‘The Last Ring-bearer’: la Guerra del Anillo desde el punto de vista de Sauron

Batalla de Dagorlad entre orcos y elfos (versión Tolkien)

Sauron no era tan malo como lo pintan. Ahí donde lo veis, era un líder amado por todos los siervos de Morgoth que sólo buscaba lo mejor para su pueblo. De ahí los intentos de expandirse más allá de las devastadas tierras de Mordor y todo aquel asuntillo de los experimentos genéticos. Pero claro, la historia siempre la escriben los vencedores.

‘The Last Ring-bearer’ (El Último Portador del Anillo) es una novela escrita por el doctor Kirill Yeskov, un científico ruso al que se le fue de las manos un proyecto para aclarar ciertas incoherencias geográficas en el mundo fantástico de Tolkien. Tanto, que al final se convirtió en una historia de 270 páginas que narra la Guerra del Anillo desde el punto de vista de orcos y trolls.

Todo comenzó con una pregunta: Si la Guerra del Anillo hubiese sucedido realmente, ¿no sería ‘El Señor de los Anillos’ una recreación heroica alterada de ese conflicto bélico? ¿Cómo se desarrolló la guerra realmente? ¿Y cómo la vivió el otro bando?

El Sargento Tzerlag, líder de una sección de reconocimiento de los Rangers de Cirith Ungol, nunca confió en la suerte en su trabajo, y siempre repetía incansablemente a los nuevos reclutas: “Recordad esto, chicos: el Manual de Campo es un libro en el que cada letra y cada coma está escrita con la sangre de listillos que intentaron hacerlo a su manera”

Barad-dûr y el Orodriun (versión Tolkien)

La obra fue publicada originalmente en 1999, y ahora un fan desinteresado la ha traducido del ruso al inglés. No sólo eso, sino que la ofrece para descargar de forma gratuita, en PDF y en varios formatos para lectores de eBooks.

En ‘The Last Ring-bearer’, el mago Gandalf es un belicista que trata de destruir la iniciativa científica y tecnológica de Mordor y sus aliados del Sur, ya que la ciencia “destruye la armonía del mundo y seca las almas de los hombres”. Sus confabulaciones incluyen oscuros tratos con los elfos, que aspiran a ser los dueños del mundo y convertirlo en una mala copia de su mágico hogar, más allá del Mar.

Por contra, Barad-Dûr, que para Tolkien era la Torre Oscura, en la novela de Yeskov es descrita como una “ciudad increíble de alquimistas y poetas, ingenieros y astrónomos, filósofos y médicos, el corazón de la única civilización de la Tierra Media que apuesta por el conocimiento racional y que con valentía enfrenta su incipiente tecnología contra la magia antigua”.

Los protagonistas son un médico de campo de Umbar y un Orocuen, uno de los hombres del sur, que Tolkien describió como criaturas demoníacas y llamó orcos. Su misión es destruir un espejo en la fortaleza élfica de Lorien antes de que los elfos puedan usarlo para infectar a la Tierra Media con su extraña magia.

Hay apariciones estelares de secundarios como Faramir, Eowyn, o el maquiavélico conspirador Aragorn, que en el fondo no es más que un pelele en manos de su esposa Arwen. Todo un alarde de originalidad por parte del Dr. Yeskov, que ahora podemos disfrutar mucha más gente gracias a esta traducción.

Vía | Salon
Sitio oficial | ymarkov
Descarga | The Last Ring-bearer (PDF, 958 KB)

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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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