El almanaque de mi padre (Ed. Integral), siendo sinceros con uno mismo

El almanaque de mi padrePlaneta, la cual se está luciendo de lo lindo con los retrasos en la publicación de su material, creó hace unos pocos años una línea editorial es la que abarcar las obras manga más adultas del panorama de por aquel entonces. Dicha línea recibió el nombre de Biblioteca Pachinko y vio aterrizar series de tan buena calidad como Monster, Araragi Express, Strain o la que quiero comentar aquí, El almanaque de mi padre.

Debo decir que la calidad de las encuadernaciones que conformaban la Biblioteca Pachinko para nada se equiparaba con la calidad argumental de las historias que torpemente cubrían. Por eso me alegró enormemente que Planeta se animara a reeditar El almanaque de mi padre pero en una nueva edición y encuadernación que no tiene nada que ver con su predecesora. Esta nueva edición integral abarca en un único tomo de tapa dura los tres volúmenes que conforman esta sencilla pero increíblemente emotiva historia.

Youichi, un trabajador de mediana edad de la enorme urbe de Tokio, recibe la triste noticia del fallecimiento de su padre. La mala nueva no parece afectarle en exceso, y es que el estar alejado de su pueblo natal durante años, debido a la distante relación con su progenitor, ha hecho mella en Youichi. Sólo gracias al empuje de su esposa, Youichi decide regresar a su lugar de nacimiento para asistir al funeral de su padre.

A partir del momento en que pisa el mismo suelo que recorría siendo un niño, Youichi comienza a rememorar sus tiempos pasados y a recordar el supuesto origen del resentimiento hacia su padre, el cual le ha mantenido alejado de su familia tanto tiempo. Sólo cuando se reencuentre con esta última, Youchi conocerá como era en realidad su padre y lo equivocada de su percepción sobre él, forjada en la juventud y a base de malas experiencias familiares.

Foto de familiaJiro Taniguchi, que empezó a ser ampliamente conocido en nuestro país gracias a esta obra, exhibe una simpleza magistral a la hora de narrar el problema de Youichi con su padre y con su familia en general. No se recrea en ningún momento con su propio arte, simple y llanamente narra una historia que se puede considerar universal, las relaciones tormentosas entre padre e hijo.

Esto no significa en absoluto que en este manga veamos violencia doméstica de ningún tipo, eso hubiera sido ir a lo fácil, al morbo que genera la violencia y al automático rechazo que se siente por los maltratadores. No, Taniguchi es elegante y sosegado en todo momento, y usa los silencios en las viñetas de una manera ejemplar.

Poco a poco, iremos visualizando sobre el padre de Youichi el rostro de nuestro propio padre y llegará un momento en que la emoción que sienten los asistentes al funeral que se nos muestra en las viñetas se convertirá en propia al ponernos en su lugar y preguntarnos si estamos siendo justos con nuestros padres, nuestras familias y con nosotros mismos.

Y es que en el fondo, El almanaque de mi padre, que por cierto en parte está basado en experiencias personales de Taniguchi, nos habla de ser leales con uno mismo y no renegar de nuestro pasado ocultando los recuerdos en nuestro interior, donde terminarán por perecer o, peor aún, desfigurarse hasta cambiar por completo su sentido.

El almanaque de mi padreEl almanaque de mi padre es una fantástica historia familiar que debería leer todo el mundo, especialmente aquellos que no se llevan especialmente bien con su familia. No digo que tras leer este manga su situación familiar cambie de golpe (o puede que sí), pero seguro que consigue ablandar ligeramente un corazón dolido por el rencor hacia un padre que quizás no lo merezca.

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Roberto Pastor @Roberto_Pastor

Hijo de Dragon Ball, consumidor de manga y anime junto a otros instrumentos de diversión como el cine y los videojuegos. La treintena me ha traído más sensatez pero no menos diversión, o al menos eso es lo que quiero pensar. Geográficamente me sitúo en San Vicente del Raspeig (Alicante).

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