Solo en Japón: El primer templo budista consagrado al manga

Si tenemos en cuenta que cuando estuve a principios de año en Japón tuve la clara sensación de que los templos budistas eran una poco disimulada máquina de hacer dinero (siempre precedidos de tiendas de amuletos y similares o incluso de calles comerciales enteras) esto no es más que la evolución lógica. ¡Templos budistas moe!

Así es el Ryohoji, un lugar en el que las chicas disfrazadas de sirvientas con orejas de gato se mezclan con los monjes para vender toda clase de merchandising donde las diosas del budismo cuelgan sus viejos hábitos y se reencarnan en nuevas representaciones más acordes con los tiempos que corren (dejando al “Jesucrito colega” a la altura del betún, dicho sea de paso).

Shoko Nakazato, el monje de 45 años a cargo de este templo del siglo dieciséis, asegura que no hay nada inapropiado en todo esto y que mientras que antes apenas recibían ninguna visita entre semana, ahora siempre acude gente todos los días, especialmente joven. “Pertenezco a la generación manga que creció viéndolo en la televisión. (…) Quiero decirle a la gente que los templos son sitios divertidos de visitar”

Parece que lo ha conseguido. Al margen de la popularidad que está obteniendo su templo, situado en Hachioji (una población a las afueras de Tokyo, al oeste continuando por la misma línea de tren que pasa por Mitaka, hogar del Museo Ghibli), la entrada de dinero parece que solo va a ir a más.

Si en la actualidad ya han montado un pequeño maid café en las inmediaciones del templo y venden artículos tan sofisticados como una tarjeta que permite descargar en el móvil un vídeo de tres minutos donde Nakazato realiza sus cantos y plegarias, ahora el estudio Gonzo, el mismo que anda sufriendo ciertos baches económicos, se ha lanzado a colaborar con el templo gestionando la licencia de sus personajes en busca de empresas que estén interesadas en su explotación (figuras, camisetas, alfombrillas con “reposa muñecas ejem”).

Dicho esto os dejo con Toromi, la dobladora (especialmente de videojuegos) e ilustradora que diseñó y dibujó los personajes que ahora decoran el templo para que os lo enseñe en estos dos vídeos mientras pasea con vosotros disfrazada de una de las diosas que veneran en el mismo.

Vía | Ramen para Dos
Sitio oficial | Ryohoji

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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