Ghibli adaptará el manga shojo ‘Kokuriko-Zaka Kara’

Kokuriko-Zaka Kara Ghibli

Parece que el Studio Ghibli tiene un nuevo proyecto en marcha tras el éxito de ‘Karigurashi no Arrietty’, concretamente la adaptación del manga shojo de Chizuru Takahashi y Tetsuro Sayama ‘Kokuriko-Zaka Kara’, una historia ambientada en el año 38 del período Showa (1963, un año antes de los Juegos Olímpicos de Tokio) acerca del día a día con sus más y sus menos de Komatsuzaki, una joven estudiante miembro del periódico de la escuela y presidente del consejo estudiantil que quedó huérfana tras perder a sus padre en un accidente marítimo y a su madre, corresponsal de guerra, por una bala perdida.

La película, cuyo estreno está previsto para verano, estará dirigida por Goro Miyazaki, hijo del fundador de Ghibli y responsable de la prescindible ‘Cuentos de Terramar’ (Gedo Senki) quien en esta ocasión sí que contará con la colaboración de su padre, Hayao Miyazaki. Este se encargará de la planificación y el guión, escrito junto a Keiko Niwa (‘Cuentos de Terramar’), mientras que Satoshi Takebe (‘Deltora Quest’, ‘Romeo × Juliet’) compondrá la música.

Miyazaki ya confirmó que estaba trabajando en este proyecto el pasado mes de agosto cuando mencionó su interés en realizar la segunda parte de ‘Porco Rosso’ a modo de hobby. El manga original se publicó en 1980 en Nakayoshi, una revista de temática shojo de Kodansha y este mes de julio se hizo una reedición que incluía una vitola en la que podía leerse «¡Recomendado por Hayao Miyazaki!».

Vía | Anime News Network y Generación Ghibli
Sitio oficial | Kokuriko-Zaka Kara

Etiquetas

Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

Compartir este Artículo en