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  • ‘Flash. El hombre más rápido del mundo’, veloz hacia el batacazo…en cines

    ‘Flash. El hombre más rápido del mundo’, veloz hacia el batacazo…en cines

    Larga. Muy larga, de hecho. Visualmente poco atractiva. Con un fan service que no terminaba de funcionar —y eso que uno se conforma con cualquier cosa en este ámbito y aplaude enardecido lo que sea que el director de turno tiene a bien meter en una película de superhéroes—. Con un protagonista principal que tampoco funcionaba…y menos por partida doble. Con una voluntad dramática que, por momentos parecía de telenovela para, al siguiente, querer conectar con el corazón del público…sin conseguirlo —al menos en mi caso, claro. En fin, que fueron muy, pero que muy pocas las cosas que me gustaron de ‘The Flash‘, ese carpetazo al Snyderverso que se ha saldado con un sonoro fracaso en taquilla y que, junto con la chorrada de ‘Shazam. La furia de los dioses‘, ha terminado de demostrar que Warner necesitaba dar un golpe de timón considerable a sus producciones cinematográficas. Que James Gunn sea la respuesta, o no, sólo el tiempo lo dirá. Y claro, ante lo que se vaticinaba como uno de los eventos fílmicos del año, DC no podía dejar escapar la ocasión para intentar hacer algo de caja extra, no ya con reediciones de las mejores aventuras del velocista escarlata —que también las habrá habido, no me cabe duda— sino con una miniserie de tres números que sirve de «precuela» a la cinta de Andy Muschietti.

    Y si entrecomillo precuela es porque, sinceramente, el término nunca ha estado tan cogido con palillos como en estas 128 páginas: más allá de presentar a dos o tres personajes que aparecen en la cinta, y explicar de dónde sale el anillo de Flash —ahora mismo no recuerdo si se hacía mención a eso en la peli, la verdad—, lo que aquí se trabaja desde el guión va encaminado por dos vías: una, mostrar tres combates diferentes de Flash con sendos villanos cada vez más poderosos —y así ir forjando sus poderes— y, dos, construir algo la personalidad de Barry y definir su obsesión por librar a su padre de la cárcel. Pero, vista la película, uno y otro extremos son completamente innecesarios: el primero no añade absolutamente nada que haga falta tener en cuenta antes de sentarse a deglutir las dos horas y media de metraje; el segundo es aún más prescindible por cuanto ya en el filme queda perfectamente explicado las razones de Barry para librar a su progenitor de la prisión.

    Así las cosas, lo que nos queda es tratar de disfrutar, dentro de lo que cabe, del arte de los tres dibujantes que aquí se dan cita: Ricardo López Ortiz, Juan Ferreyra y Jason Howard. Tres estilos completamente diferentes que, en las 24 páginas de que consta cada número de la miniserie, no tienen mucho espacio para dejar una impresión contundente de su arte…bueno, o sí, porque en el caso de Ferreyra, nos encontramos con una muestra más de la enorme grandeza del argentino, que se descuelga de lo simplemente correcto de sus compañeros con unas planchas soberbias —doble splash de esas que dejan boquiabierto incluida—, dinámicas, enérgicas y que, de así quererlo, serían justificación sobrada para hacerse con este volumen. Si así lo quisiéramos…porque la verdad es que hay muchos mejores volúmenes de Flash que poder sumar a vuestras tebeotecas antes que este, que nada aporta al personaje.

    Flash. El hombre más rápido del mundo

    • Autores: VVAA
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 128 páginas
    • Precio: 17.95 euros
  • ‘Flash: La Muerte de Iris West (DC Icons)’, otros tiempos

    ‘Flash: La Muerte de Iris West (DC Icons)’, otros tiempos

    Ha costado y los chicos de ECC Ediciones nos han hecho sufrir un buen tiempo pero, por fin, se está poniendo remedio a uno de los mayores vacíos que ha existido en nuestro país en cuanto a comics se refiere: los clásicos de DC. Con la creación de la línea DC Icons se ha encontrado la solución a un “problema” inexplicable entre los aficionados, nadie encontraba respuesta a la reticencia de publicar todas esas aventuras de antaño que muchos demandaban desde hacía años. Pero la espera ha terminado, poco a poco y sin prisa pero sin pausa, nos van llegando volúmenes que contienen algunos de los relatos más representativos e importantes del pasado de DC. La presente entrega tendrá como protagonista al velocista escarlata, segunda vez que visita esta icónica colección tras “El Juicio de Barry Allen”, y lo hace con una saga que cronológicamente es anterior a la mencionada. ‘Flash: La Muerte de Iris West’ estableció un nuevo estatus dentro de la vida del personaje, al menos durante un tiempo, ya que todos sabemos cómo suelen terminar los decesos en esto de las viñetas. Si sumamos la presencia de unas Crisis allá en el horizonte, la situación prometía cambiar bien pronto.

    Una aventura que se va a desarrollar a lo largo de quince números, una cifra bastante importante para un relato que dista bastante de lo que podemos ver hoy en día en cualquier editorial, sobre todo si tenemos en cuenta que media la baja definitiva de un personaje importante dentro de la colección. Hasta podemos afirmar que la muerte de la pobre Iris no resulta tan espectacular como las que solemos encontrar hoy en día en cualquier serie y los conflictos que llevan el peso de la trama son de lo más ligeros y simples pero hay que tener en cuenta el momento de publicación de estos comics (finales de los setenta). Sin embargo, lejos de ser algo negativo, toda esta inocencia juega a favor del guión ya que poco o nada podemos imaginarnos en cuanto a la resolución de muchos de estos contratiempos que, a la postre, resultan ser toda una sorpresa. El guionista Cary Bates va construyendo la historia de manera pausada, introduciendo poco a poco a todos los personajes que van a tener cierta relevancia en la trama a pesar de que algunos de ellos escalarán en importancia y pasarán de ser secundarios (e incluso terciarios) a piezas imprescindibles para el devenir final del relato.

