Primeras impresiones sobre Fairy Tail

Natsu y Lucy

Como ya comenté en mi lista de la compra de las novedades que han llegado con la excusa del Salón del Manga, una de las que tenía ganas de catar era el primer número de Fairy Tail. Por un lado, es un shonen de aventuras que prometía una lectura dinámica y divertida, pero por otro guarda demasiadas similitudes con la celebérrima One Piece como para justificar la fidelidad a la serie.

Tocaba, pues, echarle un ojo al primer tomo para ver cuál de las dos posibilidades se termina imponiendo. Desde luego, aún es pronto para dar una opinión bien formada sobre la serie, aunque sí puedo apuntar ya algunos de sus pros y sus contras, así como las cosas que espero de ella en el futuro.

La primera cuestión es el tema del dibujo, el apartado que más recuerda a la citada One Piece. La estética y los rostros de los personajes son casi un calco de los que protagonizan el manga de Eiichiro Oda. En este sentido, la cuenta pendiente de Hiro Mashima para los próximos tomos es desmarcarse de esta influencia para conseguir un resultado más personal. A pesar de todo, el dinamismo de las escenas de acción y la expresividad de los personajes ya puede ser considerado un punto a favor de Fairy Tail.

En cuanto a la historia, este primer volumen nos presenta a Natsu y Lucy (acompañados del simpático gato volador Happy), que deciden unir sus fuerzas para cumplir las misiones ofrecidas a los magos del gremio Fairy Tail. Aunque esta primera entrega no destaca por estas misiones, las expectativas que abre para los próximos capítulos son bastante buenas. De hecho, la búsqueda de un libro en la mansión del Duque de Elba con la que comenzará el segundo tomo promete ser muy divertida.

Pero lo fundamental para mí, por encima de estas otras cuestiones, es la originalidad de los personajes que vayan apareciendo en la historia. Soul Eater, por ejemplo, me ha enganchado precisamente por sus personajes. De no ser por el neurótico Death the Kid y las vivarachas hermanas que lo acompañan; por su padre, el excéntrico Shinigami que nunca sabes por dónde te va a salir; o por el científico loco inspirado en Frankenstein, no habría pasado de ser otro shonen más del montón.

Fairy Tail

Por ahora, en Fairy Tail Natsu y Lucy están bien definidos y tienen suficientes peculiaridades como para resultar divertidos. Estéticamente no son tan atractivos como los personajes de Soul Eater, pero espero que esta cuestión la suplan los personajes secundarios. El maestro del gremio apunta maneras en ese sentido, y espero que no sea el único. Si el binomio misiones-personajes sale bien, Norma podrá contar con mi pasta cada dos meses (la periodicidad prevista por el momento).

Por ahora, en conclusión, Fairy Tail me parece un manga entretenidillo pero poco más. Pienso agenciarme los próximos números con mucho interés porque aún estamos al principio del camino y espero que con el tiempo acabe cumpliendo mis expectativas. Este primer volumen me ha hecho reírme un buen rato y me ha picado la curiosidad, veremos si el cebo resulta ser tan jugoso como parece.

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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