Jugando sin miniaturas a Dungeons&Dragons 4ª Edición

Miniatura de Tiamat, Diosa Dragón

Uno de los aspectos que más se le ha criticado a las ediciones 3ª y, especialmente, 4ª de Dungeons&Dragons es la importancia que se da en el combate al uso de miniaturas. Muchos han visto esto como un guiño a los MMORPG, y otros (yo incluido) como una forma más de exprimir las cuentas corrientes de los jugadores.

No son pocos los que están a gusto con las nuevas reglas de la última edición, salvo en el aspecto de las miniaturas. No sólo por el coste de adquirirlas, que a unas malas puedes imprimir ilustraciones y montarlas en peanas, sino también por el engorro de tener que dedicar espacio en la mesa para el campo de batalla. ¿Pero y si no queremos jugar con miniaturas, qué? Hay una solución…

Os presentamos un boceto en desarrollo de un sistema alternativo de combate para D&D 4ª Edición, que introduciendo unos conceptos simples, permite resolver combates y encuentros sin tener que plantear el campo de batalla. Y todo manteniendo compatibilidad con las características de criaturas y personajes de D&D, claro.

El esquema se centra en el concepto de ‘ataques‘ (engagement), que comprende un conjunto de personajes que entablan un combate. Dentro de estos ‘ataques’ se producen los combates cuerpo a cuerpo, mientras que los movimientos se producen en zonas llamadas ‘a distancia‘ (at large), donde están los personajes que no entablan combate, pero no se han retirado del combate, ‘aparte‘ (at remove), donde están los que no entablan combate cuerpo a cuerpo (aunque sí pueden atacar con proyectiles), y ‘muy aparte‘ (at far remove), para personajes que se alejan todo lo posible del combate. Los ataque de oportunidad se producen cuando alguien abandona un ‘ataque’ para pasar a ‘a largo alcance’. De esta forma, las referencias a distancias se abstraen.

La capacidad de movimiento pasa a ser un valor que se va gastando, bien para ganar ventaja en combate, defenderse o realizar una maniobra beneficiosa. Quizás este sea el punto que necesita más pulido, pues la conversión de un formato a otro no es simple.

El combate con proyectiles es bastante abstracto, con el rango de alcance menos definido. Hay tres grupos de armas de largo alcance, y según su rango, permiten hacer ataques entre zonas más alejadas (las armas de más largo alcance permiten ataques entre personajes en ‘ataque’ y en ‘muy aparte’).

Como se puede ver en el documento, aún queda trabajo por delante para que este sistema pueda utilizarse con comodidad. Por cierto, sé que encontré el enlace en la sección de noticias de una editorial, pero recuerdo en cuál, así que no puedo poner el «vía».

Sitio oficial | Sally Fourth

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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