Munchkin: Parodiando el rol, con cartas

Munchkin: Mata a los monstruos. Roba el tesoro. Apuñala a tus amigos.
‘Entra en la mazmorra. Mata todo lo que te encuentres. Apuñala por la espalda a tus amigos y roba sus cosas. Agarra el tesoro y corre. Admítelo, te encanta’. Así presenta Steve Jackson su ‘Munchkin‘, un juego de cartas que parodia los juegos de rol y al particular tipo de jugador que sólo piensa en acaparar, saquear y avanzar de nivel, que ya presentamos en nuestro glosario. Muchos ya conocéis el juego, pero es otra de esas cosas que ningún fan letal debería andar por la vida sin saber que existe.

En ‘Munchkin’, la misión de cada jugador es que su personaje llegue lo antes posible a nivel 10, para lo que deberá luchar contra monstruos, robar tesoros, equiparse con artefactos mágicos, y poner de su parte para que los personajes de otros jugadores no logren avanzar tan rápido como el suyo. Y como se ve en la misma portada del juego, la coherencia no es algo prioritario: ¿qué hay mejor que una motosierra Orkomatic 6000 para despedazar monstruos?

Cada turno tiene varias fases:

* Abrir la puerta de una patada: El jugador coge una carta ‘Mazmorra’, que pueden ser Monstruo, Maldición o Raza/Clase.

Si te toca un monstruo, debes luchar contra él, y para vencer tu nivel de combate (la suma de tu nivel y el bono de tus armas) debe ser superior al nivel del monstruo más los bonos aplicables. Otros jugadores pueden ayudar al monstruo o ponerte trabas (¡eh, aquí no hay amigos!). Si la cosa pinta mal, puedes pedir ayuda a otros jugadores a cambio de parte del botín, o tratar de huir. Ganar un combate suele suponer subir un nivel y robar un tesoro.

Si te toca una maldición y no tienes protección, el efecto es automático. Uno de esos efectos inmediatos suelen ser los aplausos en el resto de jugadores.

Por último, puede ser una carta de Raza o Clase, que permite modificar al personaje sobre la marcha, recibir bonificaciones o penalizaciones por eso, por raza o clase. El uso en el momento de estas cartas es voluntario.

* Buscarte problemas: Si no te ha tocado un monstruo, pero tienes uno en tu mano al que creas que puedes vencer, puedes jugarlo y luchar, aunque claro, el resto de jugadores sigue pudiendo entorpecer lo que parecía un combate sencillo.

* Saquear la habitación: Si en las fases anteriores has vencido al menos a un monstruo y no has salido por patas, puedes robar cartas de tesoros. Pero si en este turno no has luchado o has huido, toca robar otra carta de mazmorra y guardarla en tu mano.

* Caridad, comercio y soborno: En la última fase, puedes vender los objetos mágicos que hayas conseguido, subiendo un nivel a cambio de 1000 monedas de oro. Si tienes demasiadas cartas en la mano (5 por regla general, 6 si tu raza es ‘enano’), debes repartir las que te sobren con el jugador que menos nivel tenga. Por último, puedes sobornar a otros jugadores para lograr favores en próximos turnos, a cambio de los objetos que tengas en la mesa (por ejemplo, que no te estorben en tu próximo combate).

El juego es humor. Así, podemos enfrentar a nuestros personajes con monstruos como el ‘Pulpodzilla’, que puede cogerte, aplastarte, babearte, y zamparte, o el ‘Troll de la lista de correo’, que no tiene poderes especiales y eso le cabrea mucho. Hay cartas que permiten subir de nivel automáticamente, como ‘Sobornar al Master con comida’. Otras permiten hacerte con los tesoros sin luchar, como ‘He salido a comer, vuelvo en 5 minutos’. Y también hay reglas especiales, como por ejemplo ‘En caso de duda, el dueño del juego tiene la última palabra’, o que el que juegue mientras lleve puesta una camiseta oficial del juego recibe bonificaciones contra los monstruos.

La lista de cartas es larga y creciente, porque decir que este es un juego de cartas no coleccionables no es muy preciso: hay montones de expansiones, secuelas, variaciones y accesorios. En España es Edge Entertainment la que lo está distribuyendo. Por ahora tienen traducidos el pack básico y las expansiones ‘Hacha descomunal’, ‘Pifias clericales’, ‘Qué locura de montura’ y el pack especial de dados para marcar los niveles de los personajes. Los presentaremos mañana, porque son demasiados para comentarlos de una sola vez.

Sitio oficial | Steve Jackson Games, Edge Entertainment

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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