Alégrame el finde: manga y anime ecchi

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Ecchi es la pronunciación japonesa de la letra H, y también es una palabra que significa pervertido. Los mangas y animes ecchi son aquellos que tienen escenas con contenido erótico o picante, que no llegan a ser tan explícitas como las del hentai. Lo habitual es sugerir y provocar, y no suelen contener escenas de waka-waka.

Normalmente, estos mangas son un derivado del shonen, aunque también podemos encontrar obras seinen y shojo que cumplen con sus características. Y es que, al margen de esas escenas subidas de tono, un ecchi puede tratar cualquier clase de temática: ciencia-ficción, fantasía heroica, romance…

Para este post he escogido 5 mangas y animes ecchi que son, ante todo, humorísticos. Son obras plagadas de divertidas situaciones de enredo que cuentan la relación de un protagonista inocentón y retraído con diferentes clases de mujeres. Es decir, obras del estilo de la célebre Love Hina que seguro que todos conocéis.

Antes de que se me olvide, quiero agradecer a Ku21 que propusiera este tema. Domo arigato, tomodachi!

1. Golden Boy (Tu.tv)

¡Clasicote al canto! Este anime está basado en el manga homónimo de Tatsuya Egawa, que no sé si se habrá publicado en España. Nos cuenta la historia de Keitaro Oe, un joven que se dedica a recorrer Japón en bicicleta buscando trabajos con los que poder aprender cosas nuevas. En cada uno de ellos se encontrará con una mujer voluptuosa (y normalmente con pezones que parecen chupetes) con las que descubrirá nuevas facetas de las relaciones humanas.

La serie apenas cuenta con seis episodios, pero cada uno de ellos es un descojone tan absoluto que vale la pena verlos varias veces. Lo mejor de esta obra, además de las situaciones comprometidas y los malentendidos propios del género, son las retorcidas fantasías eróticas del protagonista. Especialmente las relacionadas con inodoros. Los diálogos tampoco tienen ningún desperdicio, a pesar del aséptico doblaje al castellano.

2. DNA2 (Veoh)

La mayoría de los mangas de Masazaku Katsura pueden enmarcarse dentro del género ecchi, y todos ellos son bastante recomendables (Video Girl AI, I’‘S…). Yo me decanto por la que me parece su obra más divertida, DNA2. El argumento no podría ser más estrambótico: el futuro sufre un terrible problema de sobre-población debido a la aparición de un super-playboy que deja embarazadas a 100 mujeres, que a su vez darán a luz a otros tantos niños portadores de los mismos gener irresistibles para las mujeres.

Para solucionarlo, los futuros dirigentes del país envían al pasado a una agente especial para neutralizar a ese super-playboy, que resulta ser un tímido joven llamado Yunta Momonari, que no puede evitar echar la pota cada vez que habla con una chica. Sólo por esta genial ocurrencia de Katsura, ya vale la pena leer el manga, un total de cinco volúmenes publicados aquí por Planeta. Los 12 episodios del anime nos han llegado de la mano de Selecta Visión.

3. Kanokon (Veoh)

Lo que empezó siendo una novela de Katsumi Nishino, pronto fue adaptado al manga y el anime. Nos cuenta la historia de Kouta Oyamada, un estudiante de secundaria tímido y retaco que se trasladada desde su escuela en el campo a otra de la gran ciudad. Allí empezará a ser acosado por Chizuru, otra estudiante, mayor que él, con unas mamas king size y bastante poca materia gris. Kouta no tardará en descubrir que Chizuru es una zorra (no malpenséis, en cuanto veais la serie lo entenderéis todo).

Kanokon ofrece todos los guiños propios del ecchi: braguitas que asoman bajo las faldas de las colegialas, caras restregadas entre generosos pectorales y una idealización absoluta del sexo por parte de los personajes. Lo único malo es que los creadores se han pasado con la mojigatería del protagonista, que en ciertas escenas resulta tan meapilas y pavisoso que te entran ganas de soltarle un par de yoyas.

4. Hand Maid May (Tu.tv)

Esta serie de once episodios se centra en la relación entre Kazuya Saotome (el típico prota timidote con las manos llenas de callos… por su incesante afición de construir aparatos electrónicos) y May, una muñeca-robot que un día llega de casualidad a su casa. Vamos, el sueño de todo otaku nipón, tener una muñeca, diminuta eso sí, dispuesta a cumplir lo que le diga, a la que encima hay que recargar la batería por un sitio muy especial.

Junto a la pareja protagonista, hay otros secundarios que ayudan a avivar el interés de la serie, como el estrambótico Kotaro, compañero de clase de Kazuya. La banda sonora también es muy animada, ideal para acompañar el trepidante ritmo de la historia. Al verla, me acordé de Mahoromatic, otra obra similar que también tiene muchos puntos divertidos y fanservice a raudales. En su caso, recomiendo el manga antes que el anime, cuyos 8 tomos han sido publicados en España por Ivrea.

5. Futari Ecchi

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He dejado para el final la obra más peculiar de las cinco. Se trata de un manga que a la vez es un manual de sexo. Los protagonistas son Yura y Makoto, dos jóvenes vírgenes que se casan y empiezan a afrontar su vida sexual en pareja. Con esta premisa, Katsu Eki trata diversos temas relacionados con la sexualidad, apoyado muchas veces con datos de estadísticas oficiales.

Además, y por ello también se conoce a esta obra como Manga Sutra, se incluyen esquemas y dibujos que explican al lector diversas técnicas para mejorar sus relaciones. Uno muy gracioso es el de los tres grandes movimientos sexuales:

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Futari Ecchi es más bien una obra didáctica que un manga de entretenimiento puro y duro. Aún así, puede ser interesante leerlo en plan consultorio de la doctora Ochoa o por el simple hecho de ver las escenas de bombeo intenso que tiene. El manga ha sido publicado en España por Mangaline, con el nombre de Yura y Makoto. También tiene una versión en anime, pero aún no he tenido oportunidad de verla.

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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