‘Asilo Arkham: Año uno’, popurrí de villanos

A poco que uno lleve cierto tiempo leyendo tebeos de superhéroes de alguna de las dos majors, comienza a notar cierta recurrencia en los planteamientos a largo plazo de DC o Marvel. En lo que a esta reseña respecta, dicha recurrencia tiene que ver con el que, cada cierto tiempo, ya sea en alguna serie regular, ya en algún evento especial —y ahí de ambos mundillos en el volumen que hoy os traemos— se refresque la memoria a los lectores acerca de los orígenes, ya del héroe de turno ya, como es el caso de Batman, de su muy extensa y abultada galería de villanos. Poco importan ahí disquisiciones acerca de cuántas veces y de qué diferentes maneras se nos ha contado cómo Harvey Dent se convirtió en Dos Caras o cómo Oswald Cobblepott terminó siendo conocido como el Pingüino si, como han demostrado una y otra vez las cabezas pensantes de la Distinguida Competencia, siempre se puede añadir un pequeño matiz aquí o un nuevo giro allá para justificar que un equipo creativo se ponga al frente de tal o cual personaje y deje su pequeña —o gran— marca en él.

Con la variedad como regla a seguir, lo que ECC recopila en ‘Asilo Arkham: Año uno‘ es un enorme popurrí de nombres a uno y otro lado del papel impreso. En términos de autores, por estas páginas desfilan algunos de los pesos pesados de la editorial, ya estemos hablando de leyendas del guión como Dennis O’Neil o Paul Dini, ya de figuras del lápiz como Paul Gulacy, Mark Buckingham o un proto Sean Murphy aún muy lejos de las delicias que nos lleva regalando de unos años para acá. Todos ellos conforman el marco sobre el que poder asistir a un rosario en el que se nos desgranan los compases iniciales de personajes que no necesitan presentación: Dos Caras, El Espantapájaros, Frío, R’as al Ghul o Scarface son algunos de los antagonistas del guardián de Gotham cuyos orígenes —o episodios posteriores a éstos en el caso de Ghul— son retratados con detalle.

Quizá avanzar una impresión general en lo que a calidad uniforme se refiere sea aventurar demasiado cuando hay de todo en guión y dibujo a lo largo de las más de 500 páginas que acumula el volumen. Tanto es así que me inclino más a apuntar a aquello que más me ha gustado que revisar una a una todas las estaciones en las que va parando la lectura. Bajo esa tesitura, me quedo, en términos de historia, con lo que ponen en pie para Dos Caras, aunque sea un personaje tan sobreexpuesto del universo del hombre murciélago y, sobre todo, con lo que se enhebra para Scarface. En lo que a dibujo respecta, y por mucho que antes lo haya calificado como «proto», Sean Murphy es lo mejor, al menos para este redactor, de un grupo en el que el resto de artistas destaca por su eficacia, alcanzando quizás Jesús Sáiz el nivel más alto dentro de esa calificación. El resto, sin ser del montón, entra dentro del saco «sólo para incondicionales» en el que, qué duda cabe, también queda englobado este recopilatorio.

Asilo Arkham: Año uno

  • Autores: VVAA
  • Editorial: ECC Ediciones
  • Encuadernación: Cartoné
  • Páginas: 528 páginas
  • Precio: 46 euros

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