    Llama la atención el ver que, pese al elevado número de entregas que componen este ‘La Muerte de Iris West’, no hay demasiado relleno, todo lo que nos vamos a encontrar dentro del volumen está por alguna razón. Esto nos lleva a poder disfrutar de una cantidad importante de frentes abiertos, tramas y más tramas secundarias en las que nuestro héroe parece no dar abasto. Y eso que todo empieza de la manera más rutinaria y tranquila posible, con un Barry Allen disfrutando de una vida feliz y apacible, algo que va a cambiar de manera drástica tras una fiesta de disfraces en la que Iris va a aparecer muerta. Es aquí donde da comienzo una carrera contrarreloj para intentar descubrir al culpable del asesinato. Acompañan a Bates nombres clásicos de aquellos días, gente como Alex Saviuk, Don Heck o Rich Buckler que despliegan un estilo muy característico y académico, siendo sus páginas toda una delicia para el paladar del lector. Todo aquel que haya leído ‘El Juicio de Barry Allen’ conocerá el destino de Iris, trasladándose al siglo XXX donde tendrán lugar una serie de acontecimientos ciertamente inverosímiles, convirtiendo esos tebeos en una deliciosa locura. ECC ha abierto la veda, es hora de recuperar el tiempo perdido y que no cese la publicación de volúmenes tan maravillosos como este que tenemos en las manos. 

    Flash: La Muerte de Iris West

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 280 páginas
    • Precio: 31.00 euros

  • ‘Flash: La Unión Hace el Fracaso’, sencillo y efectivo

    ‘Flash: La Unión Hace el Fracaso’, sencillo y efectivo

    Existen algunos autores que la sola mención de su nombre ya son sinónimo de algo en concreto, una idea que nos embarga y, desde el principio, sabemos lo que nos depara el comic que tenemos frente a nosotros. Chris Claremont, Garth Ennis, Alan Moore…un listado que puede seguir y seguir bastante más, pero con estos ejemplo se pueden hacer una idea. Básicamente esto es lo que ocurre con el volumen que hoy reseñamos, este ‘Flash: La Unión Hace el Fracaso’, un tomo en el que un nombre define a la perfección los relatos contenidos en el mismo: Gail Simone. La guionista de Oregón sabe escribir comics de superhéroes, de eso nadie puede tener la  más mínima duda y a su currículum me remito, una bibliografía que abarca desde Aves de Presa hasta Action Comics pasando por Deadpool, Secret Six, Gen 13 o Wonder Woman. Vamos, como para toserle. Y sí, si algo podemos afirmar de su carrera es lo bien recibidos que han sido siempre sus guiones.

    No debe pillar a nadie por sorpresa el que también dejara su impronta en otro personaje de los considerados “importantes” o “grandes” de DC Comics. La historia del velocista escarlata viene marcada por dos larguísimas etapas que revolucionaron todo lo que se había escrito de Flash hasta ese momento: las escritas por Mark Waid y Geoff Johns. Si me apuran, aunque puede que sea debilidad mía, la más reciente enmarcada en Renacimiento y orquestada por Joshua Williamson habría que tenerla muy en cuenta. El tiempo lo dirá. Es normal que estos dos “mastodontes” creativos pesen sobre cualquiera que decida acercarse a la cabecera con la intención de contar algo nuevo y que consiga encandilar a sus aficionados. Y posiblemente ese sea uno de los puntos fuertes del volumen, su sencillez, nada de intentar involucrar al héroe en una trama de grandes proporciones para que salve el Multiverso. No, solo hay que prestar atención a las primeras páginas en las que podemos ver al hombre más rápido del mundo acicalándose para el trabajo mientras diserta interiormente acerca de llegar tarde a su puesto. ¿Ironía? Sí, y muy bien escrita.

    Más o menos ese es el tono que va a predominar a lo largo de todas las historias incluidas en el volumen, dos miniseries de siete y cinco entregas que son recopiladas por ECC Ediciones para alegría de los seguidores del personaje. Además, también sirve como punto introductorio para todo aquel que quiera familiarizarse con el particular universo velocista ya que sobrevuela a lo largo de las páginas cierta sensación a las novelas para jóvenes que tan buenos resultados le están dando a la editorial. La idea es tan sencilla como efectiva (y se va a repetir en cada episodio para formar una estructura uniforme), alguien parece estar chantajeando a los villanos de Flash para mantenerlo ocupado. ¿El motivo? Bueno, conviene no desvelar demasiado ya que hay sorpresas, sí podemos decir que no faltan ninguno de los secundarios de siempre: Capitán Frío, Iris, Tortuga, Boomerang, Rey Tiburón, Amo de los Espejos y algún otro. Menuda galería. La elección de Clayton Henry como ilustrador para estas desenfadadas aventuras no puede ser más acertada siendo su estilo divertido, caricaturesco y agradable el reclamo definitivo para hacer que todos se fijen en este volumen. Una lectura sin más pretensiones que entretener a base de bien, con historias sencillas, bien escritas que captan a la perfección la esencia del bueno de Flash y que, encima, están exquisitamente dibujadas. ¿Se puede pedir más?

