‘La Búsqueda del Anillo’, sombras negras en la noche gris

La Búsqueda del Anillo. Caja

‘La Búsqueda del Anillo’ es el fruto de la alianza de Marco Maggi y Francesco Nepitello, autores de los dos títulos de referencia entre los juegos de mesa basados en la obra de Tolkien, ‘Guerra del Anillo’ (2012) y ‘La Batalla de los Cinco’ Ejércitos (2014), con Gabriele Mari, autor de ‘Sombras sobre Londres’ (2012), para muchos, uno de los mejores juegos de deducción y movimiento oculto (con permiso del también notable ‘La Furia de Drácula’).

Uno de los jugadores se pondrá en la piel de Frodo Bolsón tratando de pasar desapercibido en su camino desde Hobbiton a Rivendel, mientras que de uno a cuatro jugadores controlarán a los Espectros del Anillo, los Nazgûl, decididos a localizarlo y corromperlo sin cuartel. Como veis, ya de partida, una inesperada vuelta de tuerca para los que estábamos habituados a encarnar a investigadores de Scotland Yard frente a Jack el Destripador o a cazadores de vampiros tras lo pasos del señor de la noche.

Tres es compañía

‘La Búsqueda del Anillo’ se divide en dos partes con algunas variaciones de reglas y componentes específicos para cada una de ellas, empezando, pero no limitándose, al tablero de doble cara. La primera comprende el trayecto de los hobbits hasta Bree, con el jugador que controla al portador del Anillo moviéndose en secreto anotando cada paso en su ruta detrás de una pantalla.

En la segunda, Frodo abandona Bree y se dirige a Rivendel guiado por Trancos a través de una carta que determina su movimiento de forma automática, y su jugador pasará a dirigir los pasos de Gandalf. El Mago Gris tendrá que proteger el Anillo, con su jugador moviéndose de nuevo en secreto, pero ahora, haciendo acto de aparición en momentos puntuales para expulsar a los espectros que se acerquen demasiado al camino de Frodo, o despistarlos para hacerles creer que eso es justo lo que acaba de suceder.

La Búsqueda del Anillo. Tablero de juego

La Búsqueda del Anillo. Jinetes oscuros

Aunque son juegos totalmente diferentes, si tienes un ejemplar de ‘Guerra del anillo’ puedes combinarlo con ‘La Búsqueda del Anillo’ para recrear la saga completa desde Bolsón Cerrado hasta el Monte del Destino, influyendo el resultado del juego que aquí nos ocupa en el comienzo del siguiente.

Los jugadores del lado de los jinetes negros no experimentan tanto cambio, aunque en la segunda mitad uno de ellos podrá pasar a controlar al Señor de los Nazgûl, el mismísimo Rey Brujo de Angmar, más poderoso, y peligroso, a todos los efectos. En ambas partes sin embargo su tarea será la misma: cercar los pasos del Portador del Anillo, indagar en las localizaciones más probables, y corromperlo si dan con él antes de que vuelva a escabullirse.

Para ello, contarán con dos herramientas a su disposición: los dados de acción que recuerdan a los de ‘Guerra del Anillo’, y las cartas de brujería. Los primeros se comparten entre todos los Espectros, y determinan las acciones que podrán realizar en su turno, mientras que las cartas son personales, limitadas a un máximo de cinco por jugador, y en la gestión de sus poderosos efectos se encuentra buena parte de la gracia de encontrarse a este otro lado de la mesa.

Si Frodo llega a Rivendel, su jugador gana. Si resulta corrompido antes de que esto ocurra, ganan sus rivales.

Dentro de la caja

Huyendo hacia el vado

‘La Búsqueda del Anillo’ es una meritoria incorporación al subgénero de los juegos de movimiento oculto y deducción

La mayor virtud sin duda de este título es lo temático que resulta, con localizaciones como el Bosque Viejo, la Cima de los Vientos o el Puente del Mitheithel salpicando un tablero que tan solo traerá buenos recuerdos a los amantes de las novelas de Tolkien. Samsagaz Gamyi, Peregrin Tuk, Meriadoc Brandigamo además del ya mencionado Aragorn también jugarán su papel como parte de la Compañía, y en las cartas de aliado incluso encontraremos a un tal Tom Bombadil.

Los jugadores del lado de Sauron también reciben su ración de cromo a través de las cartas de brujería, con “caras” conocidas como los Tumularios dando sabor a sus efectos puramente mecánicos.

La Búsqueda del Anillo. Pantalla del Portador del Anillo

La Búsqueda del Anillo. Cartas

En el lado opuesto, su mayor defecto probablemente lo encontramos en lo que a la duración se refiere. Ateniéndonos al reglamento, cada una de las dos partes del juego está pensada para disfrutarse en una sesión independiente de alrededor de 90 minutos, incluyendo un sistema de guardado para esa necesaria pausa intermedia.

El problema es que esta fractura en dos tiene más pinta de ser un remedo fruto de lo complicado de convencer a 5 jugadores para que se sienten alrededor de una mesa a repetir básicamente lo mismo durante tres horas, que algo que de verdad quieras hacer en un juego donde el ganador no se determina hasta la segunda partida. Vale, un Portador del Anillo extremadamente torpe puede verse corrompido en la primera parte, y todo terminaría ahí, pero en la mayoría de casos esto no sucederá, y los jugadores Nâzgul dedicarán la primera partida precisamente a ponerse en una buena situación de cara a la segunda.

Otro tirón de orejas va a un reglamento que dedica unas interminables 40 páginas a explicar con pelos y señales algo que podría haberse resumido en la cuarta parte; menos si no es tu primer juego de deducción, pero con la ayuda de algún video de explicación podrás sobrevolar sobre él de una forma más liviana sin temor a perderte nada importante.

Un viaje de ida

La Búsqueda del Anillo. Nâzgul

Que estas notas finales no os desanimen. ‘La Búsqueda del Anillo’ es una meritoria incorporación al subgénero de los juegos de movimiento oculto y deducción que considero imprescindible para los amantes de ‘El Señor de los Anillos’. Si te las ingenias para jugarlo con el mismo grupo unas cuantas veces probablemente podréis reducir la duración de cada parte hasta la hora, y entonces, moviéndonos en el marco de las dos horas totales, podréis disfrutarlo de una sentada sin que la tensión se diluya lo más mínimo.

Para aquellos que prefieran una aproximación más pura a la mecánica sobre la que este título construye todo lo demás, ‘Sombras sobre Londres’ (editado también en nuestro país por Devir) sigue siendo, al menos en mi opinión, el referente.

tashkalarbox

La Búsqueda del Anillo (2018)

  • Autores: Marco Maggi, Gabriele Mari y Francesco Nepitello
  • Ilustración: John Howe y Francesco Mattioli
  • Editorial: Ares / Devir
  • Edad: 14+
  • Duración: 90-180 minutos
  • Jugadores: 2-5
  • Precio: 40,50 euros en Zacatrus!

Sitio oficial Hunt for the Ring

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Miguel Michán @miguelmichan

He visto más películas de ciencia ficción y terror de las que mis padres deberían haber permitido. He pasado noches en vela encarnando a un poderoso mago neutral malvado. He llorado con algún que otro juego de Square. Y hasta llegué a convertir mi pasión por el manganime y la cultura japonesa en una forma de ganarme la vida cuando, en Noviembre de 2000, creé Shirase, una revista especializada que dirigí durante tres años mientras colaboraba en las revistas Dokan y Minami. Así que sí, puede decirse que llevo con orgullo eso de ser un friki como la copa de un pino. ¡A mucha honra!

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