Los mejores juegos de Exploración de mazmorras y Aventuras

Viaje a las Tinieblas

Bienvenidos a una nueva entrega de nuestra Enciclopedia Lúdica, un compendio de los conceptos más habituales de los juegos de mesa modernos y sus títulos más recomendables. Hasta el momento os hemos hablado de la mecánica de colocación de trabajadores y la categoría de los juegos cooperativos, retomándolo donde lo dejamos con un género que suele caminar con frecuencia por la frontera que separa los cooperativos de los semi-cooperativos.

Los juegos de mazmorras o exploración de mazmorras (dungeon crawl en inglés) son aventuras en las que personajes controlados por los jugadores exploran, valga la redundancia, una mazmorra o algún otro tipo de escenario con opciones de movimiento claramente delimitadas, enfrentándose a los enemigos que encuentran a su paso mientras consiguen tesoros o alcanzan el objetivo de la misión que los ha llevado hasta allí.

El género nace junto al juego de rol Dungeons & Dragons creado por Gary Gygax y Dave Arneson en 1974 a partir de las ideas del suplemento de reglas de fantasía para el wargame Chainmail de Gygax y Blackmoor, un escenario desarrollado por Arneson que ya nos transportaba a una gigantesca mazmorra repleta de peligros. Gygax vio el potencial del concepto cuando, en una partida, los jugadores se olvidaron del objetivo principal de penetrar en el castillo a través del viejo túnel de escape excavado desde la mazmorra de la fortaleza, y perdieron la noción del tiempo empeñados en recorrer cada pasillo y estancia del subterráneo.

Saltando del rol a los juegos de tablero propiamente dichos, es imposible no mencionar a Stephen Baker y su HeroQuest, lanzando en 1989 por Milton Bradley como una versión destilada Dungeons & Dragons con reglas considerablemente más sencillas, miniaturas y un tablero cuadriculado para representar la acción, y un director de juego (el Malvado Brujo) con menos carga narrativa sobre sus hombros y más participación como jugador activo controlando a los enemigos sobre el escenario.

HeroQuest fue el que más caló en nuestras infancias, pero no fue el primero y tampoco sería el último. Mucho antes, en 1975 el propio Gygax aparece acreditado junto a David R. Megarry y otros tres autores en Dungeon!, un juego que ha sobrevivido hasta nuestros días (la última edición es del año pasado) y que también simulaba algunos aspectos de la exploración de mazmorras. Diez años después y cuatro antes que el juego de Baker, tenemos DungeonQuest (originalmente publicado en noruego como Drakborgen), y avanzando ya a períodos más modernos, cabe destacar también Warhammer Quest (1995), Descent: Viaje a las tinieblas (2005) y la serie de juegos de mesa de Dungeons & Dragons: Castle Ravenloft (2010), Wrath of Ashardalon (2011), The Legend of Drizzt (2011) y Temple of Elemental Evil (previsto para abril de 2015).

Nuestras recomendaciones

Descent

Descent: Viaje a las Tinieblas Segunda Edición (2012)

  • Autores: Daniel Clark, Corey Konieczka, Adam Sadler y Kevin Wilson
  • Ilustración: Varios
  • Editorial: Edge Entertainment
  • Edad: 14+
  • Duración: 120 minutos
  • Jugadores: 2-5
  • Precio: 69,99 euros en Zacatrus!

Con cambios importantes respecto a su primera edición, Descent es para muchos el máximo exponente del género en la actualidad. Sus muchas virtudes incluyen un desarrollo épico muy narrativo con campañas compuestas por múltiples escenarios relacionados entre si; dar al jugador enemigo, el Señor Supremo, una misión enfrentada a la del resto de jugadores, para que ambos bandos compitan por la victoria; y un sistema de experiencia para que tanto los héroes como el Señor Supremo, mejoren sus habilidades progresivamente. Por contra, y frente al original, la exploración se ha visto sustituida más bien por una carrera entre ambos bandos.
Si os gusta, os alegrará saber que cuenta con infinidad de expansiones que multiplican su vida (reconozcámoslo, más allá del tiempo que en realidad tenemos la mayoría de nosotros) y si os llama la atención pero preferiríais un trasfondo futurista en lugar de medieval, atentos, este segundo trimestre saldrá en español Star Wars: Asalto Imperial, una reimplementación del juego en el universo de George Lucas Disney.

Arcadia Quest

Arcadia Quest (2014)

  • Autores: Thiago Aranha, Guilherme Goulart, Eric M. Lang y Fred Perret
  • Ilustración: Andrea Cofrancesco y Mathieu Harlaut
  • Editorial: Edge Entertainment
  • Edad: 13+
  • Duración: 60 minutos
  • Jugadores: 2-4
  • Precio: 81 euros en Zacatrus!

Uno de los mejores juegos del año pasado y uno al que definitivamente le debemos una reseña en profundidad. Cada jugador controla un grupo de tres héroes decididos a ser los primeros en salvar la ciudad de las garras del vampiro Lord Colmilo. Trepidante, divertido y con algunas ideas muy atractivas como los combos que se crean entre los distintos héroes, cada uno con su propia habilidad especial, y las cartas de equipo que vamos consiguiendo en cada partida, Arcadia Quest nos plantea una confrontación directa no solo frente el entorno sino también contra todos los demás jugadores.

