El Boston Herald alimenta la leyenda negra de los juegos de rol

Masacre en Alabama: Amy Bishop detenida El pasado 12 de Febrero, la doctora Amy Bishop decidió que la forma más lógica de protesta por no haber conseguido una plaza de titular era la de matar a balazos a tres de sus compañeros en el departamento de biología de la Universidad de Alabama. Para el Boston Harald, era crucial recalcar que Amy jugaba a “Dungeons”.

En otro de tantos artículos a los que por desgracia estamos acostumbrados a ver, la “periodista” Laurel J. Sweet decide que un dato clave a destacar de la personalidad de esta desquiciada es que tanto ella como su marido amaban ‘Dungeons&Dragons’. Para completar la falacia añade otro dato que le parece importante: que otro colgado que hace 10 años se lió a tiros con compañeros de trabajo, también jugaba al rol.

Las insensateces del artículo no acaban ahí. El último párrafo es un compendio de afirmaciones sin fundamento, que sin relación alguna con los hechos, trata de que a los ojos del necio (como la propia Sweet) parezcan una conclusión lógica:

El popular juego de rol de fantasía ha tenido una larga historia de controversia, que ha levantado objeciones por sus elementos violentos y demoníacos. Algunos expertos han citado los trasfondos de D&D de gente que ha estado posteriormente involucrada en crímenes violentos, mientras que otros afirman que tan sólo es un juego.

Pero claro, a Sweet, que debe tener una vida bastante aburrida, con una imaginación en estado de coma, no se le ha ocurrido indicar que tanto la doctora Bishop como el otro homicida de hace 10 años tenían otras cosas en común: posesión de armas de fuego, algún tipo de trastorno mental, beber leche, vestir ropas en público, tener compañeros de trabajo, o vivir en los Estados Unidos. Algunas de esas similitudes tienen más peso, pienso yo. Tampoco comenta que justo antes de ir a la facultad, Amy Bishop fue a hacer prácticas de tiro.

Es curioso que no cite a otros homicidas similares más famosos, como los de la matanza de Columbine. Claro que aquellos jugaban a los bolos, no al rol. Un momento, a lo mejor los bolos incitan a la violencia, como el rol, ¿a qué esperamos para denunciar los efectos negativos de los bolos? Aunque ahora que lo pienso, estos también coleccionaban armas de fuego… ¿será eso más importante?

Evacuación durante la masacre de Columbine

La ignorancia no me vale como excusa o atenuante, porque la redacción de este artículo tiene la intención clara de desprestigiar el rol. Ante todo, porque intenta aparentar que hay una correlación entre esta forma de ocio y los homicidios en masa, y que esa presunta correlación implica una causalidad.

Si pruebo a beberme un litro de ron-cola con hielo, otro de vodka-limón con hielo y uno de whisky con hielo, en los tres experimentos acabaré borracho. Hay una correlación en estos experimentos: en todos los casos las bebidas tenían hielo. ¿Puedo deducir por tanto que la culpa de mi cogorza es por el hielo? Quizás haya otra correlación más importante que no esté mencionado, ¿no?

Cualquiera con una mínima formación científica, o si me apuras, estadística, sabe que la existencia de una correlación no quiere decir que esa sea la causa de un fenómeno. Pero lo peor es que aquí ni siquiera existe esa supuesta correlación.

Tan sólo hay que ver la lista de masacres en colegios, institutos y universidades de Estados Unidos y hacer un mínimo análisis. Para empezar, los 18 ataques en colegios, 22 en institutos y 16 en universidades registrados en ese país antes de 1970 no pueden achacarse a los juegos de rol, porque aún no existían. El hecho de que se hayan llevado a cabo este tipo de actos antes de que se inventara la afición al rol automáticamente la descartan como causa.

¿Pero pueden afirmarse que los juegos de rol han fomentado este tipo de desgracias? Pues tampoco parece haber una correlación… ¿qué son dos casos, los que usa la “periodista” para poner a los juegos de rol como culpables, comparados con los ataques con armas de fuego posteriores a 1970, si han sido 19 en colegios, 131 en institutos y 56 en universidades?

Por cosas como esta, un periodista serio debería emitir una disculpa pública y poner su cargo en manos de sus superiores. Un ex-colaborador del Boston Herald afirma en los comentarios de la “noticia”:

Me llamo John Ruch. Escribí para el Herald durante años como freelance, tiempo durante el cual jugué a D&D de forma regular, y lo sigo haciendo.
Este artículo es el tipo exacto de “investigación” odiosa, incompetente, fraudulenta, perezosa e incorrecta que me convenció para dejar de estar asociado al Herald.

No es la única noticia estúpida relacionada con el rol surgida durante esta semana. Una corte federal de apelaciones ha ratificado la prohibición de que los reclusos de prisiones de Wisconsin tengan acceso a juegos de rol, porque los funcionarios de prisiones han reiterado que temen que el juego “fomente las conductas de hostilidad, violencia y deseos de fuga”. Es decir, no fomentemos que nuestros presos usen su imaginación, porque es posible que se les ocurran cosas.

Sobra decir que la buena de Laurel no se le olvida comentar lo de Wisconsin en su reportaje.

La comunidad rolera americana está cargando en masa contra ella y su “reportaje”, Monte J. Cook el primero, a través del cual conocí la existencia de todo este despropósito. Ya está bien, hombre, ya está bien de tanta estupidez y mala fe…

Vía | Twitter de Monte J. Cook, Ficha de Monte Cook en ZonaFandom

Sitio oficial | Artículo de Laurel J. Sweet en el Boston Herald

Imagen | Flickr de Nevada Tumbleweed

Más información | The Phoenix (crítica al artículo), Lista de incidentes violentos en centros educativos

En ZonaFandom | Los Juegos de Rol: ¿Qué son y por qué apasionan?, Los juegos de rol como herramienta de integración social

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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