    [Grade — 7.50]

    Flash: La Unión Hace el Fracaso

    • Autores: Gail Simone y Clayton Henry
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 184 páginas
    • Precio: 21.50 euros
  • ‘Flash Volumen 5: Clase de Historia’, sin echar el freno

    ‘Flash Volumen 5: Clase de Historia’, sin echar el freno

    Creo recordar que mi primer contacto con Francis Manapul (y posteriormente con Brian Buccellato) fue en un tebeo de Superboy guionizado por Geoff Johns y dibujado por el filipino. Aquellas ilustraciones me dejaron tan buen sabor de boca que rápidamente pasó a ser un referente en todo aquello que llevara su nombre impreso en la portada. Su estilo agradable, espectacular y dinámico se adaptaba a cualquier personaje de cuantos ilustraba. Se pueden imaginar la alegría y emoción que supuso el anuncio por parte de DC de que tomaba las riendas de Flash en su nueva andadura “Nuevas 52”, esta vez, junto al mencionado Buccellato. Muy buenas historias salieron de aquella etapa, veinticinco entregas en las que se reinventaban multitud de conceptos y villanos para aportar cierta novedad al invento. Tocaba cambio de tercio y había que pasar el testigo a nuevos autores. ¿Qué pasaría? ¿Seguirían los aficionados interesados en el Velocista Escarlata?

    Para todo aquel que quiera probar suerte aquí llega de la mano de ECC Ediciones este ‘Flash Volumen 5: Clase de Historia’, un volumen que sigue la estela de esos primeros números y que sigue proporcionando buenas dosis de entretenimiento. Parte de culpa de este regocijo viñetil se lo debemos a Robert Venditti y Van Jensen (sin olvidarnos de la colaboración de un Christos Gage que siempre es de agradecer), autores que siempre han desarrollado trabajos muy meritorios y poco a poco se han hecho un hueco en la industria comiquera. Tras los últimos coletazos de Buccellato haciendo las veces de guionista y cerrando algunas de las tramas que quedaron pendientes de su estancia en el título, llegan los pesos pesados. Vendittti y Jensen hacen todo lo posible por “atormentar” al bueno de Barry, reduciendo sobremanera su importancia dentro del trabajo policial que llevaba desarrollando hasta ahora y se verá obligado a reabrir pequeños casos para recuperar el estatus del que gozaba antes. Y sí, los guionistas consiguen introducir tramas superheroicas que, de una manera o de otra, se verán relacionadas con esos casos sin resolver.

    Habrá de todo en este volumen, desde un asesino fantasmagórico que está sembrando el terror en Central City (contará con la ayuda de Deadman, como no podía ser de otra manera) hasta el siempre agradecido Sindicato del Crimen o una fuga de villanos de Iron Heights. Para que la fiesta sea completa vamos a tener el regreso de cierto de personaje que muchos de nosotros estábamos deseando ver enfundado en el traje del relámpago en el pecho. No digo más. La lista de ilustradores que aquí dejan su impronta no puede ser más interesante: Agustín Padilla, Neil Googe, Patrick Zircher, Cully Hammer o Brett Booth (¡vaya recuerdos noventeros!). Quizás no llegue a la duración que otros autores como Geoff Johns, Mark Waid o el actual Joshua Williamson han tenido en el título, pero resulta una lectura de lo más destacable, aportando ideas y situaciones muy bien planteadas. Y la cosa sigue, la próxima entrega nos traerá a un Zoom que siempre es un valor seguro en cuanto a maldad se refiere, así que no hay que ponerse triste, tan solo tener un poco de paciencia.

    [Grade — 8.00]

    Flash Volumen 5: Clase de Historia

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 344 páginas
    • Precio: 35,00 euros
  • ‘Flash de Joshua Williamson Volumen 3: Vuelven los Villanos’, maratoniana diversión

    ‘Flash de Joshua Williamson Volumen 3: Vuelven los Villanos’, maratoniana diversión

    Es una verdad universal el que cada lector de comics tiene sus propias preferencias. Ya sea el tipo de aventuras, dibujantes, guionistas o, evidentemente, personajes. Da igual que crítica y público se pongan de acuerdo en alabar una etapa concreta de tal o cual serie, si el héroe protagonista no nos entra por los ojos, poco vamos a poder hacer al respecto. ¿Seguro? ¿A qué viene todo este rollo? Pues precisamente por el tebeo del que hoy nos toca hablar un poco, este ‘Flash de Joshua Williamson Volumen 3: Vuelven los Villanos’, unos comics que tenían todas las papeletas para que servidor hubiese pasado de ellos de manera olímpica pero que, y es aquí donde viene la sorpresa, de manera inesperada se han convertido en lectura obligada de todo lo que ha surgido de “Renacimiento”. Y digo inesperada porque las aventuras del velocista no han sido santo de mi devoción y el amigo Williamson tampoco ha destacado entre mis preferencias. Pero…

    Pues sí, en este caso, tanto guionista como personaje parece que se llevan bastante bien y, personalmente, desde la magnífica etapa con Geoff Johns al frente del personaje, no había disfrutado tanto con el defensor de Central City. En esta nueva entrega, la atención se centra en uno de los atractivos más llamativos de todo el universo velocista: la galería de villanos (algo que debemos agradecer al sobresaliente trabajo que realizara el mencionado Johns). Tal y como su título indica, en esta nueva saga vamos a contar con algunos de los nombres más importantes en cuanto a maldad se refiere y, como no podía ser de otra manera, traen bajo el brazo algún que otro plan maquiavélicamente planeado para que no falle absolutamente nada. Prepárense para recibir a Ola de Calor, Hechicero del Clima, Patinadora Dorada, Trickster, Capitán Frío y El Amo de los Espejos, un grupo con bastante solera que harán todo lo posible para dar un buen dolor de cabeza al bueno de Barry Allen y a su colega Wally West, también conocido como Kid Flash.

