Homoludicus donará una parte de todos su juegos a Ayudar Jugando [TdN09]

Ubongo, de Homoludicus Durante la conversación que mantuve con Pol Cors, de Homoludicus, en las jornadas Tierra de Nadie, me confirmó que a partir de ahora un porcentaje de los beneficios de cada juego irá destinada a la asociación benéfica Ayudar Jugando, cuyo logotipo aparecerá en las cajas de los juegos.

Ya os presentamos Ayudar Jugando a principios de año, cuando hablamos de Epifanía. En aquel caso, la editorial NoSoloRol donó los derechos de esta aventura autojugable a dicha asociación, que organiza eventos lúdicos benéficos, y ayuda a niños desfavorecidos con lo recaudado, tanto económicamente como con juguetes.

Con esta medida, Homoludicos formaliza su apoyo a esta asociación, puesto que aunque hasta ahora venía realizando donaciones, con la nueva medida cada comprador sabe que una parte de su compra va destinada a un gran fin. Desde luego, una idea estupenda que bien podrían copiar otras editoriales.

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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