Mystery Rummy: Jack el Destripador, un juego de cartas sencillo y adictivo

mysteryrummy01.jpg

Además de protagonizar películas, cómics, videojuegos y novelas, Jack el Destripador también tiene su hueco en el campo de los juegos de cartas y tablero. En esta segunda categoría tenemos el ejemplo del ‘Mr. Jack’, un juego ingenioso y con un aspecto gráfico caricaturesco y atractivo, que sin embargo pone las cosas demasiado difíciles para el jugador que encarne al asesino, pues tendrá que sudar la gota gorda para conseguir escapar.

El juego que hoy nos ocupa es de cartas y se basa en la mecánica del Rummy, con algunas modificaciones para aportarle un puntito extra de estrategia. Al igual que en el Rummy, nuestro objetivo será descartarnos todas las cartas, sumarnos los puntos en juego y conseguir que nuestros contrincantes se resten los puntos de las cartas que aún tengan en la mano. El primer jugador en llegar a los 100 puntos, gana.

Una mecánica sencilla

mysteryrummy03.jpg

En ‘Mystery Rummy: Jack el Destripador’ existen dos tipos de cartas. En primer lugar las de Justicia, representadas por un mazo en la esquina superior izquierda. De este tipo de cartas sólo podemos jugar una en cada turno. Dentro de esta categoría, existen cartas de Víctima, Escenario, Sospechoso y Coartada, cada una con sus propias peculiaridades a la hora de jugarlas.

Por otro lado tenemos las cartas de Pruebas, que podremos jugar sólo cuando ya haya sobre la mesa al menos una carta de Víctima, y además deberemos hacerlo en combinaciones de al menos tres cartas del mismo color. Estas pruebas nos van dando puntos, que se doblarán si al final de la mano el sospechoso correspondiente a ellas resulta ser el asesino.

La mecánica de los turnos es sencilla. Empezamos robando una carta del mazo (o bien del Archivo del Caso, o bien de Scotland Yard, que vendrían a ser los descartes). A continuación podemos jugar las cartas que queramos y, finalmente, tendremos que descartar una carta. También tendremos la posibilidad de realizar una votación (sólo una por mano), para que cada jugador escriba en secreto el nombre del sospechoso que considera que será el asesino. Quien acierte, podrá sumarse 10 puntos extra. El asesino será aquel sospechoso cuyas pruebas incriminatorias sumen más puntos al final de cada mano.

Cartas especiales

mysteryrummy02.jpg

En general, la mecánica no difiere excesivamente del Rummy tradicional, si bien hay tres cartas de Justicia que nos permiten plantear nuevas estrategias. El eje sobre el que giran todas es la carta ‘El destripador escapa’, la cual nos permite finalizar inmediatamente la mano (normalmente la mano sólo termina cuando un jugador se queda sin cartas) y apuntarnos 35 puntos. Los demás jugadores sólo podrán sumarse puntos por las cartas de Víctima y Escenario que tengan en juego.

Eso sí, esta carta sólo puede jugarse cuando estén las cinco víctimas sobre la mesa, y aquí es donde entran en juego las otras dos cartas. Tanto con ‘El destripador ataca’ como con ‘El inspector dimite’, podremos forzar la salida de nuevas víctimas (cada carta según un procedimiento concreto), y así tener más posibilidades de ganar la mano. Por supuesto, estas cartas también pueden usarse para cualquier otra estrategia maquinada por nuestras calenturientas mentes, si bien esta viene a ser su función principal.

Conclusión

mysteryrummy04.jpg

Gracias a su sencilla mecánica y a su cuidado aspecto gráfico (con ilustraciones que recuerdan a los grabados del siglo XIX), el juego engancha desde un primer momento. Las partidas son bastante rápidas y gracias a eso los piques aumentan y te puedes tirar la tarde entera pegado a la mesa de juego.

En el aspecto negativo, destacaría que las novedades con respecto al Rummy original tampoco son demasiado notables, así que tampoco es que nos encontremos con un juego especialmente innovador. También he echado en falta más posibilidades de putear a los contrincantes (sí, soy así de puñetero), algo que daría un puntito extra de emoción al juego.

En cualquier caso, lo recomiendo para aquellos que quieran revivir las fechorías del destripador y la investigación correspondiente, así como para quienes no quieran complicarse demasiado la vida con un reglamento monumental y les apetezca divertirse ya desde el momento en que entren en contacto con el juego. Si a ello le sumamos que es algo más barato que los juegos de cartas que solemos encontrar en el catálogo de Edge (cuesta 14,95 euros), sin duda se trata de una muy buena incorporación para vuestra ludoteca.

Etiquetas

Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

Compartir este Artículo en