    Ya tendrán que correr ambos héroes si quieren acabar con los planes de la villanesca pandilla. Un guión bastante frenético que no nos deja respirar ni un solo minuto, algo que se ha convertido en una característica de esta etapa pero que, a la mismo vez, va dejando entrever matices que nos hace preguntarnos de cara al futuro qué puede pasar con algunos de los protagonistas (en este caso, Williamson nos hace dudar de las verdaderas intenciones de los villanos). Hay sitio para un segundo relato, algo más corto, que profundiza en la relación entre Wally y su padre, unos lazos que esconden algunos secretos que mejor no ser relevados. Tomen nota para dentro de algunos números. Y si variada es la galería de villanos, la de dibujantes en este volumen no se queda atrás: Andy Owens, Davide Gianfelice, Neil Googe, Jesús Merino y el siempre alucinante Carmine Di Giandomenico. Una tercera entrega que no hace más que aumentar el interés de una colección que va a más, con cada nueva saga que leemos más nos encariñamos con un elenco de personajes que prometen ingentes dosis de entretenimiento. Y yo me pregunto, ¿por qué no está todo el mundo hablando de este Flash? Mi no comprender.

    [Grade — 9.00]

    Flash de Joshua Williamson Vol.3: Vuelven los Villanos

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 168 páginas
    • Precio: 19,95 euros
  • ‘Flash Vol. 2: La Velocidad de la Oscuridad’, tuteando al Batman de King

    ‘Flash Vol. 2: La Velocidad de la Oscuridad’, tuteando al Batman de King

    ECC Ediciones sigue poniendo su punto de mira en los títulos más interesantes de cuantos han surgido a raíz de “Renacimiento”, el movimiento editorial que ha devuelto la gloria perdida a Batman, Superman y al resto de personajes de DC Comics. Rara es la colección que no tiene un interés mínimo para el aficionado, ya sea por autores o por planteamiento, las series Rebirth han conseguido encandilar a buena parte de crítica y fándom. Obviamente, siempre hay algunas que cuentan con mayor difusión que otras, por ejemplo el Hombre Murciélago de Tom King ha sido encumbrado a lo más alto, pero sería muy injusto olvidarse del “Detective Comics” de James Tynion IV. Y, aquí es donde nos vamos a centrar hoy, existen títulos que pueden pasar un poco más desapercibidos, y no será por la importancia del personaje en cuestión, pero desde esta página estamos dispuestos a que eso no ocurra. Presten atención a este ‘Flash de Joshua Williamson Volumen 2: La Velocidad de la Oscuridad’, segunda entrega de la serie dedicada al velocista escarlata y que es sinónimo de puro entretenimiento.

    Nadie puede poner en duda la valía del californiano, un tipo que llegó sin hacer mucho ruido y que en Estados Unidos ha superado la barrera de los setenta y cinco números, algo que hace indicar su buen hacer al frente de la cabecera y que, por cantidad y calidad, podemos estar hablando de otra etapa a la altura de la de Geoff Johns o Mark Waid. ¿No se lo creen? El volumen se abre con uno de los encuentros más esperados por los aficionados: el de los dos Wally West. Además, Williamson, aprovecha el ansiado apretón de manos entre ambos personajes para servirnos en forma de visiones premonitorias, todo lo que nos tiene guardado para el futuro inmediato de la colección: Shade, caos y destrucción, el regreso de Gorilla Grodd…No es algo nuevo pero cada vez que se utiliza este recurso (ahora te estoy mirando a ti, Brian Michael Bendis) se asegura una expectación más acentuada entre todos los lectores, y ya sabemos lo ansiosos que podemos llegar a ser algunos.

    Pero no será lo único que haga grande a este tomo. Muy pronto contaremos con la presencia del mencionado Shade (personaje tomado prestado de esa obra maestra que es Starman de James Robinson), un viejo conocido de los habitantes de Opal City y que aquí pondrá en más de un aprieto a nuestros velocistas favoritos, incluido un Kid Flash que intenta ganarse el favor de Iris y de Barry, algo que lo llevará hasta las Tierras Sombrías, un sitio muy poco agradable y que traerá consecuencias para más de un personaje. Para cerrar esta segunda entrega, Williamson libera algo de tensión con la esperada cita entre Barry e Iris, momento romántico que se verá interrumpido por el peligroso Alquitrán. Así es imposible ponerse acaramelados. Una colección que cuenta con todos los elementos para hacerla grande, desde un guionista con multitud de buenas ideas hasta un grupo de ilustradores que, a pesar de tener estilos muy dispares, saben imprimir ritmo y dinamismo a lo escrito por el bueno de Joshua. Quizás no disfrutemos de una homogeneidad en el trazo pero ante la calidad demostrada por gente como Davide Gianfelice, Jorge Corona o Neil Googe, poco podemos protestar. Por esta página, desde luego, no podemos mostrarnos más ilusionados.

