Gun Crisis, pim pam pum sin sentido

Gun CrisisBanzai Comics no es una editorial que se pueda decir que esté en primera línea. Echando un rápido vistazo a su catálogo se puede comprobar que sus colecciones no son para nada conocidas, exceptuando a nuestro querido Chicho Terremoto. Aún así, Banzai hizo una muy buena jugada en el pasado Salón del Manga de Barcelona, vender algunos de sus títulos al irrisorio precio de dos euros. No comprar manga a ese precio sería delito.

También es una gran manera para que la editorial saneé su stock y elimine la morralla sobrante que tenga. ¿Qué es lo peor de todo? Que esa morralla acaba en nuestras manos, como es el caso de este Gun Crisis, un manga de Masaomi Kanzaki, fugazmente famoso por un manga basado en Street Fighter II que se publicó en nuestro país en los noventa. Desde que se publicó inicialmente Gun Crisis en 2006 hasta ahora, no había reparado en esta historia, y eso que es de las que me atraen, policías, investigación y disparos ocasionales.

Al menos hasta la mitad de este volumen único, la historia tiene algo de parecido con las historias policíacas, aunque tiene la complejidad argumental de una mala peli de acción de los 80, es decir, un hilo conductor muy fino y absurdo y casquillos de bala por todas partes. En esta primera parte del volumen seguiremos los pasos Konosuke Inagaki, un agente de policía con el gatillo demasiado fácil que unirá fuerzas con el anciano agente Koshiro Hashimoto, intentando aclarar una trama de tráfico de armas en el que se mezclarán las drogas y las mafias. Una lástima de trama completamente desaprovechada.

La segunda parte es el colmo del despropósito. No sé si el autor estaba ya hasta el gorro de dibujar este manga o es que era totalmente incapaz de crear una historia de espías medianamente decente. Un grupo de operaciones especiales llamado Akatsuki (¿a que os suena de algo?) es el protagonista del resto del tomo. Dicho grupo es el encargado de realizar el trabajo sucio en diversas operaciones que tienen como fin defender a Japón de cualquier posible amenaza, sea desde dentro o fuera.

Si alguien busca un ejemplo de como no maquetar las viñetas de un cómic o un manga, que le eche un buen vistazo a la segunda parte de este tomo. Es un enorme ejemplo de como desorientar y desconcertar al lector plantándole una viñeta tras otra sin entender que ha pasado en la transición entre ambas. Todo eso aderezado con una manada de personajes totalmente insípidos y vacíos que prácticamente da igual si les vuelan la cabeza en cualquier momento, porque el porcentaje de cariño que se les coge roza el cero coma… Ni que decir tiene que el número de casquillos aumenta exponencialmente. Es lógico, hemos pasado de pistolas a metralletas y hay que amortizarlas.

Gun CrisisSi yo fuera vosotros (y pudiera volver atrás en el tiempo), saldría huyendo de este Gun Crisis lo más rápidamente posible. He de ser sincero y la única razón por la que compré este manga fue por su llamativa portada y la gran oferta que hizo Banzai Comics en el Salón del Manga. De haber sido de otra manera, se hubiera quedado criando polvo en la estantería de la tienda, y ahora sé que con razón.

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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