‘Age of Muskeets I: Tomb for an Empire’: wargame de la Guerra de Independencia [TdN09]

Escenario de Tomb for an Empire
‘Tumba de un imperio’ es un wargame creado en España que pude probar por encima en las jornadas Tierra de Nadie. El que su título original sea en inglés puede inducir a engaño. La joven editorial lúdica sevillana Bellica Third Generation optó por crearlo directamente en inglés y atacar el principal mercado de estos juegos, el americano.

‘Tomb for an Empire’ es, en realidad, el primer volumen de una serie de juegos, ‘Age of Muskets’, y cubre la Guerra de Independencia española, entre 1808 y 1814. Permite jugar la guerra entera, con todas sus batallas repartidas por todo el territorio de la Península Ibérica, o jugar partidas cortas representando batallas históricas, a modo de partidas prediseñadas.

La idea es que posteriores entregas mantengan el núcleo principal de reglas, y se añadan algunas específicas para cada juego de la serie. La mecánica es bastante simple, fácil de pillar, perfecta para novatos, lo que es un grado importante si además consideramos que los libretos de los wargames suelen ser bastante densos.

En cuanto a estrategia poco os puedo contar, porque a lo máximo que pude jugar fue a un escenario de batalla, pero según pude comentar con el autor, Francisco Ronco, tiene más peso la logística, el mando y la maniobra, y que arriesgarse a un encuentro en el campo de batalla puede ser muy arriesgado, por fuerte que sea tu ejército.

Cajas de Tomb of an Empire

En el mapa está representada la geografía de la península, y en ella aparecen marcados los puntos donde se llevaron a cabo históricas batallas entre las tropas españolas y las francesas. Cuando dos ejércitos se encuentran en una de estas localizaciones, tiene lugar una batalla, que se representa en un tablero aparte, genérico, que se adereza con fichas que indican la topografía (colinas, ríos, etc).

Los ejércitos se dividen en unidades. Para representar el grueso de una unidad, se apilan indicadores numéricos, y se coloca sobre ellas el tipo de tropa, o el mando que dirige la unidad. En esa ficha aparecen sus principales caracerísticas. Al no ver al completo el número exacto de tropas, sirve para simular la «niebla de guerra», el desconocimiento real de la gravedad de la amenaza.

El mapa tiene 70x100cm. Tiene buena calidad gráfica, pero el gramaje del papel es claramente mejorable. Cada centímetro representa 12.5km. Puedes jugar la guerra entera, desde Julio de 1808 hasta Abril de 1814, empezar en una etapa intermedia o, como ya he comentado, alguna batalla en concreta, en cuyo caso un libreto te indica las tropas que han de utilizarse para ajustarse a la situación histórica.

Mapa de Tomb of an Empire

Están representadas las tropas británicas que acudieron en ayuda de Portugal, las tropas españolas formadas por los reformistas y los tradicionalistas, y las tropas francesas, con el apoyo de italianos, napolitanos, polacos, alemanes, suizos, holandeses, y de los españoles conocidos como «juramentados».

Hay varios tipos de batallas, menores, mayores y escaramuzas de caballería. Se resuelven con bastante fluidez en el despliegue de batalla. En ellas cobra peso el líder del ejército y la calidad de las tropas. Las bajas no son excesívamente altas, pero la moral y la calidad de las tropas se resienten de batalla en batalla.

Los puntos de victoria se logran por bajas infligidas, vencer en batallas mayores, conquistar ciudades, bloqueos a sitios, y eventos especiales, como derrotar en combate a las tropas de José Bonaparte.

El juego incluye 1296 fichas de 13mm, un libro de reglas generales, uno con las reglas de este juego en concreto, hojas de ayuda, un ejemplo detallado de juego, y demás material auxiliar. Los combates se resuelven mediante tiradas de dados de 10 caras.

Despliegue de batalla

El aspecto más débil del juego es la presentación, que desmerece comparado con el nivel técnico y mecánico del juego. Las piezas tienen un diseño algo vintage, son algo difíciles de leer, y el mapa es demasiado fino. Pero en general son suficientemente funcionales, eso sí.

Durante la partida, me dio la impresión de que algunos datos cruciales deberían aparecer en las fichas, pero hay que acudir a tablas auxiliares, o utilizar una guía resumen junto al tablero. Si bien no es demasiado problema usar las guías, quizás podrían haberse evitado, puesto que tampoco son tantos los datos que definen a cada unidad. No hubiera pasado nada si las fichas las hubieran crecido más allá de los 13mm.

Review Tomb for an Empire: tres estrellitas post-apocalípticas En cuanto a precio, sale por 65 euros, a la altura del juego, pero no de su presentación. Actualmente está recibiendo buenas críticas en Board Game Geek (8.12 puntos ahora mismo, y dentro del top30 de wargames), y se está vendiendo bien en aquel lado del charco, según el propio Francisco. Le deseo toda la suerte del mundo en este proyecto, pues todo lo que sea ampliar el repertorio lúdico nacional es de agradecer. Le he dado tres estrellitas post-apocalípticas, tratando de obviar la calidad del tablero.

Sitio oficial | Bellica 3rd Generation
Más información | Board Game Geek
En ZonaFandom | Tierra de Nadie 2009

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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