azpitarte como, sobre todo, por aquello que atañía a la impresionante reinvención del estilo de dibujo a la que se había sometido Ángel Unzueta, dejando atrás la fuerte influencia del manga que había marcado sus inicios hace ya casi dos décadas. Y aunque lo que nos dejamos encandilar por la historia ambientada en las Cruzadas esperábamos ver este año la continuación de la misma, nunca es mala noticia que un equipo creativo del nivel al que asistimos hace algo menos de doce meses nos proponga una lectura diferente para apaciguar los ánimos mientras llega el segundo volumen; máxime cuando el género elegido para la historia llamada —esperemos— a servir de puente entre una y otra entrega es una de un género tan apreciado por este redactor.

Desafortunadamente, y si bien es el noir el que dicta de forma mayoritaria los senderos por los que se mueve ‘Cara de Ángel’, que Azpitarte haya decidido mezclar esta historia de un crimen aparentemente pasional con elementos tan decididamente fantásticos—algo que evoca, de forma directa al ‘Fatale’ de Brubaker y Phillips—, termina por jugar en contra de la percepción final de un relato que ni llega a explotar en toda su amplitud aquello que se refiere al género negro ni convence en el complicado maridaje que el guionista trata de llevar a cabo con los injertos de fantasmas, espíritus y evocaciones shamánicas con las que se trufa el avance de la acción. Huelga decir que, al menos en lo que al que esto firma se refiere, hubiera sido preferible dejar de lado por completo la aparición de entidades de otro plano de existencia y haber volcado la atención hacia una trama policíaca que, acaso por injerencias de lo fantástico, se queda a mitad de camino y falla en impedir que el lector se pueda anticipar al hallazgo del culpable.

Aun contando con tamaña traba —para este redactor el poder anticiparse al final de una historia resta muchos enteros a la valoración de la misma— la lectura de ‘Cara de Ángel’ se hace de una sentada y carece de ulteriores problemas que hubieran echado por tierra completamente los esfuerzos de su guionista. No así de un Unzueta que, quizás a un nivel algo inferior con respecto a lo que le vimos el año pasado en ‘Reliquias’, se deja la piel en trasladarnos de forma inequívoca al Los Ángeles de 1959, una época que hemos visto reflejada en el cine de mil maneras y que remite en los lápices, en la paleta de colores y en el tono que el artista imprime a la narración a esa obra maestra llamada ‘L.A. Confidential’. Sin rostros conocidos de referencia —como sí pasaba en ‘Reliquias’— el trabajo del dibujante justifica de forma más que plena el acercarse a un álbum que, algo cojo, no deja de ser un espléndido ejemplo de la calidad del tebeo que se produce en nuestro país.

Cara de Ángel

  • Autores: Koldo Azpitarte y Ángel Unzueta
  • Editorial: Panini
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 112 páginas
  • Precio: 18 euros

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