Por qué debes leer ‘Juego de Tronos’ (si aún no lo has hecho)

Robert Baratheon lucha contra Rhaegar Targaryen
He de reconocer que conocí de la existencia de George R.R. Martin siendo editor de ZonaFandom. Ya que es algo casi imperdonable para un friki que presuma de serlo, espero que valoréis esta sentida confesión. Pero no necesité mucho para adorar la saga ‘Canción de Hielo y Fuego‘, no más de dos páginas.

Sé que son muchos los que pueden haber caído en mi mismo despiste, y siento que estoy en la obligación de remediarlo. Para empezar, he usado la desiderata para que las bibliotecas de mi ciudad adquieran ejemplares de toda la saga, cosa que hasta ahora no habían hecho. Y eso sí que es imperdonable.

Pero con eso no me he redimido, así que aprovecho este estupendo canal para animar, a los que no lo hayan hecho, a que busquen ‘Juego de Tronos’, y empiecen a leer las primeras vivencias de un tal Will, un hermano de la Guardia Nocturna, que vigila incansable el Muro, y que introduce al lector en el apasionante mundo de Westeros. O “Poniente”, en la versión española.

El Argumento (sin spoilers)

Aprovecho para avisar a los que ya son fans de la saga que la he leído en inglés, por lo que no conozco los nombres traducidos de las ciudades y otras cosas. Usaré los nombres originales, y algunas traducciones pueden sonar raras. También hay algunas imprecisiones de las que soy consciente, para no reventar nada a los nuevos lectores.

Westeros es un vasto continente, de un mundo en el que las estaciones duran años. La historia comienza quince años después de que Robert Baratheon despojara de la corona de los Siete Reinos a la Casa Targaryen. Los motivos estaban justificados: Aerys II Targaryen, “El Rey Loco”, se había vuelto totalmente desquiciado, cruel y despótico. La “Guerra del Usurpador” tampoco estuvo exenta de crueldad, pues los Lannister, aliados de los Targaryen, acabaron con la vida del rey y su familia, bebés incluidos, antes de jurar lealtad al Rey Robert.

Torneo de la Mano del Rey

Tres líneas argumentales se mezclan en la novela, cada capítulo saltando de una a otra, dejando al lector en casi constante tensión. En los Siete Reinos, se nos presentan las Casas Stark, Baratheon y Lannister, aliadas para llevar a Robert al trono. Pero la insaciable sed de poder de los Lannisters tiene a todos en vigilia constante.

El Rey Robert y su corte vienen de visita a Winterfell, la fortaleza de la Casa Stark. Fue precisamente Eddard Stark uno de los principales aliados de Robert, y acude a solicitar su ayuda como Mano del Rey, su senescal. Eso llevará a Eddard a tener que viajar a King’s Landing, la capital de los Siete Reinos.

En otra línea se nos presentan los acontecimientos en El Muro, una increíble construcción de hielo de 500 kilómetros de largo y más de 200 metros de alto, que separa los Siete Reinos de las Tierras Salvajes del norte, llena de crueles pueblos, criaturas de leyenda y una magia oscura cuyo conocimiento se pierde en el origen de los tiempos. A través de Jon Snow, conocemos a la Guardia Nocturna, el cuerpo que lo vigila constantemente, sólo una sombra de lo que fue, y la amenaza que se cierne sobre ella.

Jinetes Dothraki

En la tercera línea, conocemos las penurias de Viserys y Daenerys, hijos del Rey Loco, y únicos supervivientes de la Casa Targaryen. Durante el asedio, fueron rescatados por un grupo de fieles, sacados de Westeros, y llevados a un exótico continente, desconocido e ignorado. Allí aprenderemos a odiar a Viserys, estampa de su padre, y a amar a “Danny”, una chica de gran fuerza y bondad.

El estilo

La saga tiene cientos de personajes protagonistas. Sí, lo he escrito bien: Cientos. Hay decenas de casas nobles y casas menores, y de cada una de ellas toman parte en la historia varios miembros. De algunas casas conocemos a decenas de personajes, todos con mayor o menor implicación en la historia. ¿Cómo puede ser eso legible?

Martin utiliza un interesante recurso para ello. Cada capítulo está contado desde el punto de vista de un personaje, cuyo nombre le da título. Así, conocemos las preocupaciones de Eddard Stark, el diferente enfoque que le da al mismo problema Catelyn, su esposa. O vemos un hecho crucial para la saga desde los ojos de un niño. O nos cuenta sus planes alguien considerado enemigo, entendiendo que, quizás, los Stark estén confundidos.

Guardia sobre el Muro

De esta forma, el lector es capaz de entender las motivaciones de decenas de personajes, la historia avanza y las tramas se entremezclan. Rara vez dos capítulos consecutivos tratan sobre la misma línea, creando continuos momentos de tensión.

Tú también odiarás a Martin… y le perdonarás

Tengo que ser críptico en esto para no estropear nada. Si algo tiene este autor es que es capaz de hacer que el lector le odie. Pasa un par de veces en cada novela de la saga. Y dices “No, esto no te lo perdono”, pero lo terminas perdonando.

Jaime Lannister en el Trono de Hierro Hay un momento en particular de ‘Juego de Tronos’ que te deja en estado de shock, que te hace odiarla y odiarle, y sólo hasta un tiempo después no entiendes la grandeza de la novela: aquí hay una única protagonista, que es la propia historia.

Porque si hay algo común a todas la tramas es eso, el desarrollo de la historia de los Siete Reinos, el choque entre casas nobles, y lo que el lector sabe y los personajes no: mientras todos luchan entre sí por el poder en el juego de tronos, las verdaderas amenazas se preparan más allá del Muro, y en el ignorado este, en las ciudades libres, donde los Targaryen y su puñado de fieles están reuniendo un ejército.

Lee y juzga

Es lo único más que puedo decir, si nada de lo anterior te ha metido el gusanillo de comenzar a leer ‘Canción de Hielo y Fuego’. Estoy seguro de que cualquiera que se convenza después de leer esta alabanza, me estará agradecido.

Por último, no sé si tiene sentido un “Por qué leer Choque de Reyes”, pero sí tiene sentido otra alabanza a este capítulo y sucesivos. Decidme, ¿continúo?

Imágenes | FanPop
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Alkar @bidorto

Vivo en las afueras de Málaga. El tiempo que me deja libre mi trabajo como analista acústico me gusta dedicarlo a la subcultura. No recuerdo cuando empecé a leer cómics pero por casa, en Jerez, siempre hubo tomos de Asterix y grapas de Mortadelo. Lo que realmente me abrió a la cultura alternativa fue una partida de Star Wars d6. Al poco estaba en la reunión inaugural del Club Dragom, en Jerez. Gracias a este grupo montamos varias jornadas y pude probar de todo: MERP, Rolemaster, Ragnarok, Runequest, AD&D, La Llamada de Cthulhu, Cyberpunk, Vampiro, Lobo, Mago, Fanhunter, Shadowrun, Mutantes en la sombra, Magic, Battletech, Mechwarrior, Warhammer… hasta ¡Niños!, El Juego de Rol de los Niños de Goma. En esa época me volví irremediablemente Tolkiendili, y adicto a la literatura épica y fantástica. Poco antes de mudarme a Málaga me presentaron a Pratchett, y comenzó la caza de ejemplares descatalogados en ferias de ocasión. Increíblemente, encontré a una malagueña que, sin ser rolera, comparte muchos de mis gustos y hace chistes sobre la Patrulla X. Aceptó casarse conmigo, aunque no me dejó cortar la tarta con Nársil. “Mola, pero es un muy grande. Quizás un sable de luz…”

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