‘Sayonara, Mr. Fatty!’, un libro de dieta para geeks

fatty.jpgUno de los tópicos que inevitablemente planea sobre la figura de los geeks, frikis, fans o como queramos llamarlos, es el del sobrepeso. Y aunque la típica imagen del aficionado orondo y granudo no es más que otro desechable estereotipo, cierto es que la sedentaria vida que algunas personas llevan desemboca en un preocupante aumento de la masa corporal. Este fue precisamente el caso de Toshio Okada, toda una enciclopedia viviente de la cultura pop y co-fundador del célebre estudio de animación Gainax (que entre otras cosas, estuvo detrás del anime de ‘Neon Genesis Evangelion’), que un buen día decidió que ya era hora de reducir los ciento y pico kilos que llegó a pesar.

Tras probar numerosas dietas que no le dieron ningún resultado, decidió configurarse su propio sistema para adelgazar. Una dieta en la que no tuviera que privarse de ninguna clase de comida ni de darse caprichos de vez en cuando. Su teoría se basaba en racionalizar sus impulsos, en comprender las razones que lo llevaban a desear algo (en este caso, algo relacionado con la comida) y a partir de este proceso de autoconocimiento y autoafirmación poder llegar a controlar esos impulsos.

La narración de este año en el que llegó a perder casi 50 kilos se incluye en el libro ‘Sayonara, Mr. Fatty!: A Geek’s Diet Memoir’, en donde rememora sus experiencias y plantea al lector los procedimientos que le ayudaron a renovarse el tipito. No sé hasta qué punto será verdaderamente útil, pero lo cierto es que aunque ya tengáis esa deseada cinturita de avispa, la lectura de este libro puede ser entretenida para conocer un poco mejor a este personaje importante en la cultura actual de Japón, que incluso es conocido allí con el sobrenombre de Otaking. Ah, y si a alguien le funciona, que nos lo diga a los editores de ZF, que de tanto estar sentados tecleando tenemos más panza que Bud Spencer, XD.

Vía | Animevice

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Jaime Valero @jvalerolife

Nací en el año de las inquietantes profecías literarias de Orwell. No traje ningún tebeo bajo el brazo pero en cuanto alcancé el uso de la razón el cómic se convirtió en una de mis máximas prioridades. Combino las viñetas y bocadillos con otras muchas pasiones delirantes e intento que todas ellas convivan en mi carrera como periodista y traductor. Mi cuartel general se encuentra radicado en Madrid.

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