Super Fantasy

Super Fantasy: El Ataque de los Morrofeos (2013)

  • Autor: Marco Valtriani
  • Ilustración: Guido Favaro
  • Editorial: Asylum Games
  • Edad: 8+
  • Duración: 90 minutos
  • Jugadores: 1-6
  • Precio: 35,95 euros en Zacatrus!

Sus ilustraciones no son nada del otro mundo (incluso dentro de la estética cartoon de las mismas) y no tiene ni una sola miniatura (sino cartones sobre peanas de plástico), pero nada de eso importa lo más mínimo en realidad. Super Fantasy es un juego de reglas tan sencillas como originales, un hack’n’slash que no te deja respiro con multitud de variantes que te permiten disfrutar de él en solitario, cooperativo, todos contra uno (Señor de los Feos) y versus por equipos (Arena).

Ratones y Magia

Mice and Mystics (2012)

  • Autor: Jerry Hawthorne
  • Ilustración: John Ariosa y Dave Richards
  • Editorial: Ediciones MasQueOca
  • Edad: 7+
  • Duración: 120 minutos
  • Jugadores: 1-4
  • Precio: 67,45 euros en Más que Oca

Cuando una sibilina hechicera logra adueñarse del castillo, los últimos súbditos leales al rey se ven obligados a renunciar a su forma humana para escapar de la celda en la que esperan la muerte. ¡Ahora son ratones! Y el castillo acaba de convertirse en un reto a otra escala, donde cucarachas y ratas acechan en cada esquina… ¿Habéis escuchado ese sonido de cascabel que viene de la cocina? Mice and Mystics (De Ratones y Magia) es un cuento de hadas interactivo realmente bien escrito perfecto para disfrutar en familia. No es perfecto, y quizás carece de la profundidad estratégica de otros títulos de la lista, pero desde luego nadie podrá negar su extraordinario apartado artístico y la entrañable historia de amistad y lealtad que nos ofrece.

Mage Knight

Mage Knight (2011)

  • Autor: Vlaada Chvátil
  • Ilustración: J. Lonnee, Chris Raimo y Milan Vavroň
  • Editorial: WizKids Games
  • Edad: 14+
  • Duración: 150 minutos
  • Jugadores: 1-4
  • Precio: 89,05 euros en Amazon.es

Con Mage Knight estamos haciendo un poco de trampa, pero solo un poco. No es un juego de exploración de mazmorras al uso sino un juego de aventuras con una escala mayor en la que cada casilla representa una localización (un poblado, un castillo, unas ruinas o una guarida de criaturas entre otras). Salvando ese detalle, este MONSTRUO de juego (en negritas y con mayúsculas) logra transmitirnos como pocos esas sensaciones roleras tan deseables en el género, y lo hace a través de un enfoque distinto, más centrado en la construcción de mazo y la gestión de nuestras cartas para movernos, reclutar seguidores y combatir. Si sientes que una sola mazmorra se te queda corta y quieres tener la oportunidad de explorar un mundo más grande para conquistar ciudades, enfrentarte a poderosos dragones o reducir monasterios a montones de cenizas (si te van esas cosas), este es tu juego. Desafortunadamente no está editado en español, aunque contamos con unas estupendas traducciones de sus libros de reglas y escenarios.

Shadows of Brimstone

Shadows of Brimstone (2014)

  • Autor: Jason C. Hill
  • Ilustración: Gael Goumon, Jack Scott Hill y Tomasz Jedruszek
  • Editorial: Flying Frog Productions
  • Edad: 12+
  • Duración: 120 minutos
  • Jugadores: 1-4
  • Precio: 95 euros en Amazon.es

En Fancueva somos muy fans de los crossover, y menuda idea la de cruzar el lejano oeste americano con los horrores indescriptibles propios de los Mitos de Cthulhu. Brillante. Shadows of Brimstone es una de las incorporaciones más recientes a los juegos de exploración de mazmorras minas abandonadas, y una bastante destacable que puede convivir muy bien junto a otras entradas de la lista. Entre sus elementos diferenciadores, más allá de la ambientación, tenemos la generación aleatoria del mapa conforme avanzamos por él, un sistema de campaña con viajes entre aventuras y visitas a ciudades fronterizas donde los jugadores pueden mejorar las habilidades de sus personajes, y dos cajas básicas, “City of the Ancients” y “Swamps of Death”, para que escojáis la que más os guste.
No todo es perfecto. Las miniaturas requieren montaje y no tienen la calidad que nos gustaría, y además, el juego está en inglés y no hay la más mínima esperanza de que sea editado en nuestro idioma. Suerte que los chicos de DarkStone están haciendo un excelente trabajo traduciéndolo todo, desde el manual hasta la última carta.

