‘Dragon Ball Raging Blast 2’, ondas vitales a un ritmo frenético

Dragon Ball Raging Blast 2

Muchos estaréis de acuerdo conmigo si digo que »Dragon Ball Raging Blast’ fue una de las mayores decepciones del pasado año. La cámara y la IA de los personajes era un desastre, los combates resultaban algo sosos y los escenarios mostraban una preocupante falta de interactividad que iba directamente en contra de todo el legado de videojuegos que nos ha dejado la famosa serie de Akira Toriyama. Ahora, Namco Bandai y Spike, el estudio responsable de la primera parte, aseguran haber escuchado a los fans para solventar todos los problemas y añadir un buen número de novedades.

Así pues, bien podríamos decir que ‘Dragon Ball Raging Blast 2’ más que una secuela pretende hacer borrón y cuenta nueva. Con más de 90 personajes y sus transformaciones (20 nuevos desde la anterior entrega y alguno que otro inédito hasta la fecha en un videojuego), 14 escenarios diferentes, un modo historia que arranca con Célula y nos lleva hasta el final de la serie (recordad, ‘Dragon Ball GT’ no existe) alternando de una forma tan fluida las escenas cinemáticas con los combates que hará que pensemos estar viendo un capítulo del anime.

Tanto la cámara como el sistema de combate se han mejorado mucho y ahora es posible encadenar toda clase de combos de un modo tan sencillo como espectacular y fluido. Moviendo el control derecho hacia diferentes direcciones podemos desatar cada uno de los ataques especiales de nuestro personaje con el evidente coste en la barra de energía y utilizando el botón R3 en el momento preciso podemos lanzar su técnica definitiva para acabar en un segundo con nuestro oponente.

Los gráficos vuelven a recurrir a un uso impoluto de la técnica de cel-shading que recrea con total fidelidad a los protagonistas de la serie, en especial en lo referente a las expresiones faciales, mucho más detalladas y concordantes con el desarrollo de los combates, reflejando en sus rostros el peso de cada golpe.

En tierra, por aire o sumergidos bajo el agua, podremos interactuar con el escenario destrozando montañas a nuestro paso y utilizando un buen número de elementos que nos serán de gran utilidad a la hora de combinar nuestros ataques. Eso sí, aunque parece que se ha avanzado mucho en este aspecto respecto al primer Raging Blast, creo que aún hay bastante espacio para mejorar.

El juego estará disponible para Xbox 360 y PlayStation 3 el próximo mes de noviembre con voces en inglés y japonés (las originales del anime) y además del modo versus y el historia tendremos a nuestra disposición los torneos y un modo online del que Namco Bandai aún no ha querido revelar demasiado.

Galería de fotos

(Haz click en una imagen para ampliarla)

dbragingblast2_01.jpg
dbragingblast2_02.jpg
dbragingblast2_03.jpg
dbragingblast2_04.jpg
dbragingblast2_05.jpg
dbragingblast2_06.jpg
dbragingblast2_06a.jpg
dbragingblast2_06b.jpg
dbragingblast2_07.jpg
dbragingblast2_08.jpg
dbragingblast2_09.jpg
dbragingblast2_10.jpg
dbragingblast2_11.jpg
dbragingblast2_12.jpg
dbragingblast2_13.jpg
dbragingblast2_14.jpg
dbragingblast2_15.jpg
dbragingblast2_16.jpg
dbragingblast2_17.jpg
dbragingblast2_18.jpg
dbragingblast2_19.jpg
dbragingblast2_20.jpg
dbragingblast2_21.jpg
dbragingblast2_22.jpg
dbragingblast2_23.jpg
dbragingblast2_24.jpg
dbragingblast2_25.jpg
dbragingblast2_26.jpg
dbragingblast2_27.jpg
dbragingblast2_28.jpg
dbragingblast2_29.jpg
dbragingblast2_30.jpg
dbragingblast2_31.jpg
dbragingblast2_32.jpg
dbragingblast2_33.jpg

Vía | Gamekyo

Etiquetas

Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

Compartir este Artículo en