‘Tokyo Magnitude 8.0’, un anime profético

Tokyo Magnitude 8.0

Como bien apuntaban ayer nuestros compañeros de Ramen para Dos, desgraciadamente la realidad siempre suele superar a la ficción y la situación vivida tras el terremoto de 8.9 grados en la escala de Richter que sacudió el viernes la costa noreste del país y el aterrador tsunami con olas de hasta 10 metros que le siguió es mucho más terrible de lo que los propios japoneses habían imaginado.

En el anime de 2009 del estudio BONES ‘Tokyo Magnitude 8.0’, la capital nipona sufría un terremoto de magnitud 8 que ponía a prueba a sus habitantes y nos mostraba, de un modo muy realista, las situaciones que se producen y las medidas que se adoptan en estos casos a través de los ojos de una joven estudiante, Mirai, y su hermano pequeño Yuuki. Volviendo a la vida real, el terremoto de ayer fue aún más poderoso que el de la ficción y aunque se sintió con horror en la región de Kanto (donde se encuentra Tokio), fue Tohoku más al norte quién recibió los mayores daños.

Las autoridades temen que la cifra de muertos supere los 1.700 mientras la nación se recupera de la conmoción ocasionada por la catástrofe arrimando el hombro, repartiendo desde comida y bebida hasta baterías para los móviles, y demostrando que por encima de la alienación que muchas veces se achaca a su sociedad, saben estar a la altura. Si hay un país preparado para recuperarse en un tiempo récord de una tragedia como esta ese en Japón así que desde aquí les lanzamos nuestro más sincero apoyo. ¡Ganbatte!

En Zona Fandom | Tokyo Magnitude 8.0, terrible realismo

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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