Noche de Misterio y Asesinato: desarrollo de ‘Murder at the Juice Joint’

Todos preparados para Murder at the Juice Joint
Este pasado sábado celebramos finalmente la Noche de Misterio y Asesinato en los locos años 20, y la verdad es que fue una fiesta para enmarcar. Superó mis mejores expectativas, y todos los participantes se implicaron más allá de lo que podía llegar a imaginar. Con un grupo de gente así, el resultado tenía que ser perfecto, no quedaba otra.

Varios habíamos quedado para ambientar la casa. Ahí me llevé la primera sorpresa: al decir que íbamos para la casa, nos dijeron “pues ya tenemos casi todo listo”. Llevaban todo el día decorando la casa para la ocasión. Tuvimos la suerte de contar con una casa ideal para el evento, situada frente al paseo marítimo, con un enorme salón. Tiene muchas habitaciones, que para cuando llegamos tenía cartelitos de “Almacén”, “Reservado”, “Despacho”… Incluso en la puerta de los dos baños había una “flapper” y un “dandy”.

Montaje y decoración

El despacho de la propietaria del local se montó en la terraza. Tenía una mesita, dos sillas, una lámpara, libretas, portalápices y hasta una foto de su difunto marido, Louie Marie, hallado muerto recientemente (era una de las subtramas de la historia). A la entrada de la casa había un sillón para el portero y un libro de registro con los nombres de los invitados a la fiesta. Insisto, todo esto fueron ocurrencias de los mismos participantes.

El despacho de Rosie Marie, propietaria de The Juice Joint

El salón había sido despejado, con los sofás en los laterales. Varias lamparas de pié y mesitas estaban distribuidas, con tapetes, cartas, dados y hasta ruletas. Para la cena, toneladas de canapés, patatuelas y demás estarían repartidos por las mesas. En el centro un cartel de “The Juice Joint”, nombre del garito del juego, y en una mesa más grande la barra del bar con todo tipo de bebidas. En los vasos habían escrito los nombres de cada personaje.

Aquí el propio editor, caracterizado con el mafioso Notorious Nick Nemetz Poco más había que preparar, salvo la comida y la música. Conectamos mi portátil a la tele (un plasma de 50 pulgadas) y puse las bandas sonoras de El Golpe y El Gran Gatsby, entre otras. Para que quedara más de época, como salvapantallas puse la imagen de un gramófono. Y a última hora, a alguien se le ocurrió que después del asesinato habría que llamar al detective, así que improvisaron un teléfono de época.

Montamos una rueda de reconocimiento para hacer fotos a los invitados mientras iban llegando, una idea que dan los editores del juego. Y uno de ellos trajo una cámara de fotos tuneada, metida en una caja, con una tela negra por detrás y conectada a un disparador… incluso para simular el flash de magnesio llevaba un recogedor.

Caracterización y actuaciones

Esta fue otra de las grandes sorpresas. El nivel de los disfraces era altísimo, como se puede ver en la foto de cabecera. Pero lo mejor eran los detalles. Las empleadas del bar llevan cartucheras con pistolitas en las ligas. El mafioso del sector sur de la ciudad llevaba una pinza para los billetes con forma de símbolo de dólar. El socio del otro mafioso se dejó bigote y perilla. Y son sólo algunos ejemplos.

Pensaba que les iba a costar más meterse en los personajes, por aquello de que sólo alguno éramos roleros, pero de eso nada. Hubo quien estaba chantajeando a otros antes incluso de que la dueña del local inaugurara la fiesta con su discurso… cosa que supimos gracias a que puse una cámara de vídeo a grabar sin decir nada a nadie. Otra de las sorpresas es que la cantante del local interpretó un tema en directo. Es profesora de música, sabíamos que cantaba, pero vaya numerito que se marcó, todo un lujo.

