Monster Camp: rol en vivo en un documental

Monster Camp - PosterDe las muchas variantes que hay de RPGs, el rol en vivo es la forma más es extrema. Para el que no sepa de que va el tema, consiste en dejar a un lado los manuales, las hojas de personaje y los dados, echarse al monte (o donde sea) y que cada jugador interprete su propio PJ cual actor de teatro de improvisación. La figura del Master sigue presente, aunque su labor se complica puesto que debe supervisar toda la acción, por lo que suele contar con algún tipo de apoyo por parte de coordinadores. Y Monster Camp es un documental creado por una asociación de amigos, rodado durante una partida de rol en vivo.

En el rol en vivo no hay que darse de espadazos, tan sólo hay que simular, interpretar e improvisar. Las reglas típicas dicen que para tener éxito en una acción (por ejemplo, lanzar un hechizo) hay que tocar al receptor y decirle algo como «hala, te acabo de encasquetar una maldición del recopetín, tu cerebro ahora sólo sirve para jugar al buscaminas». Y el atrezzo es importante: espadas de madera, escudos de cartón, o plátanos simulando pistolas, todo vale si está bien explicado y es aceptado por el Master.

Pero para qué os cuento nada, si tan sólo hay que ver el trailer del documental…

El documental recoge una de las partidas que celebran un fin de semana de cada mes. Pero también incluye entrevistas a los jugadores, los vemos en su vida diaria, y cómo se preparan para interpretar sus personajes. Ha participado en la sección oficial de 30 festivales de cine, y ya lleva dos premios al mejor documental (Cinequest y Roma)

Sí, el rol en vivo tiene una componente de frikez intrínseca bastante curiosa, pero según como se plantee puede ser una experiencia increíble. Una vez organizamos una Jerez basada en Vampiro, en el centro de la ciudad, desde la medianoche. Siempre avisando antes a la policía local, para que no se pongan nerviosos si ven a un tipo con gabardina atacarle el cuello a otro. Recorrer las calles de noche, buscando aliados y huyendo de clanes rivales, en serio, es muy especial.

Vía | Alt1040

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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