Mansiones de la Locura

Las Mansiones de la Locura (2011)

  • Autor: Corey Konieczka
  • Ilustración: Christopher Burdett, Anders Finér y Henning Ludvigsen
  • Editorial: Edge Entertainment
  • Edad: 13+
  • Duración: 120 minutos
  • Jugadores: 2-5
  • Precio: 71,95 euros en Zacatrus!

Siguiendo por la senda de Cthulhu, solo que esta vez sin tapujos, totalmente fiel a la mitología de H.P. Lovecraft y obras derivadas como el juego de rol, encontramos este juego de misterio, locura y terror macabro con expansiones como para aburrirte; todas ellas editadas en nuestro país (bueno, todas menos una, “The Laboratory”). Historias trepidantes que obligan a los investigadores a buscar respuestas en una siniestra mansión donde el Guardián, el jugador que controla a las fuerzas malignas, les espera con una mueca torcida. La distribución de las habitaciones en las diferentes misiones unida al sistema de movimiento son algo lineales, pero la atmósfera es difícil de superar. ¡Ah! Otra cosa. Más que miniaturas, ¡este juego tiene “giganturas”! Molan.

Level 7 Omega

Level 7: Omega Protocol (2013)

  • Autor: Will Schoonover
  • Ilustración: No acreditado
  • Editorial: Privateer Press
  • Edad: 14+
  • Duración: 60 minutos
  • Jugadores: 2-6
  • Precio: 82,42 euros en Amazon.es

Junto a Descent Segunda Edición, uno de los pocos semi-cooperativos en el que llevar a los malos no solo es divertido sino que también supone un reto interesante con decisiones estratégicas en cada momento. A su favor tenemos también el sistema de adrenalina, generada por los héroes (fuerzas especiales en un complejo infestado de aliens) con cada acción que realizan y consumida por el Overlord para sacar más enemigos, activarlos o realizar diferentes tretas. Es decir, que el jugador antagonista puede reaccionar con una fuerza relativa a lo que hagan los marines; un gran mecanismo que mantiene las partidas muy equilibradas. En inglés, pero nuevamente gracias a los fans, con reglas y misiones en castellano. Si sois fans de la saga de ordenador de X-COM, es un must buy.

Dungeonquest

DungeonQuest edición revisada (2014)

  • Autor: Jakob Bonds
  • Ilustración: Varios
  • Editorial: Edge Entertainment
  • Edad: 14+
  • Duración: 60 minutos
  • Jugadores: 1-4
  • Precio: 53,95 euros en Zacatrus!

Cambiando un poco de tercio tenemos este juego, de exploración de mazmorra, sí, pero uno en el que cada jugador tan solo mira por su bolsa y la esperanza de vida es despiadadamente baja. DungeonQuest nos propone el equivalente medieval del atraco a un banco: entra, consigue el botín y sal corriendo… si puedes. Aquel que logre sobrevivir y escape con mayores riquezas será el ganador de la partida. Ni se os ocurra acercaros a él si os molesta el azar. Esto es un push your luck en toda regla en el que tientas a la suerte con cada paso y cada trampa o monstruo es una condena de muerte en potencia. Sí, tanto como para morir en el primer turno, pero es parte de su encanto y lo que lo hace más emocionante.
La edición revisada pule detalles del juego como el combate e introduce una variante de exploración de “luz de antorchas” que hace que tan solo veamos la sala en la que nos encontramos y las que tenemos inmediatamente frente a nosotros y detrás nuestra.

Dungeon Fighter

Dungeon Fighter (2011)

  • Autores: Aureliano Buonfino, Lorenzo Silva y Lorenzo Tucci Sorrentino
  • Ilustración: Giulia Ghigini
  • Editorial: Heidelberger Spieleverlag
  • Edad: 14+
  • Duración: 45 minutos
  • Jugadores: 1-6
  • Precio: 43,52 euros en Amazon.es

Y para terminar de relajar los ánimos, Dungeon Fighter, probablemente el último juego que los más veteranos esperarían encontrar en esta lista, pero uno que me ha parecido interesante incluir por lo original y disparatado de su propuesta. Como en el también alocado Munchkin o Pathfinder (este, totalmente serio y un juegazo además, pero que ya recomendados la otra semana al hablar de los juegos cooperativos), estamos ante la deconstrucción máxima de la exploración de mazmorras: matar monstruos y robar tesoros. Aquí no exploramos un tablero, sino una torre con cartas de enemigos cada vez más poderosos. Pero el giro de tuerca es otro… ¿qué pensaríais de mi si os digo que el tablero es una diana y la dificultad de los enemigos viene medida en las posturas que nos obligan a adoptar para lanzar los dados sobre ella? Nada bueno, seguro. Pues imaginadme lanzando un dado saltando sobre una pierda con los ojos cerrados… o utilizando poderosas armas que, por otro lado, me obligan a colocar una carta como si fuese un muro y hacer rebotar el dado para que salte por encima. Una locura, ¿verdad? Exacto.
No está editado en nuestro idioma, pero tampoco es que haga falta teniendo las reglas traducidas. Yo lo tengo en alemán y es casi más gracioso. 😉

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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