El Asesino de Thomas Fell: Una aventura gratuita para El Rastro de Cthulhu

El Rastro de Cthulhu

El Rastro de Cthulhu es uno de los juegos de rol de los que más se ha estado hablando este año. Gracias al sistema de juego Gumshoe, le daba un nuevo énfasis al factor investigación, manteniendo la ambientación ominosa y tentacular lovecraftiana.

Edge Entertainment acaba de poner a disposición de todo aquel que quiera un módulo gratuito en PDF para el juego: «El Asesino de Thomas Fell«. Planteada como una aventura introductoria, permite montar en pocos minutos una partida de este interesante juego sin tener que ponerte a crear personajes para la primera sesión.

Tras la desaparición de un conocido, el grupo comenzará una investigación que les llevará por un camino que jamás habrían imaginado. No se descarta el hallazgo de grimorios malditos, criaturas de horror cósmico y pérdidas varias de cordura…

Sitio oficial | Edge Entertainment

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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