Opinión: Cómic digital ¿sí o no?

Digital vs Real

Hace unos días, leyendo el blog de 999, encontré una cita de Mark Waid que es la causante de que ahora mismo esté escribiendo estas líneas. Ante la pregunta sobre su opinión sobre la distribución digital de los cómics y si es viable un canal adicional a la impresión de comics, Waid era tajante y decía:

El formato digital es el futuro para los comics, y punto. Ni mañana, ni la próxima semana, pero pronto. Es una pena, y el final de una era, y no es que lo defienda, sólo soy realista (…).

Su opinión era más extensa, pero me gustaría quedarme sólo con este fragmento para volver a plantear este debate, el cual va a durar años y años, de la misma manera que sigue completamente vigente el debate equivalente entre los libros y los eBooks.

Como es habitual es esta clase de polémicas, lo primero es plantear los pros y los contras de cada uno de los puntos de los formatos, así que empecemos por el cómic tradicional.

En este caso la principal ventaja del cómic en su formato clásico es muy subjetiva y viene indicada por el nivel de amor que profese el propio aficionado. Hay algunos que son firmes defensores del cómic físico y argumentan que la única manera existente de leer correctamente un cómic es sujetándolo con las propias manos y notando el tacto del papel en los dedos. Además, está el factor del coleccionismo. ¿Quién no está orgulloso de contemplar sus estanterías repletas de lomos con la estampa de Marvel y/o DC? ¿o tener los rancios estantes decorados por las coloridas sobrecubiertas de todos sus mangas perfectamente colocados?

Puede que a algunos esto le parezca una nimiedad, pero como he dicho, esta ventaja depende completamente del amor que se tenga por el género, de la misma manera que los más aficionados por la literatura tienen sus estanterías plagadas de novelas y rechazan el eBook.

Pero, intentando ser objetivo, hay que reconocer las ventajas que conlleva el formato digital. La primera y principal es su nula capacidad para ocupar espacio, lo cual también es lo que más puede hacer llamar la atención del los mayores aficionados, quienes cada vez tienen menos huecos en los que colocar sus adquisiciones.

Otra ventaja del formato digital en el mundo del cómic es la evidente portabilidad que conlleva. Hace tiempo, pero en este mismo año, nos hicimos eco del interés de Marvel por distribuir sus obras de forma que se pudieran leer en los teléfonos móviles, herramientas básicas para la supervivencia de muchos hoy en día. No he tenido ocasión de probar la lectura de un cómic en un teléfono móvil, pero me aventuraría a decir que es de lo más incómoda debido a las pequeñas pantallas de estos dispositivos.

Comical

Pero hablar del cómic digital implica hablar de los formatos .CBR y .CBZ (aunque en realidad son lo mismo) que básicamente son archivos comprimidos que contienen páginas de cómic escaneadas. En el mundillo del P2P, ese que pretenden criminalizar algunos de los que están en el poder, estos archivos son los más comunes a la hora de intercambiar versiones digitales de los mismos comics y mangas que se pueden encontrar en las tiendas, e incluso muchos que aún no han llegado a nuestro país (si es que lo hacen algún día). Aquí se podría plantear otro debate, el de la legalidad de estas descargas, pero ahí no me voy a meter (de momento).

Una de las versiones del cómic digital que ha conseguido calar muy bien es el webcomic. Estas pequeñas tiras diarias se han convertido ya en algo habitual, y a nombres tan conocidos como Garfield o Dilbert, quienes empezaron en el papel, se han unido otros como Penny Arcade, Wulffmorgenthaler, John & John o Sinfest, los cuales nacieron y se han consolidado en la red.

Pero claro, no se puede comparar una tira de tres viñetas con un tomo recopilatorio de The Ultimates, por poner un ejemplo, y no todo el mundo puede aguantar una lectura del tirón de uno de estos tomos, ya sea por cansancio al leer de una pantalla o por el propio rechazo que produce el no tener el cómic en las manos.

Como se puede ver, hay argumentos para decantarse por uno u otro formato. Aparte de los que he destacado aquí, de seguro que alguien encuentra más (os animo a ponerlos en los comentarios).

Personalmente, y centrándome en lo que a comics completos se refiere (no a tiras), prefiero el formato tradicional por la simple razón que he mencionado antes, me gusta sentir el cómic en mis manos, pero no desprecio (de hecho lo he probado) el formato digital. A veces desearía haber catado la versión en formato .CBR de algún manga antes de gastarme mis ocho euros en comprarlo.

Por cierto, cambiad la palabra manga por película y .CBR por Divx y opinad, ¿por qué se persiguen con tanto ahínco las descargas de música o cine y no las de cómic? (y no digo que sea ilegal).

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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