    [Grade — 8.00]

    Flash de Joshua Williamson Vol.2: La Velocidad de la Oscuridad

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 128 páginas
    • Precio: 14,95 euros
  • ‘Flash 1. El relámpago cae dos veces’, ansiado regreso

    ‘Flash 1. El relámpago cae dos veces’, ansiado regreso

    Si hubo un protagonista claro en todo lo que montó DC alrededor del ‘Rebirth’ más allá de cierta chapa de smiley manchada de sangre, ese fue, sin lugar a dudas, Flash. Es más, es que las páginas dedicadas a traer de vuelta a Wally West que podían leerse en el especial que devolvía al universo de Superman y Batman a la «normalidad» después de los cinco años en los que se había visto sometido a ese fallido experimento que fueron las Nuevas 52, eran de las más emotivas que este redactor recuerda haber leído en un cómic de superhéroes en muchísimo tiempo, y el reencuentro entre Barry Allen y su sobrino putativo sigue resonando, tres años después, con una fuerza que casi me atrevería a decir que no se ha superado ni siquiera en lo mejor que hayamos podido leer de la editorial desde entonces.

    Entregados pues a lo que la nueva encarnación de ‘Flash’ tuviera que ofrecernos, máxime cuando iba a caer en manos de Joshua Williamson —del que personalmente me considero muy fan tan sólo por su magnífico trabajo en la ‘Birthright’ de Image—, he de admitir, para situaros en contexto, que de todo lo que leo mensualmente de DC desde que las cabezas pensantes de la editorial tuvieron a bien darse cuenta de que ya era hora de volver a poner las cosas en su sitio, las aventuras del velocista escarlata se sitúan a la cabeza sólo por detrás de ‘Detective Comics’. Considerando el cuantioso puñado de títulos que pasan por mis manos cada 30/31 días, que la serie este en tan buena posición habla por sí sólo del soberbio trabajo que Williamson, guionista hábil como él sólo, lleva haciendo en tres años en los que ha sido capaz de poner en pie 71 números de la colección —la periodicidad de ‘Flash’ al otro lado del charco es quincenal—, sacándose de la chistera varios trucos de prestidigitador de altura.

    El primero de ellos, que podemos encontrar en este volumen con el que ECC comienza a recopilar la serie para aquellos a los que, como servidor, nos gusta lucirla en nuestras estanterías en glorioso cartoné, ya afirma con contundencia acerca de la forma en la que Williamson ha ido engarzando acontecimientos y construyendo, a lo largo del tiempo que lleva al frente del personaje, un universo compacto que se retroalimenta constantemente de hechos acaecidos con anterioridad para ir replanteando los caminos por los que va discurriendo. De hecho, si algo hay que aplaudirle al escritor es que en ese trabajo por mimar la continuidad, haya sabido ofrecernos, una y otra vez, ideas que no resulten manidas o tengan regusto rancio, algo a lo que otros puntos cardinales de la editorial sí se han visto abocados.

    Siendo menos generalistas y centrándonos en los ocho números aquí contenidos, el que una tormenta cargada de la fuerza de la velocidad se desate sobre Central City, otorgue a muchos de sus ciudadanos poderes de velocista, permita a Flash servir de mentor a muchos de ellos y nos traiga a un villano cuyo sólo nombre, Godspeed, ya acojona, es uno de esos puntos de partida sobre los que no sería exagerado afirmar que no pueden ser aplaudidos lo suficiente y que, vistos en retrospectiva, sabiendo lo que acarrean para lo que está por venir en la colección, resultan aún más portentosos.

    Dicho epíteto, el de portentoso, es aplicable casi con la misma intensidad al titánico esfuerzo que hace Carmine Di Giandomenico por no faltar a una cita quincenal que se impone como meta inalcanzable para que un sólo dibujante pueda hacerle frente. De hecho, si bien esta periodicidad ha permitido que las historias de Superman, Batman y Flash avancen a velocidad de vértigo desde el ‘Rebirth’, resulta muy obvio que, como contrapartida, hemos perdido en lo que a compacidad visual se refiere, algo que en el caso de la colección que nos ocupa se ha sabido suplir echando mano de un puñado no muy amplio de artistas que, con la potente personalidad de Di Giandomenico, el siempre recurrente Scott Kolins o un muy reinventado Howard Porter a la cabeza, han conseguido dotar a ‘Flash’ de una inequívoca imagen.

    A tenor de todo lo anterior, y resaltando de nuevo que, de la considerable oferta actual de DC, ‘Flash’ se coloca sin esfuerzo en una segunda posición —en la que, cuidado, servidor también metería, ex aqueo, a la actual encarnación de ‘Liga de la justicia oscura’— no es necesario tener que recurrir a un consabido «a qué estáis esperando para haceros con este tomo» o al también más que utilizado «no sabéis lo que os perdéis si dejáis de lado a ‘Flash’». En lugar de tirar de tan recurrentes sentencias, confiaré en vuestro buen criterio y en que, a estas alturas, habréis sido vosotros, sin ayuda de nadie, los que hayáis descubierto que, salvando instantes de las etapas de Mark Waid o Geoff Johns, el hombre más rápido del mundo nunca ha sido tan veloz en ganarse nuestras más rendidas simpatías.

    Flash 1. El relámpago cae dos veces

    • Autores: Joshua Williamson, Carmine Di Giandomenico et al.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 216 páginas
    • Precio: 20,90 euros en
  • ‘Flash: Deudas Infernales’, a toda velocidad hacia el gran final

    ‘Flash: Deudas Infernales’, a toda velocidad hacia el gran final


    Al ver esta nueva entrega del Flash guionizado por Mark Waid, no puedo estar más conforme al saber que, la deuda que DC Comics tenía con los aficionados patrios, está siendo saldada a pasos agigantados por ECC Ediciones. Su política de recuperación de material ochentero (y, echándole valor, también noventero) está resultando de lo más acertada para el lector de tebeos superheroicos. Si atendemos a su catálogo, uno de los más completos y con mayor variedad del panorama español, podemos encontrar una cantidad de etapas clásicas bastante importante, comics que pedían a gritos una edición en condiciones, ya fuera por ser material nunca publicado, o bien, por estar descatalogado desde hacía años y su precio en el mercado de segunda mano había alcanzado cifras astronómicas. Desde el “Batman de Alan Grant y Norn Breyfogle” hasta “La Muerte de Superman”, pasando por “La Caída del Caballero Oscuro” o “El Escuadrón Suicida de John Ostrander”. Todos ellos títulos de un interés mayúsculo para cualquier aficionado al género.

