Shin Chan, el programa de televisión con más quejas

Shin ChanEsta noticia no va a sorprender a algunos de vosotros, que ya sabéis de que pie cojea esta serie de anime, la cual ha recibido muchas críticas, tanto por los valores que transmite como por su descuidado (pero simpático) estilo de dibujo.

Shin Chan, la serie más gamberra de los últimos tiempos ha obtenido el dudoso honor de ser el programa de televisión que más quejas ha recibido, con un total de 49. Dicho cómputo de reclamaciones no han salido de ninguna chistera, sino que son las recibidas por la Comisión Mixta de Seguimiento del Código de Autorregulación de Contenidos Televisivos e Infancia, cágate con el nombre. Este organismo (del cual no tenía ni idea de su existencia) genera un informe anual recabando todas las quejas de los telespectadores, siendo el último presentado el encabezado por el demonio Shin Chan.

Hay que decir que de las 49 quejas presentadas contra este anime, ninguna ha sido aceptada, vamos que las cadenas de televisión no van a hacer nada para evitar que los niños vean Shin Chan, ni cambiar horarios, ni modificar la calificación por edades, ni cualquier otra medida. Al parecer la audiencia que obtienen con la serie pesa más que las posibles incomodidades que puedan sufrir los telespectadores. No son tontos estos directivos.

Entiendo que los padres no quieran que sus hijos aprendan conductas tales como enseñar el culo al personal mientras gritan «culito, culito», o mostrar los genitales en público y decir aquello de «troooooooompa», pero, le pese a quien le pese, Shin Chan sigue en la parrilla de programación porque los niños (y no tan niños) lo siguen viendo. Así que veo que es más un problema de falta de dedicación por parte de los progenitores, que en vez de apagar el televisor o cambiar de canal, dejan que los crios se distraigan con la caja tonta y que la naturaleza siga su curso. No veo a nadie que se queje de eso.

Vía | Formula TV

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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