‘Doraemon: edición a color’, bendita nostalgia

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Si empezara a canturrear: “Ojalá mis sueños se hicieran realidad, se hicieran realidad…”, seguro que muchos de vosotros podríais continuar la letra de carrerilla. Para los lectores de mi quinta y posteriores, la sintonía de la serie animada de Doraemon es un recuerdo grabado a fuego en nuestra memoria televisiva desde que se estrenara en los años 90 en España, siguiendo la estela de otras series tan entrañables como ‘Heidi’, ‘Oliver y Benji’ y la majestuosa ‘Bola de Dragón’. Pero antes de que llegara a nuestro país, el gato cósmico ya tenía una larga trayectoria a sus espaldas, iniciada en diciembre de 1969 con su aparición en las páginas de la revista ‘Shôni’. Un manga cuya autoría siempre me ha provocado ciertos quebraderos de cabeza, ya que comenzó siendo una obra de Fujiko Fujio, pseudónimo empleado por Hiroshi Fujimoto (1933-1996) y Motoo Abiko (1934) para firmar las obras que crearon a cuatro manos. Sin embargo, también trabajaron por separado adoptando los alias Fujiko F. Fujio y Fujiko Fujio A, respectivamente. ¿Lioso, no? El caso es que, con el paso de los años, fue Fujimoto quien se encargó de seguir las aventuras de Doraemon por su cuenta.

Sea como sea, esta nueva colección de seis volúmenes publicada por Planeta Cómic nos ofrece una selección de historias cortas del personaje que tienen dos peculiaridades: son historias que nunca antes se habían editado en tomo y están presentadas a todo color. Un detalle, el del coloreado, que no es un añadido a posteriori, sino que fue así como se publicaron originalmente en Japón. Algo que se nos explica al final del primer tomo, en un breve texto donde además nos revelan la razón —por motivos prácticos, como cabría esperar de los nipones— por la que Doraemon es azul. Las veinte historias que recopila este primer tomo se publicaron originalmente en la revista infantil ‘Shogaku Ichinensei’ entre 1978 y 1987, si bien la mayoría de ellas corresponden al periodo 1983-1985. Historias breves de alrededor de seis páginas que siguen la estructura que tan bien recordamos de los episodios de la tele: Nobita pide ayuda Doraemon por algo que le ha pasado, este saca uno de sus singulares inventos y la cosa acaba bien o mal según el uso que le den al artilugio en cuestión.

Aquellos lectores que nos asomemos a esta colección movidos por la nostalgia, reviviremos esa magia que nos encandiló de pequeños. Volveremos a sentirnos como aquel niño que se plantaba ante el televisor con un sándwich de Nocilla o de fuagrás para descubrir qué nuevos artilugios se sacaba Doraemon del bolsillo. Pero aunque la nostalgia está muy bien, el verdadero objetivo de esta colección son los pequeños de la casa, ya que si algo me ha confirmado este reencuentro con las peripecias de Nobita, Shizuka, Suneo y Gigante, es que ‘Doraemon’ es un cómic infantil rematadamente bueno. Estimula muchísimo la imaginación, con su batallón de inventos a cual más estrambótico; retrata muy bien el universo de los niños, incluyendo aquellos aspectos que no son tan positivos, como el tener que enfrentarse a los abusones; y tiene un ritmo muy ágil en el que no paran de sucederse acontecimientos, mamporros, carreras y toda clase de ocurrencias. El acabado en color ayuda a que resulte aún más atractivo para los jóvenes lectores de hoy en día, esos que las editoriales de cómics tienen tan olvidados. La única pega que le encuentro es el precio, que podría haberse ajustado un poco más al tratarse de un cómic dirigido a los más pequeños.

Doraemon: edición a color Vol. 1

  • Autor: Fujiko F. Fujio
  • Editorial: Planeta Cómic
  • Encuadernación: Rústica con solapas
  • Páginas: 160 páginas
  • Precio: 9,95 euros

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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