    Al igual que el mencionado “Flash de Mark Waid” que con este ‘Deudas Infernales” alcanza su penúltima entrega y nos deja expectantes por saber cuál será el siguiente personaje elegido por ECC para ser rescatado del olvido. Sí, aún queda mucho donde elegir, material de todo tipo que bien podría funcionar en cuanto a ventas e interés se refiere, personajes como Green Lantern, Supergirl o Green Arrow estarían deseando desempolvar algunas de sus aventuras más famosas. Mientras algunos de estos deseos se hacen realidad (de momento no cobran por soñar) podemos disfrutar de estos maravillosos volúmenes de Wally West y la ingente cantidad de extras con los que vienen cargados. Resulta todo un acierto el ver como la reedición no se ha limitado exclusivamente a la colección central, sino que podemos disfrutar de especiales (Secret Files and Origins), números relacionados, de alguna manera o de otra, con el personaje (The Rogues: Villains o Speed Force) e incluso curiosidades como “The Life Story of The Flash”.

    Ya nos queda poco para la despedida y, como suele ser habitual en etapas largas, todas las piezas que han ido surgiendo desde el principio van posicionándose para el gran final. Sí, todo irá avanzando poco a poco, desde una calma inicial que, todos sabemos no durará demasiado, hasta alcanzar momentos muy difíciles para todos los personajes protagonistas, sobre todo al llegar a la saga que da título al volumen, un relato en el que la habitual galería de “rogues” pondrá en jaque al velocista escarlata. La carrera de Mark Waid está repleta de aciertos y obras míticas, casi todas aparecidas con el sello de DC Comics en la portada, aunque en la actualidad muestre su bien hacer en La Casa de las Ideas, son sus trabajos para la editorial de Burbank los que mayor respeto le han otorgado. Acompañan al guionista algunos de los dibujantes que siempre aparecían en títulos punteros de aquellos años: Paul Ryan, Ron Warner, Gil Kane o Joe Staton. Siete entregas, contando la siguiente, en las que hemos podido comprobar por nosotros mismos que todo lo que se había escrito y hablado sobre esta etapa es cierto. Una pena que llegue a su fin.
    [Grade — 8.50]

    Flash Deudas Infernales

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 424
    • Precio: 37,50 euros
  • ‘Flash: Punto Muerto’, más vivo que nunca

    ‘Flash: Punto Muerto’, más vivo que nunca


    Venga, admitámoslo. Cuando ECC Ediciones comenzó a recuperar una etapa tan maravillosa como la de Mark Waid al frente del velocista escarlata, muchos fuimos los que pensamos si ocurriría lo mismo que la recientemente reseñada reedición de la JSA de Geoff Johns. Se trata de unos comics que han tenido todo tipo de críticas positivas, los aficionados están deseando tenerlas entre las manos pero, por una razón u otra, no termina de funcionar como debiera. Un fenómeno inexplicable pero que, desgraciadamente, se suele repetir muy a menudo en el terreno del Noveno Arte. Comprenderán entonces mi recelo a la hora de esperar la cadencia con la que aparecerías estos volúmenes, dudas que han desaparecido de golpe y tirón al ver que ECC se ha tomado la cosa bastante en serio y nos están llegando a las estanterías con una rapidez inusitada. Para todo aquel que no se lo termine de creer aquí llega este ‘Flash: Punto Muerto’, quinta entrega que está disponible y una sexta que ya asoma en el horizonte más cercano.

    Y aquí estamos nosotros, disfrutando de las aventuras de una familia que, miren ustedes por donde, también son superhéroes. Ese es uno de los mayores logros de Waid, haber creado un ambiente familiar muy bien llevado por un grupo de velocistas compuesto por Jesse Quick, Max Mercury, Jay Garrick o Bart Allen. Ante esto, uno lo único que puede hacer es sentarse en su sillón más cómodo y dejarse llevar por el buen hacer del de Alabama. La primera saga que nos vamos a encontrar es la que da título al presente tomo y en ella nos vamos a encontrar con una situación bastante delicada para nuestros amigos ya que todos ellos pierden sus poderes excepto Wally West y la única pista que tienen sobre el asunto se reduce a la presencia de unos ninjas de la velocidad que cuando son derrotados terminan reducidos a polvo. Muy pronto saltará a escena Savitar, un peligroso enemigo obsesionado con la Fuerza de la Velocidad y que ha fundado una religión cuyos seguidores darán más de un quebradero de cabeza.