Desarrollo de la noche

Cada jugador recibió un sobre con instrucciones precisas sobre qué hacer al principio de la fiesta, y diez billetes de pega de 50 dólares para “negociar”. Las instrucciones eran del tipo “habla con Nick y dile que su novia actual es una furcia”, mientras que en la de Nick ponía “si alguien insulta a tu novia, defiéndela por encima de todo”. Todo pensado para organizar follones y conflictos.

Sorprendentemente, la gente pasó de la comida y la bebida y se dedicó a charlar y cumplir sus objetivos, y al poco me estaban avisando de que ya habían realizado sus misiones. Algunos ya tenían sus sospechas, a otros los habían sablado… y llegó el momento cumbre. Las luces se apagaron por completo, se oyó un grito, y uno de los jugadores apareció tumbado en el suelo (no diré quién). Al momento comprobaron que estaba muerto, tomando el pulso y dándole pataditas (sí, en serio, así de cabrones pueden llegar a ser mis colegas).

La silueta del cadáver

Con bastante cuajo, por cierto, se procedió a marcar en el suelo la silueta del cadáver, que esperaba pacientemente y medio muerto pero de risa en el suelo. Después se procedió al levantamiento del cadáver, que más o menos fueron unos cinco centímetros del suelo en el punto más elevado, y arrastrando el culo por el parquet la mayor parte del trayecto. Mientras los asistentes se recomponían del susto, alguien llamó a un detective privado.

Y el que había interpretado al muerto, reapareció como detective, con gabardina, sombrero, tirantes y hasta placa. Entonces se repartió un segundo sobre, en el que había nuevas instrucciones, algunos encontraron pistas clave, y uno descubrió que era el asesino y debía evitar ser descubierto. Comenzó la etapa de investigación, donde unos acusaban a otros, todos parecían tener motivos para matar, y el que más y el que menos tenía secretos que ocultar.

Esto se alargó más, y aunque algunos supieron pronto quién era el culpable, otros estábamos totalmente perdidos. Cada cual llevó a cabo sus pesquisas, sus chantajes y sus concesiones, para reunir información suficiente. Tras un tiempo prudencial, dimos por finalizado el juego y pasamos al recuento.

¡Señor Detective, venga rápido! ¡Se ha cometido un asesinato!

En unas hojitas, cada uno apuntó quién pensaba que era el asesino, cuánto dinero tenía, quién iba mejor vestido y quién había actuado mejor. Una vez recogidas, abrimos el sobre lacrado que tenía la solución del misterio… ¡Oh, vaya, mira quién era! Asesino, explicación de las pruebas y motivaciones para el crimen fueron desvelados.

Finalmente, reparto de certificados a los ganadores y listo, una gran noche, a la que sólo le faltaba la post-fiesta… Eran las dos de la mañana, y entre los jijijí jajajá, los juegos de ruleta con apuestas de chupitos y demás, nos dieron las ocho de la mañana.

En definitiva una gran experiencia, que os recomiendo sinceramente. Como ya dije, en este caso hemos utilizado un juego comercial, que nos ha costado tres euros por persona (materiales y disfraces aparte), que es casi simbólico, pero también los hay gratuitos. Aunque no es reutilizable (ya conoces al asesino), puedes organizar la fiesta para otros amigos. Así que si todo esto os ha dado envidia, ¿a qué esperáis para montar la vuestra?

Al juego en sí, ‘Murder at The Juice Joint’, le vamos a dar cuatro estrellitas post-apocalípticas, porque aunque en sí no tiene demasiada ciencia, puesto en uso funciona a la perfección. Aunque claro, esto depende mucho del grupo de participantes.

FICHA TÉCNICA

Review de Murder at the Juice Joint: cuatro estrellitas post-apocalípticas

  • Título: Murder at the Juice Joint
  • Editorial: Night of Mystery Party Games
  • Idioma: Inglés, con mucha jerga de los años 20
  • Formato: PDF // 55 páginas (muchas de ellas para imprimir múltiples copias), más un documento de 4 páginas para cada personaje
  • Precio: 35 euros

Sitio oficial | Night of Mystery Party Games
En ZonaFandom | Noche de Misterio y Asesinato

Galería de fotos

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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