Kinect Star Wars, podría ser el juego perfecto… pero no [Frikada de la Semana]

Un nuevo videojuego de Star Wars siempre debería ser una buena noticia. Si además aprovecha a fondo las posibilidades de Kinect, el sistema de detección de movimiento de Microsoft… debería sonar bien. De hecho, viendo este anuncio, pinta bien… hasta que deja de pintar, y deseas las peores desgracias para los lumbreras que han parido el juego.

Las carreras de vainas parecen espectaculares. Controlamos nuestro vehículo moviendo los puños, tanto para girar como para acelerar, imitando los mismos movimientos que usaban los corredores en ‘La Amenaza Fantasma’. Los duelos con sables láser están muy logrados, e incluso admiten el uso de la Fuerza para empujar o aturdir al rival. Pero llegas al segundo 50 del vídeo y entonces…

…entonces quieres sacarte los ojos. Lo que parece un buen juego, fiel a las películas, se convierte en un insulto a la saga, y otro motivo más para enviar amenazas de muerte al Rancho Skywalker. Vedlo y decidme si no estáis de acuerdo conmigo.

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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