    Seguimos con una de viajes en el tiempo. Un relato que llevará a Wally a perderse a través del tiempo, saltando por distintos momentos del futuro más lejano, algo que nos traerá a un nuevo velocista, John Fox, cuya misión consistirá en atrapar a Chillblane junto a Linda Park. Un torrente de buenas ideas y situaciones que ocasionó una alianza entre Waid y Brian Augustyn, guionista que llegó a la cabecera para formar tándem creativo con el primero ya que, gracias a esta serie, y a otras en la que también ejercía las labores de escritura, el hombre no daba para más. La pareja resultante consiguió que la calidad de Flash no solo no se resintiera lo más mínimo, sino que incluso subió algún que otro peldaño más. Si además cuenta con un grupo de ilustradores bastante involucrados en sus obligaciones pictóricas, el resultado no puede ser más adictivo. Gente como Óscar Jiménez, Paul Ryan, Humberto Ramos, Eduardo Barreto, Anthony Castrillo, Jim Cheung y Sergio Cariello hacen un trabajo bastante interesante dejando un muy buen sabor de boca entre los aficionados. Las buenas noticias son que esto no para y que, además, aún quedan por delante varias entregas más hasta completar esta mítica etapa. Y sí, podemos disfrutarla sin temor alguno.
    [Grade — 9.00]

    Flash: Punto Muerto

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 456
    • Precio: 39,50 euros
  • ‘Flash de Mark Waid: Velocidad Terminal’, cuando el entretenimiento no descansa

    ‘Flash de Mark Waid: Velocidad Terminal’, cuando el entretenimiento no descansa


    Ayer mismo hablábamos por aquí de la etapa de Flash en la que Geoff Johns insuflaba nuevos aires al corredor escarlata más famoso del Noveno Arte, unos tebeos que siguen sorprendiendo y agradando a día de hoy y que rivalizan, en cuanto a aceptación y cariño entre el fándom, con los firmados por otro peso pesado en esto de los superhéroes. ‘Flash de Mark Waid: Velocidad Terminal’ es una nueva entrega de otra etapa mítica y querida que ECC Ediciones está recuperando en unos gruesos volúmenes, unos tomos que están haciendo felices a muchos aficionados que esperaban estos tebeos con muchísimos ganas. Quizás no sean obras maestras pero son ese tipo de lectura que, desde la primera página, se ve que están hechos con mucho cariño y amor por los personajes, se nota que el guionista se encontraba a gusto en la cabecera y todo lo que salía de ahí era material de primera en cuanto a entretenimiento se refiere.

    Por supuesto, como no podía ser de otra manera, las aventuras que nos vamos a encontrar aquí son bastante sencillas, eran otros tiempos para hablar de ciertas complejidades, pero llenas de acción y buenas intenciones. Waid, un artesano de la continuidad, sabe muy bien las posibilidades del personaje y conoce a la perfección todos los secundarios con que cuenta a su disposición, además de una galería de villanos que, en buenas manos, suponen una de las partes más importantes de las historias, desde El Amo de los Espejos a Mongul, pasando por Magenta o El Demonio Rojo. “Velocidad Terminal” es un arco argumental mítico, una saga de las que ha resistido el paso del tiempo a la perfección, una historia que cuenta con Barry Allen y Wally West, con las consecuencias de Hora Zero muy presentes y una situación nada cómoda para el velocista. El guionista rescata del olvido a Max Mercury, un personaje basado en Quicksilver de Quality Comics, para que ejerza de mentor del veloz grupo que está intentando acabar con Kobra.

    Y no se preocupen que hay más, mucho más: Impulso, Jesse Quick, Linda Park como rehén, carreras para salvar el amor de su vida, la aparición de la Speed Force, una fuente de energía ilimitada, viajes al futuro, Billy Batson (Shazam), sabotaje industrial…Lo dicho, en este grueso volumen no queda sitio para el aburrimiento. Se completa con la inclusión de Inframundo Desencadenado, un relato de cierta importancia para todo lo que tiene que ver con los adversarios de Flash. Todo esto se refiere a los guiones de Waid, si nos centramos en la parte gráfica, tendremos que comentar una situación bastante curiosa ya que, tras la llegada de Carlos Pacheco a la cabecera, le sucederían otros dos españoles recién llegados al mercado norteamericano como son Salvador Larroca y Óscar Jiménez. Aquí se fue plantando la semilla de lo que se está viviendo actualmente en los Estados Unidos, colecciones punteras donde multitud de compatriotas nuestros dejan constancia de su buen hacer a los lápices. Una nueva muestra de lo bien que se puede hacer un tebeo de superhéroes si se usa la cabeza de manera adecuada, poniendo toda la carne en el asador y tratando con respeto y cariño a los personajes con que cuenta. Queremos más.
    [Grade — 8.50]

    Flash de Mark Waid: Velocidad Terminal

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 496
    • Precio: 41,50 euros
  • ‘Flash de Geoff Johns: Zoom’, punto de inflexión para el corredor escarlata

    ‘Flash de Geoff Johns: Zoom’, punto de inflexión para el corredor escarlata


    Este ‘Flash de Geoff Johns: Zoom’ bien se podría considerar como el fin de una etapa, aunque con matices. No es que el guionista abandonara el título tras el número 200, incluido en este volumen, tal y como se ha podido comprobar gracias a la labor de ECC Ediciones, pero sí que hubo cambio de dibujante y de tono general en la serie. Tras tanto tiempo capitaneando las aventuras del velocista escarlata, tocaba mover ficha para no caer en la rutina y volver a insuflar interés al defensor de Keystone City. Antes de que eso ocurriera, tocaba finiquitar las tramas que se encontraban abiertas, y qué mejor forma de hacerlo que con el recurrente tema de la dualidad, ya saben, la antítesis villanesca del héroe. ¿Entienden ahora el título del presente volumen? Flash tiene al Profesor Zoom, el Flash Reverso, con un Eobard Thawne, un tipo bastante maloso que vino del futuro para robarle la vida a Barry Allen.

