Los Hombres lobo de Castronegro

En no pocas ocasiones, tras una comida o cena con amigos, surge la pregunta de “¿y si jugamos un juego de mesa?”, pero se ve saboteada por los que no quieren aprender reglas, han tomado una copa de más, o simplemente no quieren pensar en un ambiente distendido. Para esas ocasiones existe un género denominado “party games”, que se caracterizan por su corta duración, alta rejugabilidad y risas garantizadas. Y uno de los mejores, es, sin duda alguna, Los Hombres Lobo de Castronegro.

Pongámonos en situación: una pequeña aldea perdida en la montaña. Pero esa aldea esconde un terrible secreto: hay hombres lobo entre ellos y todas las noches un habitante es asesinado. Como no podía ser de otra manera, una situación así sólo se arregla con horcas y antorchas, así que todas las mañanas los lugareños linchan a quien creen sospechoso del asesinato, aunque las más de las veces acaban asesinando a un inocente, cegados por la ira.

pic1131929_lg

La premisa no puede ser más sencilla y ese es el acierto de Los Hombres Lobo de Castronegro: cada jugador será bien un hombre lobo o un campesino, más un jugador que hará de árbitro. Los jugadores, como es evidente, están obligados a guardar su identidad en secreto y públicamente todos negarán ser licántropos, si no quieren acabar colgando de una cuerda o ardiendo en la plaza pública.

El juego se divide en un número indefinido de rondas, y así será hasta que los aldeanos cacen al último hombre lobo o no queden aldeanos. Cada ronda comienza con el árbitro anunciando la caída de la noche, momento en el cual los jugadores cierran los ojos, para a continuación anunciar la aparición de los hombres lobo. Aquí los jugadores cuyo papel es el mencionado abren los ojos y, por gestos, se ponen de acuerdo para señalar a su víctima, tras lo cual cerrarán los ojos de nuevo.

El árbitro anuncia la llegada del día y todos abren los ojos y descubren que el jugador señalado, que es anunciado por el árbitro ha sido asesinado. Y a partir de aquí, que se desate la tragedia. Los jugadores habrán de negociar para decidir quién es ajusticiado y el juego de “tú me acusaste antes y yo te acuso ahora” hace girar la rueda. Voces, risas, cruces de insultos, para acabar, al final, con un pobre en manos de la turba. El elegido muestra su carta, dando lugar al regocijo si era un licántropo y acercando la victoria de éstos si era un pobre campesino. Y vuelta a empezar.

Así de simple y efectivo es Los Hombres Lobo de Castronegro, un juego imprescindible tras una cena distendida con una decena de amigos. El número de licántropos dependerá del número de jugadores y es posible incluir personajes con habilidades especiales en la mezcla, pero todo ello sólo ayuda a asentar la experiencia como algo realmente divertido alrededor de la mesa.

Pequeño (es una baraja de cartas), sencillo de explicar y divertido a rabiar, hacen de Los Hombres Lobo de Castronegro un imprescindible en las situaciones sociales adecuadas. No lo duden y láncense, pero tengan cuidado, que hoy hay luna llena y se oyen ruidos en el bosque.

Etiquetas

DR @

Compartir este Artículo en

1 Comentario

  1. Es un juego que es divertido al principio pero por mi parte le acabé cogiendo manía. Al final es solo gritarse y acusarse sin fundamento ninguno y sólo el azar o en todo caso la cara de póquer te permite ganar.
    Con las expansiones que añaden más personajes ya se puede hacer algo, un personaje que puede entornar los ojos, otro que puede mirar alguna carta… Al menos con eso ya tienes algo con lo que acusar con una base.

    Por supuesto es mi opinión, pero antes que este juego prefiero La Resistencia, de mecánica similar, pero no se eliminan a los jugadores que mueren y al menos tienes una premisa inicial con la que poder acusar y hacer cábalas con algo de lógica. El problema es que es solo hasta 10

Deja un Comentario