    Sabiendo que Johns es un amante de la continuidad y de todo lo que se hizo en la Edad de Plata, muy pronto rebuscó entre alguna montaña de tebeos y encontró un Zoom que sirviera a Barry Allen, ya que Thawne había pasado a mejor vida. Pero no será la única amenaza a la que tendrá que hacer frente, también se dejará ver por las calles de Keystone uno de los enemigos más peligrosos y terroríficos de cuantos forman esta peculiar galería de villanos: Grodd. La aventura que cuenta con el poderoso gorila servirá como antesala a todo lo que vendrá después y que cuenta con el Profesor Zoom como amenaza. Pero Johns sabe perfectamente dosificar la acción y todo lo que tiene que ver con la vida personal de Barry, el punto donde más brilla, con diferencia, el resto de secundarios, personajes como el alcalde Wolfe, Hunter Zolomon, Linda o Chyre. La interacción entre todos ellos consigue provocar reacciones dramáticas en el lector, jugando en todo momento con nuestras emociones.

    Obviamente, el plato fuerte de esta entrega es la historia que cierra el volumen, en la que asistiremos a la presentación de este nuevo Zoom. Aquí, Johns, utiliza todas sus armas, amasando la trama y poniéndola en el horno para que se haga lentamente, mostrándonos el pasado del personaje e introduciendo las motivaciones que lo mueven a enfrentarse a Flash. El trabajo que hace el de Michigan junto con el ilustrador Scott Kolins (ayudado en algunos momentos por Justiniano, Rick Burchett y Phil Winslade) es para quitarse el sombrero, siendo algunas páginas de esta última saga de esas que te deja sin aliento, plasmando a un Zoom bastante más poderoso que Barry, superioridad que queda patente con cada pincelada del dibujante. Lo que realmente es importante de este tomo, es la recta final, unas páginas que tendrán consecuencias de peso para el futuro de la serie y del personaje, todo un cambio notable que puede gustar, más o menos, pero que era necesario. Todo aquel que quiera comprobarlo solo tiene que acudir a la edición de ECC, ya que los deberes están hechos desde hace unos meses, puesto que se optó por alterar un poco el orden de publicación y, esa nueva etapa, se encuentra disponible. ¡A correr!
    [Grade — 9.00]

    Flash de Geoff Johns: Zoom

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 312
    • Precio: 30.50 euros
  • ‘Flash: Fuego Cruzado’, calidad a la carrera

    ‘Flash: Fuego Cruzado’, calidad a la carrera


    Nuevo volumen de los de color rojo, una tonalidad de la que se ha adueñado la reedición de material antiguo que cuenta con el velocista escarlata como protagonista absoluto. Un Flash que ha tenido muchas etapas dignas de mención, pero son las dos que actualmente está recuperando ECC Ediciones las que mayor número de alabanzas ha cosechado por parte de crítica y aficionados. La más antigua, escrita por Mark Waid, sigue con paso firme encandilando a todo aquel que decida darle una oportunidad, mientras que la de Geoff Johns, algo más reciente, concluirá en breve tras este ‘Flash: Fuego Cruzado’, penúltima entrega de unos tebeos míticos que sirvieron para poner en el radar al guionista de Detroit, un trabajo que cuenta con su sello personal, una labor de arqueología en cuanto a continuidad se refiere y un tratamiento y desarrollo de personajes que muy pocos son capaces de llevar a cabo. Solo hay que ver hasta dónde ha llegado el muchacho.

    En su afán por revitalizar personajes que podrían considerarse de “segunda fila” o que se encontraban sumidos en un bache editorial, con Flash hizo lo que mejor sabe hacer, establecer tramas efectivas y adictivas desde el primer número y desarrollarlas con muy buena mano entrega tras entrega. Lo primero es hacerse con un nutrido y acertado grupo de personajes secundarios y villanos que, a la larga, son los que llevará el peso del argumento. Dicho y hecho. Desde Gorila Grodd al Capitán Frío, pasando por Magenta, Trickster, Hunter Zolomon, El Flautista, el Detective Jared Morillo o Linda Park. Echando la vista atrás, la saga que da título a este volumen, terminó convirtiéndose en todo un éxito y referente dentro de la colección, un relato en el que no falta ni siquiera Darkseid o una versión alternativa y bastante oscura de Keystone City. Pero Wally no estará solo ya que contará con la inestimable ayuda de su compañero de formación en Los Titanes, Cyborg.

    Todo funciona a la perfección en el guión ideado por Johns, incluso cuando echa mano de algunos de los trucos clásicos del comic: el dejar sin poderes al héroe cuando tiene que hacer frente a una peligrosa amenaza. Sí, puede que esté más que trillado pero aquí queda de maravilla. Otro acierto ha sido la elección del dibujante encargado de ilustrar la inmensa mayoría de los números, un Scott Kollins cuyo estilo agradable y de línea suave le viene de perlas al tono cálido de las historias. Un cumplidor del pincel que huye de la espectacularidad innecesaria, firmando páginas más que elaboradas con una narrativa envidiable. En esta entrega contará con la ayuda de un viejo conocido, nuestro Ángel Unzueta que muestra un gran estado de forma. Toca hacer una parada hasta el siguiente volumen, último que se publicará y que, de esta forma, finiquitará todo el material firmado por Johns, unos tebeos que exigían una edición en condiciones y definitiva, algo que ha conseguido, otra vez más, ECC Ediciones, que sigue engordando su catálogo con referencias imprescindibles.
    [Grade — 9.50]

    Flash: Fuego Cruzado

    • Autores: V.V.A.A.
    • Editorial: ECC Ediciones
    • Encuadernación: Cartoné
    • Páginas: 408
    • Precio: 36,50 euros